El optimismo por el crecimiento del PIB de EE. UU. empieza a ceder




La Fed y varias firmas han bajados sus pronósticos para el año 2021, ante el golpe de la variante delta.

Bogotá 28 de septiembre (Portafolio)- Los billonarios planes de estímulo del gobierno de Joe Biden en Estados Unidos dispararon el optimismo para la primera economía internacional, lo que llevó a que organismos internacionales y entidades de investigación elevaran una vez tras otra sus previsiones de crecimiento para el país en 2021.

No obstante, parece que esa tendencia de llevar los pronósticos al alza no solo se acabó, sino que se dio la vuelta y algunas entidades están empezando a rebajar las previsiones.

La más llamativa fue precisamente la del banco central, la Reserva Federal, que en su última reunión de política monetaria de la semana pasada rebajó ese dato de forma importante, del 7% que tenía anteriormente hasta el 5,9% actual.

También, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) en su último mostró peores perspectivas, al rebajar en 0,9 puntos porcentuales el crecimiento hasta ubicarlo en 6%.

Estas cifras para el conjunto del año se unen a otras que se han visto durante las últimas semanas en cuanto a la evolución del producto interno bruto para el tercer trimestre del año. Un ejemplo de esto fue Goldman Sachs, que espera un crecimiento de 5,5% frente al 9% que veía anteriormente, al tiempo que también bajó a 6% desde el 6,4% anterior su pronóstico para el año.

De igual forma, Fitch Ratings también bajó el optimismo para la economía de Estados Unidos en 2021, pues no solo rebajó hasta el 6% su previsión de avance en el año, sino que le bajó la perspectiva a la calificación soberana del país a negativa por los riesgos fiscales.

Según el informe de Fitch, el país podría estar llevando con esa cifra al potencial de crecimiento, una vez que los estímulos del gobierno están perdiendo efecto y empiezan a notarse las presiones inflacionarias.

A estas razones del freno en el dinamismo de la principal economía mundial se suma el fuerte impacto que supuso la variante delta en Estados Unidos. De hecho, como afirmó el presidente de la Fed, Jerome Powell, después de su última reunión, “los sectores más severamente afectados por la pandemia mejoraron en los meses recientes, pero el incremento de casos de covid-19 desaceleró la recuperación”.

Y Powell también alertó por la posibilidad de que se suba la capacidad de endeudamiento del Estado para que no haya un cierre de la administración. “Es muy importante que el techo de la deuda suba oportunamente para que Estados Unidos pueda pagar sus cuentas cuando se debe. Una moratoria es algo que simplemente no podemos contemplar”.

Hay algunos indicadores que ya venían anticipando un peor dinamismo. Uno de ellos es el que muestra el ‘Ocde Tracker’ con datos de Google Trends, el cual registró una mayor actividad económica que la prepandemia en mayo, pero volvió a estar por debajo en junio, julio, agosto y septiembre.

Los índices manufactureros y de servicios ya mostraron un peor comportamiento en agosto y podría empeorar en septiembre
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