Renovando la relación económica entre los Estados Unidos y Colombia




Las compañías estadounidenses que hacen negocios en Colombia, o que están contemplando la posibilidad de ingresar a este mercado, deben saber que pueden contar con el apoyo de su Gobierno para unas reglas equitativas.

 

 Al comenzar nuestro trabajo con la administración del presidente Iván Duque, quiero reafirmar que la prosperidad de Colombia es importante para los Estados Unidos.  Una Colombia capaz de satisfacer las aspiraciones de sus ciudadanos seguirá siendo un socio fuerte y estratégico en la región.  Si bien nuestros gobiernos pueden ayudar a crear el marco para lograr este objetivo, lo que es aún más importante es reconocer que el sector privado es el único motor de crecimiento económico sostenible.  Empresas estadounidenses están listas para buscar oportunidades.  Muchas de ellas han operado en Colombia durante décadas, tanto en los buenos tiempos, como en los momentos difíciles.  De hecho, en los últimos cinco años los Estados Unidos, más que cualquier otro país, han sido la fuente de 11.400 millones de dólares en flujos de inversión extranjera directa (IED) hacia Colombia.

 

Ahora, cuando la administración del presidente Duque inicia una serie de reformas para estimular el crecimiento económico, las perspectivas para fortalecer esta relación son promisorias.  En el discurso de posesión, Duque anunció que ” ha llegado el momento de hacer del emprendimiento la base de nuestro progreso económico y social”.  Sus planes para estimular la formalización laboral y de pequeñas empresas, mejorar la estabilidad legal para los inversionistas, invertir en infraestructura y reformar el sistema tributario colombiano responden a las prioridades que históricamente han compartido las empresas estadounidenses y colombianas por igual.  Estos planes, que se suman a las oportunidades implícitas en el Acuerdo de Paz y la invitación a Colombia en mayo de 2018 para unirse a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), son motivos de entusiasmo sobre el futuro económico de Colombia.

 

Se requerirán acciones contundentes para convertir este entusiasmo en confianza.  Por ejemplo, es importante que la administración del presidente Duque avance para formalizar la membresía de la OCDE, incluyendo el cumplimiento de los compromisos relacionados a ésta.  Una vez cumplida, la posición de Colombia como miembro de ese “club de los mejores” enviará una fuerte señal a los inversionistas de que el país está comprometido con los más altos estándares en política pública.  No tengo duda de que las empresas del sector privado en ambos países mantendrán un diálogo abierto con los dos gobiernos para informarnos qué otros pasos podrían ayudar a crear la confianza y a enviar el mensaje claro de que Colombia es un lugar prometedor para invertir.

 

Las compañías estadounidenses que hacen negocios en Colombia, o que están contemplando la posibilidad de ingresar a este mercado, deben saber que pueden contar con el apoyo de su Gobierno para unas reglas equitativas.  En junio, el Secretario Pompeo habló con el Club Económico de Detroit sobre el tema de la “Reactivación económica de los Estados Unidos”.  Ante una audiencia de líderes empresariales estadounidenses, el Secretario explicó que “la diplomacia económica siempre ha sido central, cuando se realiza bien, para la misión del Departamento de Estado”.  Luego, explicó lo que esto significa en la práctica: “hacemos nuestro mejor esfuerzo para denunciar el comportamiento económico injusto y romper las barreras a la entrada en el mercado para que nuestras empresas tengan oportunidades justas y recíprocas para vender en los mercados del todo el mundo”.  Quiero que sepan que la Embajada de Estados Unidos en Bogotá apoya plenamente esta misión.  Nuestro personal del Departamento de Estado, el Servicio Comercial Extranjero y el Servicio Exterior de Agricultura están comprometidos a ayudar a las empresas estadounidenses a tener éxito.

Asegurar la creación de un campo de juego equitativo para los negocios de EE.UU. y otras economías avanzadas, en conjunto con las reformas económicas previstas por el presidente Duque traerá beneficios significativos a Colombia, además de un aumento de alta calidad de la inversión extranjera que ayudará a impulsar el empleo y la innovación.  El trabajo económico de USAID también es crucial para el éxito a largo plazo de nuestra asociación económica.  Al involucrar al sector privado en proyectos de desarrollo y financiamiento que fortalecen las economías legales en las regiones afectadas por el conflicto, que aún están plagadas de cultivos de coca, USAID está ayudando a Colombia a cumplir con las expectativas de sus ciudadanos de que la paz traerá prosperidad.

La elección del presidente Iván Duque marca el comienzo de una nueva fase de la relación duradera entre los Estados Unidos y Colombia.  Podemos celebrar con satisfacción todo lo que hemos logrado juntos, y mirar hacia el futuro con optimismo.

 

Publicado en el Business Mail, disponible aquí