Construcción y agro jalonarán empleo



En el segundo semestre del año se dará un crecimiento mayor que en el primero, fundamentado en parte por la reducción de la inflación y las tasas de interés.

Debido al débil desempeño registrado por la actividad productiva en el primer semestre del año, Fedesarrollo revisó a la baja su proyección de crecimiento para 2017 hasta 1,7%.

Esto implica que en el segundo semestre del año se dará un crecimiento mayor que en el primero, fundamentado en parte en un repunte de la demanda interna asociado al impacto rezagado de la reducción de la inflación y las tasas de interés.

Por el lado de la oferta, además, el centro de estudios espera una estabilización en la producción del petróleo, un comportamiento favorable del sector agropecuario, en particular del café y otros cultivos permanentes, y un repunte en el subsector de obras civiles.

En esta medida, dado el comportamiento observado en las cifras del mercado laboral para el primer semestre, es de esperar que la mejora estimada para el resto del año mantenga esta dinámica relativamente positiva.

Riesgos

No obstante, las perspectivas de recuperación para el segundo semestre van acompañadas de riesgos a la baja que de materializarse podrían implicar un crecimiento inferior al estimado.

Entre los riesgos internos se destacan el cierre de diferentes empresas de textiles en agosto, hecho que puede no solo afectar el valor agregado de la industria, sino que puede afectar el empleo. Adicionalmente, existe incertidumbre respecto a la reactivación del comercio y al impacto económico negativo de la huelga de Avianca.

Entre los factores que podrían implicar un desempeño superior de la economía en los próximos meses, se destacan principalmente una mayor producción de café y un aumento en el precio del petróleo, en línea con lo observado recientemente.

En la perspectiva, la recuperación estimada para la segunda mitad del año continuará y el crecimiento económico en 2018 se ubicará en 2,4%.

A nivel sectorial, se prevé un comportamiento favorable en la agricultura y un repunte en la construcción

El buen dinamismo de estos dos sectores favorecería la generación de empleo para el siguiente año, dado que dichas actividades son intensivas en mano de obra y juntas generan cerca del 22% del empleo en el país.

Para el sector de comercio se espera una reactivación al pasar de un crecimiento de 1,0% en 2017 a 2,3% en 2018, respaldado principalmente en una recuperación de la demanda interna.

Lo anterior podría materializarse en un impulso en la creación de empleo en este sector, el cual genera aproximadamente el 27% del total del empleo del país.

Para 2018, Fedesarrollo considera que la industria tenga un crecimiento de 1,4%, explicado por una recuperación de la demanda interna y por un efecto base. Sin embargo, persisten los riesgos de que la recuperación del sector sea más tardía de la esperada, lo que en última instancia podría afectar las cifras de empleo en la rama.

El análisis señala que la recuperación moderada de la economía que se observa en el segundo semestre de 2017 y en 2018 debería soportar una dinámica relativamente estable en los indicadores del mercado laboral, dentro de la cual es probable que los indicadores rurales sigan comportándose mejor que los urbanos gracias al desempeño relativamente favorable de las actividades agropecuarias.

 Fuente: El Nuevo Siglo