Impulso a la economía popular del país, uno de los grandes objetivos del Gobierno Petro 




En diálogo con AmCham Colombia, el ex secretario de Hacienda de Bogotá, Ricardo Bonilla, dio a conocer algunas medidas con las que la nueva administración busca impulsar los micronegocios del país, entre ellas el acompañamiento financiero a través de mecanismos como la banca digital, y el fortalecimiento de la asociatividad y la cooperación en las regiones. 

Bogotá, 30 de agosto de 2022 (AmCham Colombia).- Durante un conversatorio organizado por la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), el ex secretario de Hacienda de Bogotá y asesor económico de la campaña del presidente Gustavo Petro, Ricardo Bonilla, expuso el panorama actual de la economía popular en Colombia, los retos que atraviesa y algunas iniciativas con las que la nueva administración busca mejorar las condiciones y darle un impulso a los micronegocios que la integran.  

“La economía popular consiste en aquellas unidades productivas que no tienen un encadenamiento productivo, trabajan aisladamente, enfrentan diariamente diversas barreras y, en su mayoría, cuentan con un estatus de informalidad”, explicó Bonilla. 

Según datos del Registro Único Empresarial (RUES), de las cámaras de comercio y de la Encuesta de Micronegocios del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en Colombia hay 6.745.878 unidades productivas de todos los tamaños, de las cuales 6.612.742 son micronegocios que cuentan con mano de obra que va de uno a nueve trabajadores y que se encuentran en unos sectores económicos específicos, detalló Bonilla.  

Vea el conversatorio sobre Economía Popular aquí https://www.youtube.com/watch?v=ZnxFR0Is3V4&t=51s

¿En qué sectores se concentra esta economía? 

En este sentido, la economía popular se localiza esencialmente en el comercio, la agricultura, la pequeña manufactura, el transporte y las actividades de alimentación; sectores en los que hay una alta concentración de mano de obra, pero un bajo desarrollo de valor agregado.  

Y es que, aunque en dichos sectores trabaja mucha gente, su aporte al valor agregado o al PIB es muy bajo y, por ende, son aquellas ramas de la producción donde hay baja productividad. Por eso, la economía popular está conformada por aquellas actividades con gran mano de obra, pero que producen poco, no reciben tantos ingresos, su esfuerzo es muy grande y el aporte que generan a la economía es muy reducido.  

Así, “el sector donde más se concentra la economía popular es el comercio, donde trabaja el 19% de las personas ocupadas en Colombia y solo genera el 10% del valor agregado. Le sigue la agricultura, donde trabaja el 16% de las personas empleadas en el país y solo genera el 7% del valor agregado, por lo que en ambos se observa bajísima productividad”, aseguró el ex secretario de Hacienda. 

Bonilla agregó que la compleja situación económica en la que se encuentra esta economía se debe, en gran medida, a que no cuenta con condiciones favorables y atraviesa distintas barreras. “Dentro de las principales limitaciones que enfrenta la economía popular está el bajo acceso a la contratación, bajo acceso al crédito, limitadas economías de escala, baja demanda y mercado estrecho, mantiene en los mismos sectores productivos, tiene poca innovación y opera en el emprendimiento de subsistencia”.  

Medidas para impulsar los micronegocios 

Para hacerle frente a esas barreras, la administración Petro busca impulsar los micronegocios que se conforman la economía popular para que puedan salir adelante y tener una mayor independencia económica a través una serie de medidas, entre ellas garantizar el acceso al financiamiento y a crédito para romper con problemáticas como los préstamos ‘gota a gota’.

“El acceso al financiamiento es uno de los grandes retos por resolver porque las unidades productivas de pequeño tamaño realmente se financian es en el microcrédito del ‘gota a gota’, algunos tienen acceso al Banco de la Mujer, al banco corporativo, al banco cooperativo, a fondos mutuales, pero en la práctica viven del crédito ‘gota a gota’, por lo que ese es el primer reto que hay que superar garantizando el acceso a un mercado financiero más formal”, enfatizó el asesor económico del presidente Petro.

Además de derribar las cadenas del ‘gota a gota’ y mejorar el acceso al crédito, el nuevo Gobierno también se propone romper el acceso a los contratos públicos. “La idea es garantizar que puedan desarrollar obras de barrio, de vereda, actividades menores para que programas como el PAE no sean abastecidos por grandes cadenas de comerciantes sino por la misma comunidad del barrio y el colegio, y que no que lleguen allí como subcontratados, sino que si ellos son los que lo están haciendo, se contraten directamente con ellos”, expresó. 

Asimismo, el Gobierno Petro está interesado en desarrollar una banca de fomento y en establecer actividad crediticia con mecanismos virtuales, así como desarrollar medidas para romper las barreras culturales de asociatividad que existen en Colombia mediante el desarrollo de la banca cooperativa, la mutualidad y el proceso de asociatividad en distintas regiones. 

“Las personas por sí solas no salen adelante, pero asociadas con otras logran hacerlo. Entonces, de lo que se trata es que creemos el mecanismo de cooperación y no compitamos entre nosotros, sino que cooperemos entre nosotros y compitamos afuera. En definitiva, que busquemos cómo construir esa asociatividad para poder tener un mejor comportamiento frente al mercado internacional”, puntualizó Bonilla.