Inflación en EE. UU. se desacelera y disminuye a 8,5% en julio 




AmCham Colombia presenta una nueva edición del Observatorio Estados Unidos, una actualización semanal sobre las noticias e información más relevantes con respecto a la economía y comercio de este país.  

Bogotá, 16 de agosto de 2022 (AmCham Colombia). Las presiones inflacionarias en Estados Unidos habrían llegado a su pico en junio, luego de reportarse una contracción en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) hasta 8,5% en julio, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales. Este resultado respondió principalmente a la caída en los precios de la energía y se dio después de la escalada de la inflación a 9,1% en el mes inmediatamente anterior, cuando el indicador alcanzó un récord de cuatro décadas. 

El nivel general de precios en julio se mantuvo estable y no observó una variación porcentual significativa, siendo la lectura más baja desde mayo de 2020, afianzándose como la desaceleración más fuerte de 2022 en comparación con la revisión de 1,3% para el cierre de junio. La inflación básica, que excluye la volatilidad de los precios de los alimentos y combustibles, presentó una reducción de 0,3% en julio, un dato 0,4 puntos porcentuales inferior al 0,7% notificado para junio, el ritmo más bajo de los últimos tres meses. 

Entre las divisiones económicas que contribuyeron positivamente a la variación mensual de la inflación en julio, se encuentran rubros como seguros de vehículos a motor (+1,3%); mobiliario y las operaciones domésticas (+0,6%); vehículos nuevos (+0,6%); y atención médica (+0,4%), cada uno. En contraste, los segmentos con un descenso en su nivel general de precios fueron las tarifas de aerolíneas (-7,8%); autos y camiones usados (-0,4%); comunicaciones (-0,4%); y prendas de vestir (-0,1%), respectivamente. 

Paralelamente, los precios relacionados con la energía perdieron impulso y cayeron 4,6% en julio, una disminución de 2,9 puntos porcentuales frente al 7,5% notificado para junio, resultado de un menor dinamismo en los componentes como la gasolina (-7,7%) y el gas natural (3,6%). En cuanto a los alimentos, se dio a conocer un comportamiento alcista hasta 1,1% en julio, provocado por el encarecimiento de los bienes en las categorías de alimentos en el hogar (+1,3%) y bebidas no alcohólicas (+2,3%). 

Si bien la inflación en la economía estadounidense permanece en niveles cercanos al registro histórico de cuarenta años, la ralentización en los precios envía una señal positiva sobre el efecto de la política pública en la preservación del poder adquisitivo. Además, cabe resaltar que el Congreso de Estados Unidos dio luz verde a la Ley de Reducción de la Inflación de 2022, con la cual la Administración Biden apuesta a recortar el déficit fiscal, robustecer las cadenas de suministro y optimizar costos en el aparato productivo, a modo general. 

Confianza del consumidor se recupera al inicio de agosto 

Las perspectivas de los estadounidenses sobre la economía presentaron una mejora en las primeras dos semanas de agosto, una vez que el índice preliminar de confianza del consumidor se ubicara en 55,1 pts., su mayor nivel en tres meses, de acuerdo con la Universidad de Michigan. Al respecto, los consumidores indicaron mayores expectativas sobre el desarrollo de la actividad económica y las finanzas personales, particularmente en los hogares de ingresos bajos y medianos. 

El índice de condiciones actuales, que describe las consideraciones de los consumidores sobre su situación económica en el presente, exhibió una desaceleración hasta los 55,5 pts. en su revisión preliminar para agosto, una caída de 4,5% frente al dato de 58,1 pts. notificado al cierre de julio. Al contrario, el indicador de expectativas, basado en la evaluación de los consumidores a largo plazo, ascendió a 54,9 pts. en su estimación preliminar de agosto, un repunte de 16,1% con respecto a los 47,3 pts. de julio. 

Entretanto, la tasa de inflación esperada para el próximo año manifestó una reducción a 5% durante las primeras dos semanas de agosto, la lectura más baja desde febrero de 2022, aunque superando la estimación de 4,6% divulgada para el mismo período de 2021. Aun así, las preocupaciones por el deterioro del poder adquisitivo permanecieron en niveles tradicionalmente altos, donde el 48% de las personas encuestadas aseguraron enfrentar condiciones de vida más limitadas por causa de la subida generalizada de los precios.   Por ahora, la bajada del valor de la gasolina desde su pico de US$ 5,02 por galón en junio a US$ 3,99 en la primera semana de agosto podría mantenerse ante las recientes caídas del precio del petróleo, según la Asociación Estadounidense del Automóvil. Lo anterior es relevante debido a sus repercusiones en las presiones inflacionarias que ha experimentado la economía norteamericana en lo corrido del año, las cuales se intensificaron con la invasión de Rusia a Ucrania a finales de febrero.