Hacia el regreso sostenible



La pandemia nos ha dado un grito de alerta. El turismo, que ha sido la industria con las mayores pérdidas en esta coyuntura, surge como un salvavidas para la humanidad, siempre y cuando adopte para siempre el concepto de sostenibilidad, buenas prácticas, buscar energías renovables y estimular un desarrollo de economía circular.


Por: Maria Claudia Lacouture, Directora Ejecutiva de AmCham Colombia

Abril 27 de marzo del 2020  (AmCham Colombia) -. Entre los sanos placeres, viajar es el más gratificante, descansar es una necesidad, una de las mejores maneras de disfrutar, conocer y compartir, pero su éxito ha llevado a generar un impacto negativo si no se hace de forma organizada, con responsabilidad. Esta pandemia, como en otros temas, ha puesto al descubierto que tenemos muchos aspectos que corregir una vez retornemos a la nueva normalidad.

En estos momentos en los que se están destinando recursos para el sector, habría que buscar mecanismos para que se pueda complementar con ayudas condicionadas a la actualización de las empresas hacia un turismo sostenible y tecnificado y procurar acciones específicas que apenas enumero a continuación, porque cada una de ellas alcanzaría para un tratado:


1. Mecanismos para de uso adecuado de la energía e implementación de energías renovables.

2. Búsqueda de acciones que reduzcan el desperdicio del agua.

3. Avanzar en la complementación del uso de plástico de un solo uso e ir eliminando elementos tóxicos.

4. Infraestructura verde y acorde con el ecosistema, como también priorizar los trenes eléctricos y el transporte urbano con bajas emisiones.

5. Uso apropiado y expansivo de la tecnología, inteligencia artificial e innovación.

6. Buena gestión del patrimonio nacional, promoción de la integridad cultural y de los valores.

7. Desarrollo de emprendimientos y asociatividad empresarial.

8. Protección de la biodiversidad, equilibrio ecológico y entornos de bienestar.

9. Agricultura orgánica, diversificación en la alimentación y equilibrar la expansión de ganados.

10. Provisión de instrumentos económicos que fomenten la transición a la sostenibilidad, articulación de políticas e integración de las regiones.

La pandemia nos ha dado un grito de alerta. El turismo, que ha sido la industria con las mayores pérdidas en esta coyuntura, surge como un salvavidas para la humanidad, siempre y cuando adopte para siempre el concepto de sostenibilidad, buenas prácticas, buscar energías renovables y estimular un desarrollo de economía circular.

El turismo puede mostrarnos la magia del mundo, pero al mismo tiempo nos enseña la verdad de la asombrosa desigualdad humana, que tenemos un planeta en peligro y que cada uno, con la forma en que pasa sus vacaciones, tiene responsabilidad en el deterioro y en sus repercusiones permanentes. Tenemos la oportunidad de implementar una industria de viajes verdaderamente “sostenible”, establecer estándares y protocolos globales amplios, los viajes y el turismo deben ser conscientes de su papel en el cambio climático, en el impacto económico global, la sostenibilidad ambiental, la conservación de la vida silvestre y la justicia social.

El negocio de los viajes y el turismo, aún en momentos muy difíciles y con problemas grandes, puede aprovechar esta pausa para reflexionar sobre esos asuntos, porque el deterioro ambiental, la corrupción, la saturación y el abuso son realidades negativas que se han enquistado en la industria a través de los tiempos y que, para lograr un destino limpio tenemos que ayudar a resolverlo. Nunca hemos estado tan conectados y nunca hemos estado más aislados que ahora, soñando con un viaje y reencontrarnos con lo que más nos gusta. Volveremos a viajar, pero cuando lo hagamos, tenemos que hacerlo bien.

Publicado en La República, disponible aquí.