Edición 218 - Talento humano en la era digital 2026
Talento TI en la era digital: la ventaja competitiva es aprender más rápido

Por: Javier Echeverri, Country Manager de ManpowerGroup Colombia.
La conversación sobre talento tecnológico suele centrarse en una preocupación recurrente: la dificultad para encontrar profesionales con las capacidades que demandan las organizaciones. Es una preocupación válida. De acuerdo con estudios de ManpowerGroup, el 64 % de los empleadores del sector de tecnología reporta dificultades para encontrar el talento especializado que necesita, a pesar de que la demanda de estos perfiles continúa creciendo.
Sin embargo, limitar la discusión a la escasez de talento puede llevar a pasar por alto un desafío aún mayor. La verdadera pregunta ya no es únicamente dónde encontrar las habilidades que las empresas necesitan hoy, sino cómo desarrollar las que necesitarán mañana.
La acelerada evolución de tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización, la analítica de datos y la ciberseguridad está transformando las competencias requeridas en prácticamente todos los sectores. En este contexto, la capacidad de aprendizaje se está convirtiendo en un factor tan relevante como la capacidad de contratación.
Las cifras evidencian la magnitud del reto. El Foro Económico Mundial estima que el 39 % de las habilidades actuales de los trabajadores experimentará transformaciones significativas antes de 2030. Por su parte, LinkedIn proyecta que cerca del 70 % de las habilidades utilizadas en la mayoría de los empleos cambiará durante esta década, impulsado en gran medida por la adopción de inteligencia artificial.
Estos cambios obligan a replantear la manera en que las organizaciones entienden la gestión del talento. Durante años, la ventaja competitiva estuvo asociada a atraer profesionales con conocimientos altamente especializados. Hoy, esa estrategia sigue siendo importante, pero resulta insuficiente si las empresas no cuentan con mecanismos para actualizar continuamente las capacidades de sus equipos.
De hecho, las investigaciones más recientes muestran que las habilidades relacionadas con inteligencia artificial ya se encuentran entre las más difíciles de encontrar a nivel global, superando incluso algunas capacidades tecnológicas tradicionalmente escasas. Esto confirma que el mercado laboral está cambiando más rápido de lo que muchas organizaciones pueden responder mediante contratación externa.
Por esa razón, cada vez más compañías están fortaleciendo iniciativas de upskilling y reskilling, entendiendo que el desarrollo interno del talento se ha convertido en una necesidad estratégica y no simplemente en una acción de formación.
Al mismo tiempo, la evolución tecnológica está aumentando el valor de las habilidades humanas. Competencias como comunicación, pensamiento crítico, resolución de problemas, adaptabilidad, colaboración y liderazgo continúan apareciendo entre las más demandadas por los empleadores. La razón es sencilla: si bien la tecnología puede automatizar procesos y acelerar tareas, la capacidad de interpretar contextos, tomar decisiones y movilizar equipos sigue siendo un diferencial humano.
A esto se suma otra realidad: la competencia por el talento ya no es local. Los modelos remotos e híbridos han ampliado el acceso a oportunidades globales para los profesionales especializados y han elevado las exigencias para las empresas que buscan atraer y fidelizar ese talento.
En este escenario, la discusión sobre talento tecnológico trasciende la disponibilidad de perfiles en el mercado. La verdadera ventaja competitiva estará en la capacidad de las organizaciones para aprender, adaptarse y transformar continuamente las habilidades de su gente. Porque, en un entorno donde el cambio es cada vez más acelerado, las empresas que logren desarrollar nuevas capacidades más rápido que sus competidores serán las que estén mejor preparadas para liderar el futuro.
Agosto 2026