La innovación: sinónimo de desarrollo y crecimiento económico



El sector salud en Colombia ha presentado una transformación importante en las últimas décadas, ha mejorado la calidad de los servicios ofrecidos, se han desarrollado investigaciones en torno a los medicamentos y se ha expandido la expectativa de vida de los colombianos. Sin embargo, el sistema solicita mayores montos de inversión, de tal manera, que el potencial del país para convertirse en un hub de investigación clínica sea una completa realidad que beneficie a todos.

Por: Pfizer

Una de las grandes vías para generar desarrollo y crecimiento en una economía es invertir en innovación a través de la construcción y puesta en marcha de políticas públicas que generen desarrollo científico y tecnológico.

Aunque en Colombia se están construyendo condiciones favorables en materia de innovación, aún es necesario que el país aumente su capacidad de generar y poner a favor de la ciudadanía el conocimiento científico y tecnológico originado en los centros de pensamiento y ejecutar los lineamientos de las políticas de manera transversal, ya consignadas en los CONPES, de las regiones.

Puntualmente, para el sector salud, la innovación es un eje articulador pues cada avance representa mejorar, e inclusive salvar vidas. Especialmente, a lo largo de las últimas siete décadas, los avances en materia de salud, la promoción de tecnologías y el desarrollo de nuevos tratamientos ha logrado aumentar el acceso oportuno y la atención eficiente. Cuando Pfizer inició operaciones en Colombia, hace 66 años, la expectativa de vida en el país era cercana a 58 años; en 1990 era de 68 años y pasó a 74 años en 2016. Avances como estos demuestran el poder de la innovación.

El reto está en mantener el momentum para lograr consolidar la innovación en la salud, como una de las prioridades de la agenda del Sistema Nacional de Innovación en el corto y mediano plazo. La innovación en salud, correctamente incorporada, no solo mejora la calidad de vida, sino que también reduce costos de atención a largo plazo y genera impactos positivos en un sector cuya finalidad es propender por el bienestar de los pacientes.

El sector salud debe estar en capacidad de ofrecer soluciones efectivas a los diagnósticos médicos que a diario reciben cientos de personas. Parte del pronóstico favorable de supervivencia o la opción de mantener la calidad de vida tienen mucho que ver con los avances en tratamientos, que son el resultado de años de esfuerzo e investigación y el acceso oportuno a estos nuevos medicamentos.

Colombia cuenta con innumerables ventajas competitivas que se deben aprovechar como la diversidad poblacional, la calidad de sus investigadores y una industria que promueve la investigación.

En ese orden de ideas, en materia de inversión y de acuerdo con el Informe Nacional de Competitividad 2018 – 2019, si bien en términos de I+D, Colombia incrementó la inversión entre 2010 y 2017, el monto invertido en estas actividades sigue siendo bajo en comparación con los demás países de la región.

En cuanto a la participación, según el informe de ProColombia, sobre el Ambiente de Inversión y Oportunidades de Negocio en Colombia 2017, se espera que para el año 2020 el mercado mundial de estudios clínicos alcance un valor de USD 80.000. Hoy el país participa, anualmente, con el 0,04% de los estudios clínicos que se desarrollan a nivel global. Colombia tiene el potencial de convertirse en un hub de investigación clínica.  Según el análisis de Pugatch Consilium, se estima que el país podría generar hasta USD 500 millones en Inversión Extranjera en el sector salud, gracias a la investigación clínica si se establecen las condiciones óptimas.  

Es por ello, que hay que trabajar desde los diferentes sectores en innovación, fortalecer el trabajo de los científicos e investigadores, capacidades instaladas, mayor inversión y trabajo articulado son las claves para la innovación en salud en Colombia.

Publicado en Revista Business Mail, edición 157. Disponible aquí