La crisis de la salud fractura la política migratoria de Trump



Mientras expulsa a 10.000 inmigrantes, EE. UU. agiliza trámites para traer médicos extranjeros.

Martes 14 de Abril de 2020 (El Tiempo) – La política de mano dura del presidente estadounidense, Donald Trump, hacia los inmigrantes parece estar cayendo en un mar de contradicciones difíciles de gerenciar, porque si bien desde que empezó la emergencia por el coronavirus, hace mes y medio, ha expulsado del país a unos 10.000 inmigrantes amparado en las normas de emergencia adoptadas para evitar su propagación, al mismo tiempo está agilizando los trámites de personal médico y de enfermería extranjeros para que den una mano en el colapsado sistema de salud.

Y, por otro lado, está blindando a miles de extranjeros que necesita el sector agricultor, particularmente en el estado de California, para recoger las cosechas de frutas que se inician con las fresas, luego los arándanos y las cerezas.

Se calcula que son alrededor de 800.000 inmigrantes que trabajan en este pujante sector de la economía del estado, que es a su vez una de las seis economías más grandes del mundo, y de ellos el 60 por ciento son indocumentados.

“Queremos que vengan”, dijo el presidente Trump el primero de abril, sobre este tipo de inmigrantes. “No estamos cerrando la frontera para que no pueda entrar toda esa gente. Han estado ahí años y años, y he dado mi palabra a los granjeros: van a continuar viniendo”, prometió.

La actitud hacia estos inmigrantes es una paradoja en sí misma porque es el reconocimiento de que sin esta mano de obra indocumentada se paralizaría uno de los principales sectores de la economía del país, y más en estos tiempos de aislamiento por la pandemia, pues su trabajo garantiza que a las mesas de los estadounidenses confinados lleguen verduras y frutas frescas.

Por lo mismo, la policía migratoria cambió sus políticas desde el 18 de marzo, y ahora evita hacer redadas y detenciones masivas de indocumentados.

Del otro lado, las noticias no son tan positivas. Bajo las medidas de emergencia de salud pública, las autoridades fronterizas han devuelto a México a los indocumentados saltándose los procedimientos habituales de las leyes migratorias.

Según un informe de The Washington Post, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por su sigla en inglés) tiene en estos momentos a menos de 100 personas bajo su custodia, cifra que contrasta con las casi 20.000 detenidas para este mismo periodo del año pasado, cuando se desató lo que el gobierno de Trump calificó como crisis fronteriza.

A lo que se suma que el brote de coronavirus en distintas prisiones para migrantes en el país creció significativamente, pasando de 32 casos el miércoles a 61 dos días después, en medio de denuncias de los detenidos de que las condiciones en los centros se deterioran. Eileen Blessinger, una abogada especializada en inmigración, dijo: “Las porciones de comida han disminuido y mi cliente dice que no está recibiendo suficiente comida, la gente enferma no está siendo tratada y están cohabitando con los detenidos que están sanos”, relató la abogada.

Publicado en El Tiempo, disponible aquí.