Mujeres que trabajan en entornos híbridos consideran que tienen menos oportunidades de crecimiento profesional




Las profesionales que se desempeñan bajo estos esquemas estiman que son más propensas a estancar el desarrollo en sus carreras. También tienen la percepción de tener un menor grado de exposición con sus líderes.

6 de junio de 2022. El 94 % de las mujeres encuestadas considera que solicitar una modalidad de trabajo flexible afectará su probabilidad de promoción. Así lo revela el informe “Mujeres en el trabajo 2022: una perspectiva global”, elaborado por Deloitte, una investigación en la que participaron 5.000 mujeres de diez países.

Del mismo modo, arrojó que los esquemas de trabajo híbrido plantean oportunidades, pero también riesgos de exclusión. Solo un tercio de las consultadas manifestó que sus empleadores cuentan con políticas apropiadas y un 22 % mencionó que les dan la posibilidad de elegir sobre dónde y cuándo trabajar.

Asimismo, el 61 % afirmó haberse sentido relegadas de reuniones importantes. De este porcentaje, casi la mitad aseveró no tener suficiente exposición con sus líderes, un aspecto fundamental para su crecimiento profesional.

El estudio se llevó a cabo entre noviembre de 2021 y febrero de 2022 en Alemania, Australia, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, India, Japón, Reino Unido y Sudáfrica. De las 5.000 encuestadas, 4.723 contaban con trabajo de tiempo completo y 277 con vinculación parcial.

Por otra parte, un 41 % de las trabajadoras en entornos híbridos manifestó que ha tenido que tomar tiempo libre debido a problemas de salud mental y otro 33 %, con trabajos de tiempo completo, opinó sentirse igual.

Para contrarrestar esta situación el informe señala que se deben detectar señales cuando alguien puede estar experimentando este tipo de problemas, así como promover un liderazgo empático y educar a los líderes y gerentes en el manejo de situaciones de esta índole.

“Las organizaciones deben hacer del bienestar mental una prioridad y abordar el trabajo híbrido con políticas inclusivas y flexibles que realmente funcionen para las colaboradoras. Existe una oportunidad única de aprovechar el progreso alcanzado para garantizar que las mujeres puedan prosperar en un lugar de trabajo equitativo e inclusivo”, asegura Michele Parmelee, directora ejecutiva adjunta global y directora de Personas y Propósito de Deloitte.

El alto precio por reducir o cambiar el horario de trabajo

La investigación de Deloitte reveló que las mujeres que cambiaron sus horarios de trabajo durante la pandemia, pero también las que laboran parcialmente, son menos optimistas sobre sus perspectivas profesionales.

Actualmente, el 61 % de ellas tiene menos expectativas de progresar en su carrera profesional con respecto al año pasado. Igualmente, aquellas que cuentan con horarios de trabajos flexible deben distribuir su tiempo entre las actividades laborales, domésticas, el cuidado de los hijos o de adultos mayores, lo que conlleva a que se sientan recargadas.

En esta línea, el estudio sugiere la formulación de políticas, así como un compromiso claro por parte de las organizaciones con los empleados, mediante la creación de soluciones de trabajo que funcionen para ambas partes y que se realicen los ajustes de carga laboral conforme con los acuerdos pactados.

“Los hallazgos de esta investigación muestran la importancia de las acciones más allá de la política: aquellas que realmente abordan e integran el bienestar, la flexibilidad y una cultura cotidiana de respeto e inclusión”, señala Emma Codd, Líder Global de Inclusión en Deloitte.

Importancia de construir una cultura laboral respetuosa e inclusiva

La investigación realizada también identificó a un grupo organizaciones líderes que son ejemplo en propuestas en igualdad de género que, en la opinión de las trabajadoras encuestadas, han creado culturas genuinamente inclusivas que respaldan sus carreras, promueven el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, a la par que fomentan la inclusión.

En estos casos se reportan niveles más altos de bienestar y satisfacción laboral. El 87 % de las trabajadoras afirmó haber recibido un apoyo adecuado en materia de salud mental y el mismo porcentaje se siente cómodo hablando sobre este tema en el lugar de trabajo. También se registran experiencias más positivas con el trabajo híbrido, pues, sorprendentemente, solo 3 % de ellas se siente agotada.

Esto también conlleva beneficios comerciales para las organizaciones, pues ninguna de las mujeres que actualmente trabajan para estas organizaciones está en proceso de búsqueda de un nuevo empleo. Tan solo un 9 % planea irse en los próximos dos años y el 90 % califica su motivación como buena o extremadamente buena. No en vano, tal como afirma Michele Parmelee: “construir y mantener una cultura verdaderamente inclusiva debe estar a la vanguardia de cada agenda corporativa”.

Para consultar el informe completo lo invitamos a consultar la página web de Deloitte o hacer clic aquí.