Apuesta por la producción de tilapia, trucha arcoíris, camarón blanco, cachama, bocachico y bagre.



Desde 2015 se adelanta la formulación con la que se busca el desarrollo competitivo y sostenible de las regiones dedicadas a estas actividades.

Con el objetivo de consolidar las actividades de acuicultura y pesca como un motor de desarrollo económico, la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra) y la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap) formularon el llamado ‘Plan Nacional de Ordenamiento Productivo para la Acuicultura y la Pesca’.

Para concretarlo, se identificaron las actividades de pesca marina, continental y los proyectos de acuicultura; así mismo, se elaboraron mapas de zonificación de aptitud. “Se trata de territorios favorecidos por sus características físicas, ecosistémicas y socioeconómicas que les confiere competitividad y sostenibilidad para el desarrollo de modelos de negocios exitosos”, señala el informe.

A su vez, esta zonificación excluye áreas con restricciones legales y técnicas; por ejemplo, algunas figuras del llamado Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Ahora, las apuestas productivas para la acuicultura son: tilapia (plateada y su híbrido rojo), trucha arcoíris, camarón blanco, cachama blanca y negra, y pirarucú. También se cuenta con un grupo de especies de peces nativos como bocachico y bagre rayado, y dos especies del género brycon o yamú.

Para la pesca marina se priorizaron 16 apuestas productivas, en las que se adelantará la zonificación de áreas potenciales para la pesca artesanal de camarón con destino a los mercados nacional y externo.

De esta manera, se espera que a finales de este año los procesos de toma de decisiones en torno al ordenamiento productivo de la pesca y acuicultura dispongan de un insumo de información, como son los mapas nacionales de zonificación de aptitud.

Fuente: Portafolio