Los 20 bufetes de abogados que lideran el área de impuestos



Brigard & Urrutia, Gómez-Pinzón Zuleta, Lewin & Wills Abogados, Philippi Prietocarrizosa y Posse Herrera Ruiz son algunas de las firmas que integran este listado.

A pesar de las constantes reformas tributarias que el Gobierno Nacional ha hecho en los últimos años, las firmas de abogados han trabajado para mantenerse actualizadas en la materia, aunque varios expertos consultados por este diario destacaron que, cada vez que se expide una nueva reglamentación, esto implica un gran trabajo grupal y personal para los despachos y sus abogados.

Sin embargo, este esfuerzo se vio reflejado en la más reciente publicación de Legal 500, en el que se reconoció la asesoría de los mejores bufetes del país en el área de impuestos.

En el ranking de este año, la publicación dividió a las 20 firmas más destacadas en seis categorías. En la primera, se ubicaron Brigard & Urrutia, Gómez-Pinzón Zuleta, Lewin & Wills Abogados, Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría y Posse Herrera Ruiz.

Carolina Rozo, socia de esta área de PPU, manifiesta que su práctica tributaria es única porque no solo analizan los temas puramente fiscales. “Se ha logrado un área que combina las reorganizaciones empresariales, estructuración de negocios y planeación fiscal enfocada en los empresarios”.

Adicionalmente, “La firma asesora a las familias y clientes privados desde el punto de vista tributario y se ha convertido en sus consejeros en temas patrimoniales, de familia, sucesorales, entre otros”, afirma la experta.

Por otra parte, en la categoría dos del listado aparecen otras firmas como Baker McKenzie, Dentons Cárdenas & Cárdenas, Cahn-Speyer, Paredes & Asociados y Quiñones Cruz.

Al respecto, Tatiana Garcés, socia directora de Baker, manifiesta que uno los puntos más importantes de aparecer en este tipo de listados es que no se paga por ello, sino que, por el contrario, se hace un análisis exhaustivo, tanto de la firma como de los abogados de las áreas destacadas.

En la siguiente categoría que destacó Legal 500 están Garrigues, Godoy & Hoyos Abogados, Mauricio A. Plazas Vega Abogados & Asociados y Pinilla, González & Prieto Abogados.

Frente a esto, Juan Pablo Godoy, socio fundador de Godoy & Hoyos, reseñó que “la firma comenzó en impuestos y ese ha sido el fuerte, en otras clasificaciones también han sido destacados como la firma del año en esta materia”, además, agregó que, frente a los constantes cambios, “están comprometidos con los clientes para informarles sobre las diferencias periódicamente”.

Para elaborar este listado, la compañía tiene en cuenta a “las personas que entienden muy bien el mercado legal colombiano, que se ilustran adecuadamente hablando con los clientes y con los colegas y, en la base de todo el análisis, se encuentra la opinión que reciben de las empresas más importantes que expresan en este tipo de publicaciones. Cuál es su visión del servicio que obtienen de los profesionales”, señala Juan Guillermo Ruiz, socio director de Posse Herrera Ruiz.

Dentro de la categoría cuatro fueron destacadas los bufetes DLA Piper Martínez Beltrán, Holland & Knight y Parra Rodríguez Abogados.

Por otro lado, en las categorías 5 y 6 aparecen CMS Rodríguez Azuero Contexto Legal Abogados, Norton Rose Fulbright y Palacios Lleras; y Rodríguez Bravo Abogados.

Cabe señalar que el documento también destacó a Juan Camilo de Bedout, de Posse Herrera Ruiz; Lucas Moreno, de Brigard & Urrutia; e Ignacio Vélez, de Gómez-Pinzón Zuleta, como los abogados de la futura generación en impuestos.

“Las firmas de abogados hoy en día son instituciones que deben trascender más allá de los individuos que hicieron parte de las primeras generaciones, y para Gómez-Pinzón Zuleta es prioritario formar a sus abogados para que crezcan y se consoliden dentro de la organización, así como crear políticas de retención de talento, de forma tal que en los futuros líderes se mantenga el sello de GPZ”, señala Natalia García Arenas, socia de GPZ.

De acuerdo con varias firmas, un abogado de esta área puede tardar aproximadamente 10 años para convertirse en socio de un despacho.

Fuente: La República