Desempleo en EE. UU. se mantuvo en 3,6% al cierre de mayo 




AmCham Colombia presenta una nueva edición del Observatorio Estados Unidos, una actualización semanal sobre las noticias e información más relevantes con respecto a la economía y comercio de este país.  

Bogotá, 7 de junio de 2022 (AmCham Colombia). Los niveles de desempleo en Estados Unidos alcanzaron el 3,6% al cierre de mayo, tras preservar el registro de abril, cuando el indicador se ubicó en su la lectura más baja desde el inicio de la pandemia del covid-19, de acuerdo con el Departamento de Trabajo. A tal efecto, el crecimiento del empleo superó las previsiones de analistas y destacó como una de las señales de recuperación del mercado laboral pese a las condiciones adversas en el encadenamiento productivos. 

En lo corrido de mayo, los nuevos puestos de trabajo aumentaron hasta 390.000, reflejando un incremento superior a la estimación de 325.000 realizada por economistas encuestados por Bloomberg. Además, la economía norteamericana afianzó por decimoséptima vez consecutiva la adhesión de nuevos empleos desde diciembre de 2020, momento en que la divulgación de nuevas ofertas de trabajo retrocedió en 227.000 nóminas. 

Durante mayo el fortalecimiento de la contratación laboral respondió principalmente a actividades relacionadas con el ocio y hotelería (+84.000); servicios profesionales y empresariales (+75.000); transporte y almacenamiento (+47.000); y sector de la construcción (+36.000), respectivamente. No obstante, el comercio minorista perdió impulso al presentar un decrecimiento de 61.000 empleos, inducido en gran medida por la desaceleración de los establecimientos de productos generales, tiendas de ropa y accesorios para vestir. 

En lo que refiere a la remuneración promedio por hora de los trabajadores contratados por empresas privadas no agrícolas, se notificó un ascenso de 10 centavos hasta los US$ $31,95 en mayo, lo equivalente a un repunte de 5,2% respecto al mismo mes de 2021. Mientras tanto, la tasa de participación laboral, que mide la proporción de estadounidenses en edad de trabajar que cuentan con un empleo o están buscando uno, llegó a 64,3% y presenta una brecha de 1,1 puntos porcentuales frente a la lectura de 63,4% de febrero de 2020. 

Por su parte, el número de personas desempleadas no cambió de manera significativa en mayo al situarse en 6 millones, el nivel más aproximado al período prepandemia de febrero de 2020, cuando 5,7 millones de estadounidenses se encontraban en el desempleo. Así mismo, el mercado laboral logró cimentar 11,4 millones de puestos de trabajo disponibles, siendo un dato cercano al récord de 11,9 millones informado para abril, lo cual refuerza las expectativas del mercado sobre una recuperación sostenida pese a los efectos de la escasez de trabajadores cualificados. 

Confianza del consumidor desciende a 106,4 pts. 

La organización de investigaciones económicas, The Conference Board, reveló una disminución en el índice de confianza al consumidor para mayo hasta 106,4 pts., indicando un retroceso frente a la cifra revisada para abril de 108,6 pts. En tal sentido, las perspectivas de la economía distinguieron al superar la estimación de 103,9 pts. realizada por economistas encuestados por Bloomberg, pese a ubicarse en su registro más bajo desde hace tres meses, cuando el indicador alcanzó los 105,7 pts. 

En mayo, el indicador de situación actual, que se basa en la evaluación de los consumidores sobre el estado actual del mercado laboral y las empresas, se contrajo hasta 149,1 pts., contrastando con los 152,9 pts. de abril. Mientras que, el indicador de expectativas, que examina las perspectivas de los estadounidenses a corto plazo acerca del estado de los ingresos, negocios y mercado laboral, bajó a 77,5 pts., con posteridad a la lectura de 88,8 pts. reportada para abril. 

Aunque los consumidores no prevén un fuerte repunte en la actividad económica para los próximos meses, sí anticipan mejores condiciones en el mercado laboral, sugiriendo un eventual refuerzo en los niveles de confianza a corto plazo. Por su parte, las intenciones de compra de bienes durables, tales como, coches, casas, electrodomésticos y demás productos, se redujeron en gran medida por la intervención de la Reserva Federal en los mercados financieros y transición en las tendencias de consumo hacia la adquisición de servicios.