El poder de los datos


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Invertir en educación de calidad, pertinente a las necesidades de las nuevas industrias, en mejorar las universidades y actualizar las carreras adaptadas a la nueva realidad y a lo que demandarán en un futuro cada vez más cercano las empresas multinacionales.

Por: Maria Claudia Lacouture, Directora Ejecutiva de AmCham Colombia

Bogotá, 08 de noviembre (AmCham Colombia)-. De acuerdo a las Naciones Unidas, para una mejor recuperación económica, reducir la desigualdad y garantizar un mejor futuro para el planeta y las personas, los datos de calidad son necesarios para rastrear el progreso y mantener informados a quienes hacen las políticas desde el nivel local hasta el global.

En la geopolítica de hoy y después de la pandemia del covid-19 se está diseñando la arquitectura y la ingeniería de un nuevo orden mundial basado en el manejo de los datos que se logran gracias a la tecnología y Colombia debe concentrar sus esfuerzos, desde tener los datos adecuados que permitan la generación de políticas públicas y la toma de decisiones acertadas como también para contribuir a todo el desarrollo económico, generación de empleo y sostenibilidad que dará el poder de estos.

Para lograr tener un desarrollo basado en los datos se requiere ir más allá de los esfuerzos que ha realizado el Gobierno Nacional, debe incluir un esfuerzo regional, priorizando la infraestructura tecnológica, superar las restricciones estructurales existentes para la innovación, como son los costos operativos y la poca transferencia de tecnología a través de convenios internacionales.

Invertir en educación de calidad, pertinente a las necesidades de las nuevas industrias, en mejorar las universidades y actualizar las carreras adaptadas a la nueva realidad y a lo que demandarán en un futuro cada vez más cercano las empresas multinacionales.

Colombia debe prepararse para la creación de valor agregado a largo plazo, buscar mayor competitividad digital, enfocar los esfuerzos para crear las bases de una nueva economía consciente, responsable, sostenible, incluyente y digital. Por eso desde Aliadas, la alianza de asociaciones y gremios, hemos establecido este como uno de los temas prioritarios para aportar y trabajar. Quienes tengan el control de las nuevas tecnologías, de la inteligencia artificial, la robótica, la big data serán los que tengan el liderazgo en las próximas generaciones.

El rápido crecimiento industrial en Asia Oriental tiene un elemento en común: en cada uno de los países se ejecutó una concreta y decidida política industrial y desarrollo tecnológico, con apuestas y sacrificios.

Hay varios ejemplos en Asia de la puesta en práctica de políticas certeras, aunque con algunos cuestionamientos sobre las libertades. En Singapur, por ejemplo, centraron la política en cuatro ejes: lucha contra la corrupción, libertad económica, reforma del sistema de salud y reforma educativa, con una población capaz de hablar mandarín e inglés e instituciones sólidas que funcionan. Entregó generosos incentivos a los inversionistas extranjeros, permitió el libre flujo de capital y firmó importantes acuerdos de libre comercio con EE.UU., China, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y la Unión Europea. Además, consiguió convertirse en la ciudad más verde y limpia de Asia, con una fuerte inversión social.

Es prioridad avanzar en una cultura de información y conocimiento, en manejo de los datos, en la aplicación de los nuevos desarrollos. Lastimosamente, siendo honestos, son pocos los que saben cómo manejar los datos y conocer su valor, desencadenando inconsistencias que entorpecen o dificultan los análisis y perspectivas sin producir las herramientas adecuadas para tener una información real y concreta que de confianza.

Publicado en La República, aquí