Protección y digitalización en la distribución energética para lograr infraestructuras más eficientes



El acceso a la energía es un derecho humano básico fundamental y está en el centro del desarrollo económico y el bienestar social. Lograr su óptima distribución es fundamental.

Bogotá, junio 2020. Durante los últimos años la demanda energética ha tenido un crecimiento exponencial; en el 2019 se presentó un crecimiento del 4,02%  en Colombia según la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), lo que evidencia el reto que tienen los actores del sector eléctrico para garantizar una óptima gestión de este recurso.

 

Garantizar que las industrias cuenten con energía eléctrica es vital, por esta razón tanto las compañías eléctricas como los consumidores de energía tienen la necesidad de ver reducido el número de interrupciones del servicio y minimizar la duración de los cortes de energía. Para poder llevar esto acabo, un gran aliado es la tecnología, la cual va a permitir mejorar la infraestructura de las instalaciones eléctricas, además de brindar analíticas avanzadas que generen un suministro  confiable y seguro.

 

Schneider Electric, líder en la transformación digital de la gestión de energía y automatización cuenta con diferentes soluciones que hacen esto posible, entre ellas los relés de protección, hoy llamados IEDs por sus siglas en inglés “Intelligent Electronic Devices”, ampliamente utilizados en subestaciones Eléctricas.

 

Los relés de protección incorporan sensores que leen el voltaje y la corriente eléctrica, y por medio de algoritmos avanzados detectan e interpretan sus variaciones, con el fin de tomar decisiones apropiadas y con esto permitir que el proceso de distribución de la energía sea seguro y eficiente. Dentro de las principales características de estos equipos de protección están:

 

  • Confiabilidad: Operar frente a situaciones reales y no en respuesta a condiciones alteradas
  • Selectividad: Ser capaz de eliminar las fallas afectando la menor cantidad de subsistemas posible.
  • Sensibilidad: Tener la habilidad de detectar situaciones de poca magnitud que al final derivan en situaciones de mayor magnitud.
  • Rapidez: Operar dentro del menor tiempo posible.
  • Seguridad: Ofrecer un funcionamiento correcto y apropiado a lo largo del tiempo.

 

De igual forma estas soluciones incorporan tecnologías de punta que permiten una rápida configuración,  cambios ágiles e intercambio de información en tiempo real con otros elementos de los sistemas locales y remotos asociados, lo que permite que la operación y el mantenimiento se realicen de una forma más simple y segura, a la vez eliminando la necesidad de que los operadores permanezcan en las instalaciones, contribuyendo a la seguridad de las personas que intervienen en el proceso.

 

Esto permite evidenciar que la digitalización ha dado un importante impulso a los sistemas de distribución eléctrica de Baja (BT) y de Media Tensión (MT), donde cada vez, se alcanzan mayores grados de integración con otros elementos, tales como medidores de energía y activos telecomandados.

 

Ricardo Covaleda, gerente de la oferta de Relés de Protección de Schneider Electric, asegura que la utilización de tecnología digital en las protecciones de sistemas eléctricos proporciona reducción en la complejidad de los proyectos, y a su vez involucra elementos de suma importancia actual como son el software y las comunicaciones, siendo entonces objeto de la nueva tendencia del Internet of Things (IoT). En complemento, las nuevas tendencias en Edge Control son alcanzadas a través aplicaciones de control y supervisión de misión crítica, aptas para aportar información relevante en la toma inmediata de decisiones a nivel operativo, y a la vez dar paso a un siguiente nivel de aplicaciones avanzadas de analítica, que posibilita el  acompañamiento gerencial del proceso.

 

Industrias como las Utilities que son empresas prestadoras de servicios públicos; así como compañías del sector de Oil & Gas y Aguas, deben seguir migrando hacia procesos más digitales que les permitan evolucionar hacia ecosistemas más conectados y sostenibles.