El Senado se alista para dar inicio al juicio político contra Trump




Este martes, 9 de febrero, arranca el segundo ‘impeachment’ contra el exmandatario republicano.

Bogotá, 09 de febrero de 2021 (El Tiempo).-  Donald Trump dejó de ser presidente de Estados Unidos hace más de dos semanas. Sin embargo, su espectro volverá a rondar sobre Washington con el inicio de su segundo juicio político, que arranca este martes en el Senado.

A mediados del mes pasado, la Cámara de Representantes aprobó un artículo con fines de destitución por incitar a la violenta turba que se tomó el Congreso el pasado 6 de enero. Un trágico día en el que murieron cinco personas y se puso en jaque a la democracia estadounidense.

Ahora, la Cámara Alta tendrá siete días para determinar si aprueba algún tipo de sanción contra el polémico exmandatario.

Este lunes el equipo de abogados contratado por Trump presentó un documento de 70 páginas en el que catalogan el juicio como teatro político sin fundamentos orquestado por los demócratas para castigar al expresidente.

“Se trata de un intento egoísta de los líderes de la Cámara de Representantes para aprovecharse del horror que experimentaron todos los estadounidenses al ver la destrucción del Capitolio el 6 de enero perpetrada por unos cientos. En lugar de sanar al país o concentrarse en castigar a los responsables directos de estos actos, han optado por capitalizar el caos de ese día para su beneficio político”, dicen sus abogados.

En el documento, los defensores alegan, además, que la maniobra es inconstitucional pues se está tratando de destituir a un presidente que ya abandonó el poder. Así mismo, insisten en que Trump no incitó a la turba y que el discurso que pronunció ese día, así estuviera plagado de falsas teorías de conspiración sobre un inexistente fraude en las elecciones, está protegido por la primera enmienda que garantiza la libertad de expresión en el país.

Según estos, cuando Trump les dijo a sus simpatizantes que había que “luchar”, lo hizo en términos figurativos y sin sugerir el uso de la violencia.

En ese discurso, el presidente le dijo a la turba que “pelearan a muerte” para impedir que el Congreso verificara el triunfo de Joe Biden en las elecciones presidenciales, pese a que el legislativo no tenía un rol en ese proceso y la victoria del exvicepresidente ya había sido certificado por todos los estados y las cortes del país.

“De las 10.000 palabras que pronunció el presidente ese día solo usó la palabra ‘pelear’ unas pocas veces y de manera figurativa, como se usa en el discurso público para pediré la gente que defienda sus ideales. Pero de ninguna manera se puede vender esto como un llamado la violencia”, anotaron los abogados.

Los demócratas de la Cámara rechazaron los argumentos de manera tajante. “La evidencia contra Trump es contundente y no hay excusas para sus acciones. Su esfuerzo por evitas las consecuencias son vanos. Su incitación a la insurrección contra el gobierno de EE. UU, y para obstaculizar la transferencia pacífica del poder es el crimen más grave jamás cometido por un presidente del país”, respondió el grupo de legisladores que harán las veces de fiscales durante los procedimientos.

En cuanto a la inconstitucionalidad del juicio, insistieron en que un presidente debe responder por sus acciones desde el primero hasta el último día de su mandato y que la ley no lo protege por el simple hecho de ya no estar en la Casa Blanca.

Alegan, a su vez, que sus acusaciones sobre fraude electoral no pueden considerarse libertad de expresión pues fueron falsas y terminaron incentivando a los violentos que se tomaron el Capitolio, causando la muerte de cinco personas.

El juicio, en todo caso, sigue adelante y estará dividido en cinco segmentos. El primero es para las presentaciones iniciales de los fiscales y la defensa de Trump. En el segundo los demócratas presentarán el caso en profundidad y luego los abogados de Trump tendrán el mismo tiempo para refutarlos. En una tercera etapa los senadores tendrán que votar para decidir si permiten que se presenten testigos. Si lo aprueban, el juicio podría extenderse unos días más. Los senadores, que en este caso actúan como jurados, tendrán luego la oportunidad de hacerle preguntas a las partes y de allí se pasará a la votación final.

Se requieren las dos terceras partes del Senado, es decir 67 votos para condenar a Trump y posiblemente inhabilitarlo para aspirar a cargos públicos en el futuro. Pero nada indica que habrá lo votos suficientes para lograrlo. Los demócratas, que solo tienen 50 asientos, necesitarían el respaldo de al menos 17 republicanos. Y por ahora solo cinco han indicado que podrían votar contra el expresidente.