Colombia como territorio libre de Newcastle abre posibilidades de exportaciones a EE.UU. por US$1000 millones al sector avícola




En diálogo con AmCham Colombia, representantes del sector agrícola y funcionarios del Estado discutieron los avances y retos que presenta el sector agroindustrial para el robustecimiento del aparato exportador en el país

Bogotá, 6 de septiembre de 2021 (AmCham Colombia).- La declaratoria de Colombia como país libre de la enfermedad de Newcastle de alta virulencia permite que el sector agropecuario tenga un pasaporte sanitario para la internacionalización del sector.

Así lo aseguró Deyanira Barrera, gerente general del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) durante un conversatorio organizado por la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, sobre Capacidad Exportadora en el Sector Avícola, con el apoyo de Cargill.

“Estamos en un momento histórico para la avicultura nacional porque luego del trabajo de más de una década en una alianza público-privada, hemos logrado llegar a la declaratoria de país libre de la enfermedad Newcastle de alta virulencia”, dijo Barrera al señalar el potencial que tiene el sector en mercados internacionales.

Gonzalo Moreno, presidente ejecutivo de Fenavi, afirmó que con esta medida y, en particular hacia el mercado de Estados Unidos, “estimamos que podemos llegar a US$ 1.000 millones en los primeros 5 años, esto va a depender de desarrollar dicho nicho”

Por su parte, el ICA destacó el mejoramiento de la seguridad en las granjas avícolas, sistema de vigilancia sanitaria, y el muestreo con el objetivo de mantener el control de epidemias.

El instituto informó que se envió a Estados Unidos el expediente documental, resultados de los estudios, notificación de la alianza público-privada, contando con la valoración de auditorías de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Sin embargo, la funcionaria resaltó que “es importante seguir contando con los recursos adicionales que fueron asignados para la vigencia del 2021. Hemos fortalecido la capacidad diagnóstica en los territorios, la vigilancia, adquisición de equipos”.

Moreno comentó que, si bien no se pueden controlar variables como el costo de materias primas y precios internacionales, existe la posibilidad sostener el estatus sanitario. “Tenemos que mantener el nivel de estatus sanitario y hacer un trabajo con cada uno de los países a los cuales queremos entrar, lo que implica trazabilidad, atender las necesidades de los consumidores y que cumpla con los estándares destino”, indicó el directivo.

Vea el conversatorio sobre capacidad exportadora del sector agrícola aquí

Diplomacia Sanitaria como medio de apoyo al país

En el conversatorio se recalcó el papel del apoyo político como medio oportuno para la comunicación fluida entre los países, donde la Embajada de Colombia en Estados Unidos y ProColombia han preservado un contacto permanente y acompañamiento diplomático para la consolidación del aparato exportador colombiano, de tal modo que sean económicamente viables y se mantengan a través del tiempo.

“Los procesos deben continuar, si a nosotros nos cortan el presupuesto en 2022 o 2023 y no se puede mantener ese estatus sanitario, todo el esfuerzo de décadas se puede perder, entonces es un tema de largo aliento, donde el sector avícola puede llegar a representar un rubro importante en las exportaciones”, reiteró Moreno.

La vicepresidente de exportaciones de ProColombia, Juliana Villegas, manifestó que, en 2020 los agroalimentos representaron el 53.5% de las exportaciones colombianas no minero-energéticas al mundo, siendo la única cadena que registró una dinámica positiva al cerrar con más del 7% de crecimiento frente a 2019. Mientras que, en el primer semestre de 2021, la tasa de crecimiento en el sector fue cercano al 16%, denotando la importancia de la cadena productiva.

Es esencial la provisión de bienes públicos para el sector agricultor

Jorge Enrique Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), abordó los retos que trae consigo la apertura comercial y el apoyo del estado colombiano en diversos aspectos como los rezagos en los tiempos de respuesta de los procesos de admisibilidad con Estados Unidos, paralelamente a las dificultades en materia de infraestructura y conectividad con los mercados.

“Estados Unidos tiene un mercado amplio por el número de personas, diversidad étnica, amplitud geográfica, cultura, y eso obliga a nuestros productores también en ese cambio de mentalidad a llegar mucho más allá de los puertos de Miami, Nueva York, Atlanta para conocer las redes de distribución y aprovechar el mercado”, sostuvo Bedoya.

Algunos componentes como la seguridad jurídica para la toma de decisiones económicas deben ser tomados en cuenta en vista a sus implicaciones en la inversión. Se comentó sobre la necesidad de un régimen laboral propio para el campo teniendo en cuenta que “la tasa de informalidad laboral es del 86%” y se requiere motivar a las personas para trabajar en la ruralidad, donde se presente la posibilidad de tener un régimen laboral que estimule la contratación. “Hay una institucionalidad para una frontera agrícola de 40 millones de hectáreas de las cuales hoy solo explotamos 7 y se requiere una intervención del Estado” indicó Bedoya.