Inclusión femenina, la fórmula para acelerar el crecimiento económico de Colombia: Fedesarrollo




Durante su intervención en la Cumbre de Liderazgo Femenino y Transformación Digital, el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, aseguró que el país podría aumentar su productividad y desarrollo económico impulsando de forma decidida la equidad de género. 

Bogotá, 14 de abril de 2021 (AmCham Colombia).- Además de aumentar la productividad y el desarrollo de un país, son diversas las oportunidades y ganancias económicas que aporta la inclusión de género y aunque Colombia ha avanzado en la reducción de brechas de género, aún hay un camino largo por recorrer en dimensiones como la educación, la política, los negocios y el mercado laboral. 

Así lo dio conocer el director ejecutivo de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, durante la Cumbre Empresarial de Liderazgo Femenino y Transformación Digital, que lleva a cabo esta semana la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, con el apoyo de Google Colombia.  

“La buena noticia es que, de acuerdo con el Reporte Global de Brecha de Género 2020, desarrollado por el World Economic Forum (WEF), realmente Colombia no luce tan mal. Está en el puesto 22 a nivel global, entre 153 países, lo que pareciera que Colombia tiene igualdad de participación de género en algunas dimensiones, pero esto esconde brechas muy importantes”, advirtió Mejía.  

Mercado laboral 

El Reporte del WEF muestra que, el mercado laboral en Colombia presenta un panorama alentador en cuanto a igualdad salarial frente al resto de países OCDE, siendo el segundo país con mayor equidad. “La noticia relativamente positiva es que, al medir la brecha salarial de género, para trabajadores en tiempo completo, Colombia es uno de los países con mayor igualdad de género, apenas tiene una brecha del 4%, frente a un promedio de la OCDE que es el del 12.8%. 

Sin embargo, Colombia tiene la mayor brecha de género en materia de desempleo dentro de los países analizados por el WEF. Por otro lado, en Colombia la población económicamente activa y la tasa de ocupación de las mujeres ha sido permanentemente más baja que la de los hombres y después del choque ocasionado por el covid-19, las cifras del mercado laboral de las mujeres no se han recuperado a la par que la de los hombres.  

“En este sentido, mientras que los hombres tienen tasas de ocupación del 64%, esa cifra es de apenas el 40% en las mujeres, es decir, apenas 4 de cada 10 mujeres que están buscando empleo, lograr conseguir empleo”, explicó el director de Fedesarrollo.     

Agregó que, si hubiera una mayor inclusión de las mujeres en el mercado laboral se incrementaría la tasa de ocupación femenina. “Por ejemplo, en los países de la OCDE se ha estimado que, si se pudiera aumentar esa tasa de ocupación femenina, se podrían generar ingresos adicionales para los países de la OCDE de 6.000 millones de dólares; asimismo, reducir la brecha de género en el pago puede aumentar también el PIB en alrededor de 2.000 millones de dólares anuales”.   

Además, los estudios demuestran que eliminar las barreras que le impiden a las mujeres acceder a ciertas ocupaciones o sectores aumentaría hasta en un 25% la productividad, uno de los temas más importantes para el desarrollo y el crecimiento económico, enfatizó Mejía. 

Negocios 

En el mundo de los negocios pasa algo similar y es que, de acuerdo con Mejía, hay elementos muy importantes que ha distinguido la literatura sobre cómo la participación de las mujeres, de una manera mucho más equitativa, trae beneficios concretos sobre la efectividad organizacional y el crecimiento de las empresas.  

“En este aspecto, infortunadamente, no andamos bien. Colombia es uno de los países con menor participación femenina en las juntas directivas de grandes compañías (12.5%), frente al promedio de la OCDE (26.7%). También, tenemos brechas importantes en la medición de compañías con gerente mujer, donde en Colombia es de apenas el 18.9%”, aseguró el funcionario. 

Y es que, se ha estimado que la designación de directoras mujeres y también su participación en las juntas directivas generan rendimientos importantes, por ejemplo, a través de indicadores financieros como el retorno sobre los activos (ROA), el retorno sobre el patrimonio (ROE) y, también, sobre el desempeño de las acciones de aquellas compañías que están listadas en Bolsa.  

En contraste, cuando no hay mujeres en posiciones gerenciales, la brecha salarial por hora entre géneros es de alrededor de 4 dólares, mientras que, si esta proporción de las mujeres sube al 80%, la brecha desaparece completamente, según Mejía.  

Política 

De acuerdo con el directivo de Fedesarrollo, una buena noticia cuando arrancó el Gobierno Duque fue la importancia de tener equidad de género, pues esto tuvo un gran impacto en materia de equidad de género a nivel de cargos ministeriales, donde en Colombia esa cifra llegó al 53%, siendo el tercer país de la OCDE con mayor equidad género en participación en este tipo de cargos, cuando el promedio en países de la OCDE era del 32%.   

“Sin embargo, en materia de cargos legislativos, Colombia sigue estando muy por debajo de la media de los países de la OCDE, pues el 30% de las mujeres participa en el total de los cargos legislativos, mientras en nuestro país la cifra es de apenas el 18%. Estamos en la quinta posición de peor participación de las mujeres en cargos legislativos, así que, nos falta mucho por recorrer en materia de participación de las mujeres en estos cargos de representación democrática”, señaló Mejía. 

Educación 

En materia educativa, los resultados de las pruebas PISA en matemáticas reflejan que Colombia es el país con mayor diferencia entre los puntajes de niños y niñas de los 37 países OCDE; siendo el desempeño masculino muy superior, lo cual “es una mala noticia porque esto resulta en que las mujeres, entonces, tienen barreras y no decidan estudiar áreas relacionadas con las matemáticas”. 

De manera similar sucede con el área de ciencia, puesto que, Colombia es también el país con la brecha más amplia en puntajes entre los 37 países OCDE, resultado que puede repercutir en menores oportunidades de estudios terciarios y desarrollo profesional. “Esto se traduce, además, en una brecha importante en el acceso a las materias STEM. Hay alrededor de 761.000 estudiantes mujeres que están matriculadas en áreas no STEAM y apenas 216.000 que están matriculadas en áreas STEM”, puntualizó el funcionario.  

En lo que se refiere al campo digital, el director de Fedesarrollo indicó que, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo, realizado en 2020, se evidencia que existen mejores perspectivas de acceso al mercado laboral para las mujeres en donde la brecha digital es menor. Asimismo, los países con menor brecha digital presentan también menores brechas de género en cuanto a desempleo juvenil, vulnerabilidad de empleo y participación laboral.    

La Cumbre de Liderazgo Femenino y Transformación Digital se puede ver en directo aquí: https://bit.ly/AmChamLive