TLC Colombia-EE. UU. El foco hay que ponerlo en el aprovechamiento y no en cuestionarlo




La Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, destacó que, tras la primera década del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, las exportaciones no minero energéticas lideran las ventas hacia ese país.

Bogotá, 6 de mayo de 2022 (AmCham Colombia).- Diez años después de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos, el foco de la discusión pública sobre el tema debe estar en la manera de aumentar la productividad y competitividad de las empresas del país para sacarle más provecho al acuerdo.

Así lo manifestó María Claudia Lacouture, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, quien destacó que, en esta primera década, las exportaciones no minero energéticas hacia Estados Unidos representan el 60% de las ventas mientras que hace 10 años los productos minero-energéticos eran los que lideraban los negocios.

“Es indispensable que la conversación este más enfocada en cómo podemos aprovechar más el acuerdo, en lugar de plantear revisiones que podrían cerrar espacios para los negocios. Nuestro objetivo debe ser seguir en la implementación de medidas que reduzcan nuestra brecha en productividad y competitividad y fortalecer una cultura exportadora que beneficiará a la economía no sólo con Estados Unidos sino también con otros países con los que tenemos oportunidad de hacer negocios”, dijo Lacouture.

Agregó que “las oportunidades están y la coyuntura internacional fortalece aún más el momento tan importante en que estamos. Por eso desde AmCham Colombia hemos identificado, seleccionado y analizado los retos y oportunidades para plasmarlo en un documento que permita a los empresarios tener las herramientas necesarias”.

Recordó que “a la hora de hacer balances, es importante recordar que estos 10 años en los que se ha contado con el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, ha significado estabilidad en las relaciones políticas, impulso a la inversión, al turismo y el establecimiento de reglas permanentes al comercio. No podemos olvidar que antes del acuerdo comercial se dependía del clima político y de la voluntad unilateral para aprobar las preferencias temporales en un número limitado de productos”.

Según el balance preparado por la Cámara de Comercio Colombo Americana, antes del TLC y según las preferencias unilaterales desde Estados Unidos, había acceso a 5.500 productos Hoy y de acuerdo con los períodos de desgravación acordados por los dos países, 11.497 partidas arancelarias tienen arancel cero para las exportaciones hacia Estados Unidos.

Vea la declaración de María Claudia Lacouture, directora de AmCham Colombia sobre los 10 años del TLC con Estados Unidos

Mientras en 2012, según cifras oficiales del DANE, las exportaciones no minero energéticas representaban un 29% de las ventas con US$6.329 millones, para 2021 su participación fue de un 60% sobre el total, con ventas por US$6.577 millones, en medio de un complejo contexto internacional con reducción en los precios de las materias primas, recesión y más recientemente el impacto de la pandemia por el covid-19.

Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones de Colombia con una participación del 27%. Actualmente, cerca de 3.000 empresas, por año, son exportadoras constantes hacia Estados Unidos. “El reto que tenemos es que, en medio de la recuperación de la crisis por la pandemia, la tensión comercial entre China y Estados Unidos, el conflicto entre Rusia y Ucrania y la crisis de contenedores, este número crezca cada vez más”, indicó Lacouture.

Explicó que “hoy la relación comercial no se limita a los productos tradicionales de café, flores y petróleo; ahora tenemos empresas de otros sectores compitiendo con muchísimo éxito en ese mercado: desde partes e insumos de la industria aérea o espacial, autopartes, metales y sus manufacturas, o maquinaria eléctrica, hasta animales y productos derivados, pescados, azúcares y confites, alimentos procesados, bebidas y tabaco, plásticos y vegetales, entre otros”.

“Lo que se ha logrado en estos 10 años sin duda es digno de resaltar y no olvidar. Sin embargo, aún hay mucho camino por recorrer para aprovechar todo el potencial de negocios con Estados Unidos, siendo Colombia uno de los 14 países del mundo con el que tienen suscrito un TLC”, sostuvo la directora de AmCham Colombia.

Agroindustria, el mayor potencial en la próxima década

Un análisis de AmCham Colombia acerca de la evolución de la demanda de Estados Unidos tras la pandemia, evidenció que Colombia puede aumentar sus ventas a ese país en productos como café, flores (que ya son parte del top de exportaciones), frutas, plástico y caucho, maquinaria, productos farmacéuticos, de belleza y perfumes; autopartes, prendas, papel y agroindustriales. Particularmente en relación con el sector agroindustrial, se espera que en los próximos 10 años aumente el porcentaje de tierra destinada al cultivo, siendo América Latina la que mayor potencial tiene a nivel global. Lo anterior contribuirá a que la región se posicione como proveedor mundial de bienes agrícolas.

Así mismo, se abren oportunidades fortaleciendo acciones alrededor de la lucha contra el cambio climático, en la que Estados Unidos tiene amplio interés, teniendo en cuenta que un tercio del territorio colombiano lo ocupa la Amazonia, patrimonio ambiental de la humanidad. Así mismo el país cuenta con una matriz energética que podría considerarse limpia ya que el 70% es hidroeléctrica; es un país con bajas emisiones de gases comparado con el contexto internacional y es el tercer país más biodiverso del mundo.

“Es importante poner en marcha acciones que detengan la creciente deforestación que redundan en el aumento de la ganadería y los cultivos ilícitos”, señala el análisis de AmCham Colombia.

También es esencial avanzar en el fortalecimiento de Colombia como destino de nearshoring. Desde hace años la tensión comercial entre China y Estados Unidos abrió una puerta para la relocalización, en donde muchas empresas ubicadas en el país asiático comenzaron a contemplar reacomodación de sus plantas para reducir los tiempos de sus cadenas de suministro, bajando también costos de producción y reduciendo grandes dependencias en un solo país proveedor.

Además, las empresas están más preocupadas por la confiabilidad y resistencia de las cadenas productivas.  Esta tendencia se agudizó con el impacto del covid-19 en 2020 y el atasco del canal de Suez que generaron una de las más importantes crisis logísticas que aumentaron costos, tiempos y han tenido impacto en los precios del comercio exterior.   “La cercanía geográfica con Estados Unidos, la afinidad política y la existencia de un TLC moderno representan las cartas de Colombia para ser el aliado de EE. UU. en esa materia”, dice el documento de AmCham Colombia.

Hace pocos días, ante la Cámara de Representantes de Estados Unidos la representante comercial, Katherine Thai, manifestó que Estados Unidos debe replantear sus procesos de manufactura interna. Aseguró que la reciente invasión rusa a Ucrania, el impacto del covid-19 y la crisis logística hacen que se consideren nuevas prioridades en esta materia pues vienen aumentando los temores en “términos de inseguridad de las cadenas de suministro y la dependencia de socios en los que se ha perdido la confianza”.