Así ha cambiado el covid-19 las tendencias de consumo en EE. UU



La pandemia está reconfigurando el comportamiento de los consumidores norteamericanos, quienes ahora son más reacios al riesgo y prefieren productos que les ofrezcan valor, calidad y seguridad.  Nielsen presentó su análisis en conversatorio con AmCham Colombia

Bogotá, 21 de agosto de 2020 (AmCham Colombia).- Durante un diálogo convocado por la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, Lauren Fernandes, director global Intelligence de Nielsen, dio a conocer algunos cambios claves en el comportamiento de los consumidores estadounidenses que se han producido como consecuencia del impacto de la pandemia por el covid-19 y que impulsarán los patrones de consumo futuros.  

Según Fernandes, ahora los consumidores norteamericanos tienen más en cuenta los productos esenciales en su canasta, priorizan el gasto en el hogar sobre los gastos discrecionales fuera de este; y se han vuelto más reacios al riesgo, optando por bienes y servicios que les brinden valor, calidad y tranquilidad. 

En primera medida, se han presentado cambios conductuales en los consumidores, principalmente, por factores socioeconómicos, que los agrupan en dos tipos: aislados y restringidos.  

“El consumidor aislado es más flexible en su decisión de gasto, este tipo de comprador tiende a priorizar los productos esenciales y que están relacionados con el cuidado de la salud; mientras que el consumidor restringido va a pensar más en un modo de supervivencia, así que quizás ya no sea capaz de pagar todos los servicios que usaba tradicionalmente antes, pues busca asegurar al máximo sus gastos”, explicó Fernandes. 

En cuanto a los productos más consumidos, ha surgido una gran demanda por aquellos de la categoría ‘hacerlo uno mismo’, en buena medida porque este tiempo de confinamiento ha vuelto más hogareños a los compradores.  

“Se ha elevado el consumo de productos que ellos pueden hacer, mezclar o preparar por sí mismos en sus casas; tales como mezclas para hornear, colorantes para el pelo, lacas para manchas y selladores, mezcladores de cocteles, algas y envolturas de sushi, suministros enlatados y para el cuidado de las mascotas”, señaló la experta de Nielsen. 

¿Lujos a cambio de viajes? 

Dado que, actualmente, las fronteras tienen acceso limitado y se mantienen las restricciones para viajar en muchas partes del mundo, también ha cambiado la forma en que los consumidores usan su dinero extra, particularmente, en su disposición para gastar en lujos y entretenimiento. En este sentido, los bienes de consumo podrían beneficiarse de las nuevas formas en que los consumidores se recompensarán a sí mismos. 

Y es que, ha habido unos cambios de mentalidad a la hora de escoger estos bienes. Un consumidor aislado puede ver algunos productos como una compensación para los viajes y entretenimiento que ya no puede disfrutar; mientras que el consumidor restringido buscará que los beneficios que solía tener antes ahora estén dirigidos a los productos esenciales o que llenen las expectativas de las necesidades de su canasta.  

“Esto se va a manifestar de manera diferente dependiendo de las necesidades de los consumidores, pero, por ejemplo, la comida refrigerada, una botella de vino o bebidas alcohólicos premium pueden brindarles una experiencia de lujo para la cena”, puntualizó Fernandes, y agregó que, esto genera una oportunidad para que las marcas pueden llenar estas brechas que están emergiendo; para ello, deben venderlos como productos o servicios que ofrecen una “recompensa” o un “lujo”. 

Promociones, esenciales en medio de la crisis 

De acuerdo con Fernandes, 32% de los consumidores, tanto aislados como restringidos, han sentido una disminución notable en las promociones en las tiendas físicas en las que compran. Esto significa que, ahora, los compradores están más pendientes a las promociones que puedan ofrecerles las marcas, lo cual abre una oportunidad no solo para las tiendas físicas sino para el comercio online.  

“Si las compañías tienden a brindar, a través de promociones, el apoyo en materia de gastos que los consumidores están necesitando y lo hacen de manera más eficiente que antes del covid-19, pueden potenciar las ventas, tanto de sus productos tradicionales como de sus nuevas referencias, y tomar ventaja sobre otras marcas aprovechando la coyuntura”, destacó la Directora de Inteligencia de Nielsen. 

Así mismo, los consumidores van a pensar en la facilidad de gasto de manera diferente. Para un consumidor aislado adquirir sus productos a granel o en bulto es una buena forma de beneficiar su capacidad de pago; sin embargo, los consumidores restringidos quizá no sean capaces de pagar el costo de paquetes grandes, así que es muy importante que las marcas ofrezcan surtidos y precios asequibles para los compradores con menores ingresos. 

Repuntan los productos sostenibles, pero seguros 

Recientemente, ha emergido una tendencia hacia la sostenibilidad y el comercio no ha sido la excepción. Sin embargo, tras la pandemia, a los consumidores les preocupa consumir productos que no sean seguros, por eso, buscan que estén protegidos de contaminantes o sustancias virales, por lo que procesos como el embalaje cobran gran importancia.  

Bajo este panorama, sostiene Fernandes, la fórmula más exitosa por la que pueden optar las marcas es cumplir con ambos requerimientos, de manera que sus productos sean amigables con el planeta, pero también demuestren que son seguros para el consumo y no afectarán la salud de los compradores. 

“Ahora, los modelos de operación incluyen la transparencia en toda la cadena de suministro con el fin de asegurarle a los consumidores que conocen de donde vino el producto. Este tipo de elementos, que quizá no se habían contemplado antes de la pandemia, hoy se vuelven primordiales para los compradores”, concluyó la experta de Nielsen.