Promoción de investigación e innovación enmarcan el futuro del tratamiento y prevención del Cáncer en Colombia




Expertos  analizaron el estado actual y las estrategias de política pública hacia iniciativas que fortalezcan los procesos de diagnóstico, prevención y atención del cáncer durante la próxima década

Bogotá, 29 de abril de 2022 (AmCham Colombia). – El sistema de salud respecto a la enfermedad del cáncer no solo requiere de un marco regulatorio estable y definido hacia la adopción de las nuevas tecnologías, sino también estrategias en torno a su prevención y detección temprana en población susceptible a la luz de los avances en la materia que Colombia ha logrado cimentar en los últimos años.

En esto coincidieron expertos  durante el conversatorio “Retos en la prevención y tratamiento del cáncer para la próxima década en Colombia”, organizado por la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, con apoyo de Janssen, Varian y Angem.

De acuerdo con Lina Trujillo, subdirectora médica del Instituto Nacional de Cancerología, la evaluación del Plan Decenal 2012-2021 exhibe logros importantes, pero también retos por satisfacer. Dentro del cumplimiento del plan “se tenían 74 metas, de las cuales el 51% se lograron, 32% no se cumplieron, 11% todavía están en discusión y 5% por definir. Básicamente, eso significa que, si bien se logró mucho, hay mucho por hacer”, aseguró la subdirectora.

En cuanto al control de riesgo, que incluye puntos como tabaco, alcohol, consumo de frutas y verduras, actividad física, cancerígenos ocupacionales, exposición a rayos ultravioleta y virus relacionados con el cáncer, se enfatizó en los avances sobre el tabaco y desafíos en otros temas como el consumo de alcohol. A propósito de los resultados del Plan Decenal 2012-2021, factores como las líneas base, medidas de referencia y la pandemia del covid-19 impactaron sustancialmente, “no solamente hay cosas que son de país, sino otras que tienen que ver con la pandemia que no ayudaron al cumplimiento total de las metas”, sostuvo Trujillo.

Ahora bien, la desigualdad interregional y las brechas de acceso es un aspecto por tener en cuenta para Alejandro González, oncólogo radioterápico de la Asociación Colombiana de Radioterapia Oncológica, ACRO. “La tecnología es un tema muy ligado a la atención, en Colombia hay 49 centros de radioterapia, 59 equipos aceleradores lineales, el año pasado, aunque con una distribución muy concentrada en la Región Andina”, puntualizó.

En lo que refiere a la meta sobre la creación de un Sistema Nacional de Información Cáncer, González hizo hincapié en que, “se debe fortalecer las redes de información porque nos va a permitir redistribuir el tratamiento de los pacientes y conocer las áreas de pacientes más vulnerables donde más se requiere intervención”. Por tanto, la integración entre el sector público toma relevancia de conformidad con las evaluaciones económicas en el uso de la tecnología.

“Uno de los retos más importantes es la equidad en el acceso a la atención. En Colombia hay expertos y centros de calidad, pero hay una diferencia entre Regímenes Contributivo y Subsidiado”, explicó Virginia Abello, presidenta de la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología, ACHO. De modo que, la directiva sugirió un enfoque de la política pública hacia la vigilancia y control del sistema de salud, eliminación de barreras al acceso de las EPS y refuerzo a instituciones como la Superintendencia de Salud.

En tal sentido, “necesitamos hacer un esfuerzo enorme para que se cumplan los programas de tamizaje en las EPS, hoy en día la prevención del cáncer está también en manos de los aseguradores”, precisó Abello. Mientras tanto, Trujillo destacó las bondades de aprovechar el uso de la telexperticia y teleorientación para llegar a las zonas donde no hay personal médico, especialmente, en asuntos de patología y radiología.

Vea el conversatorio sobre política pública en la prevención del cáncer aquí:

Innovación facilitador de nuevas terapias

Adriana Robayo, directora del Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud, IETS, refirió a los avances desde su corporación frente a iniciativas de evaluación de precio basado en valor para conocer el valor terapéutico y horizonte en cuanto a la oncología y medicina de precisión. Sobre este particular, “tener juegas de juego claras, valorar la evidencia y revisar temas específicos creo que facilita el acceso a las tecnologías de una manera planeada, anticipada y coordinada con todos los actores”, indicó.

Estimular la educación del personal de salud para un perfilamiento adecuado a pacientes es un componente para examinar bajo el contexto actual. “Si hacemos epidemiología molecular vamos a poder saber qué diferencias hay y cómo intervenirlas respecto con el uso de las nuevas tecnologías y adicionalmente cómo enfocar mejor el gasto”, afirmó Andrés Cardona, director científico de Ficmac.

A modo complementario con lo expuesto por Robayo, el experto recalcó que, “en medicina de precisión es indispensable hacer modelos económicos basados en terapias de precisión no solo en pacientes intervenidos, sino en pérdidas en pacientes no intervenidos”. Lo anterior, en consideración de principios de estabilidad presupuestal en el desarrollo y sostenibilidad de nuevas estrategias en el campo de estudio.

Para Luis Eduardo Pino, fundador y CEO de Medzaio, abrir nuevos caminos en materia de terapias innovadoras gira alrededor de la sinergia entre diferentes actores, especificando cinco ejes a ser abordados. “Tenemos que trabajar en la educación y preparación de personal médico, financiación y acceso, expansión de capacidades, desarrollo de investigación, y marco regulatorio”, aseguró el directivo.

En armonía con lo descrito por Pino, Andrés Gutiérrez, uro-oncólogo del Hospital San Ignacio, comentó que, “para promover la inserción y adaptar la medicina de precisión se requiere de diferentes vías, una regulatoria, otra de acceso y la bioética”. Por consiguiente, se advirtió del papel de la educación es imprescindible al ser el mecanismo idóneo para perfilar y educar a especialistas, atendiendo a diversos instrumentos como el apoyo a la infraestructura en laboratorios.

De otro lado, “se debe enmarcar una estrategia de evaluación e implementación de la medicina de precisión, definiendo cuál será la hoja de ruta dentro del Marco Colaborativo Interinstitucional y de múltiples disciplinas para el Sistema de Salud”, subrayó Gutiérrez.

Diagnósticos más costo-eficientes son la piedra angular

Si bien se han observado grandes pasos respecto a la asistencia del cáncer en el país, el impacto de la pandemia del covid-19 ha sido preponderante en el primer contacto con los pacientes en condición de riesgo. “Reconocemos los avances que hay en el diagnóstico temprano y áreas de atención integral del cáncer, sin embargo, hay temas de preocupación, no solo derivados de la pandemia, sino también de los programas de tamizaje que son aún insuficientes a nivel nacional”, puntualizó Catalina Rincón, directora ejecutiva del Observatorio de Cáncer de Adultos, OICA.

Al respecto, Rincón mencionó que, “no todos los cánceres se comportan de la misma manera y no todos son prevenibles o tamizables, pero muchos lo son y lo que nosotros evidenciamos es que muchos aseguradores no conocen a su población y no hacen gestión adecuada y temprana del riesgo”. De ahí que las brechas sociodemográficas tengan una incidencia en la atención del cáncer en el momento de la llegada de nuevos pacientes en estados avanzados.

Jorge García, CEO de la Fundación Retorno Vital, remitió a la importancia de la educación del paciente con referencia a los factores de riesgo y eliminación de barreras respecto a la entrada al sistema. “Claramente hay un punto muy neurálgico que hace falta, la historia clínica electrónica unificada, herramienta con la que podríamos identificar de manera temprana y hacer una gestión de riesgo más rápida”, precisó el experto.

Por su parte, Carlos José Castro, director médico de la Liga Colombiana Contra el Cáncer, instó a una articulación entre las partes que conforman el sector salud en el país sobre la base del bienestar de los pacientes. “En nuestro sistema de salud hay actores diferentes con intereses y conflictos diferentes”, según Castro.

Vincular la sostenibilidad fiscal al financiamiento de las nuevas tecnologías sobresale como uno de los mayores desafíos en el tratamiento médico, sobre este aspecto, “no todos los tratamientos para cáncer son de alto costo, el acceso a la innovación es importante y debe minimizar riesgos, sin embargo, muchos pacientes pueden ser tratados con esquemas tradicionales dependiendo en el momento en que se diagnostica”, de acuerdo con Rincón.

En esa misma línea, desde la Fundación Retorno Vital se enfatizó en que, “tenemos que trabajar con el asegurador y prestador para que entiendan los beneficios de las nuevas tecnologías en la reducción en el gasto en salud a mediano y largo plazo”. Al tiempo que, se continúan fortaleciendo las estrategias en torno al desarrollo de investigación con fundamento en la protección de la salud pública.