Fitch no espera grandes cambios en política económica del próximo gobierno



La calificadora mantuvo la nota de BBB para el país.

Fitch Ratings reafirmó la calificación de largo plazo en moneda extranjera y local del país en BBB con una perspectiva estable debido a “una larga trayectoria de políticas macroeconómicas flexibles, creíbles y coherentes”.

Y ad portas de un año electoral, la calificadora señaló en su informe que no espera mayores cambios en la política macroeconómica independientemente de quien sea elegido como presidente. Además, señaló que uno de los desafíos clave de política para la próxima administración será la implementación del acuerdo de paz con las Farc “en el contexto de un proceso fiscal de ajuste, según lo estipulado por la regla de equilibrio estructural”.

Al respecto, Munir Jalil, director de investigaciones económicas de Citibank, dijo que es bueno que no se haya bajado la calificación y destacó que una institución como Fitch vea que las próximas elecciones no significan un riesgo para la institucionalidad ni para la inversión.

Uno de los aspectos que destacó Fitch, fue el compromiso de cumplir el objetivo de déficit fiscal en 3,6% para 2017 y 3,1% para el próximo año. “Su objetivo para 2018 de 3,1% del PIB es creíble, basado en la restricción del gasto, especialmente de capital, así como ingresos adicionales de la Reforma Tributaria de 2016”, destacó la calificadora.

Así mismo, señaló que el crecimiento de la economía este año se ubicará en 1,9%, mientras que en 2018 será de 2,8%, motivado principalmente por “un repunte del gasto en infraestructura y el mejoramiento de la demanda interna gracias a los recortes en las tasas de interés”.

Fitch también estableció metas de crecimiento menores en comparación con las del Gobierno, las cuales están en 2% para este año y 3% para 2018. No obstante, es alta si se tiene en cuenta que, según Reuters, un ejecutivo de alto rango de S&P Global Ratings proyectó que la economía colombiana crecería 1,6% este año y 2,2% en 2018.

Incluso, para S&P, el déficit fiscal que se espera para este año y para el siguiente son razones que aumentan la posibilidad de que disminuya la calificación crediticia del país, que en este momento está también en BBB y que pasó de perspectiva negativa a estable con la aprobación de la Reforma Tributaria.

Otras de las razones para mantener la calificación según Fitch, es que el país se ha ajustado a la fuerte caída de los precios del petróleo y los términos de intercambio han empezado a mejorar, al igual que la inflación se ubicó dentro del rango meta del Banco de la República (2% y 4%), “como resultado de la fuerte depreciación del peso”.

Fuente: La República