Nuevamente el mercado laboral en EE.UU. muestra señales de recuperación



AmCham Colombia presenta una nueva edición del Observatorio Estados Unidos, una actualización semanal sobre las noticias e información más relevantes con respecto a la economía y comercio de este país.

Bogotá, 1 de septiembre de 2020 (AmCham Colombia).- Las nuevas peticiones de seguro de desempleo disminuyeron luego del aumento repentino observado la semana anterior, lo que evidencia que vuelve la lenta y gradual tendencia de recuperación en el mercado laboral a medida que disminuyen las infecciones por COVID-19. Sin embargo, las cifras históricamente altas y los movimientos hacia arriba y hacia abajo de las últimas semanas, siguen mostrando que existe un riesgo permanente en el mercado laboral que resalta que probablemente la recuperación seguirá siendo lenta mientras el virus continúe circulando.

El Departamento de Trabajo de los Estados Unidos informó que las nuevas peticiones de seguro de desempleo para la semana terminada en agosto 22 se ubicaron en 1,006 millones, decreciendo 98.000 con respecto al nivel revisado de la semana anterior. La tasa de desempleo “asegurada” (insured unemployment rate), que mide el porcentaje de personas que actualmente reciben seguro de desempleo como porcentaje de la fuerza laboral, se ubicó en 9,9% para la semana terminada el 15 de agosto, mostrando una disminución de 0,2 puntos porcentuales con respecto a la semana pasada.

Las peticiones continuas, número de personas beneficiadas por programas estatales, se ubicaron en 14,5 millones durante la semana terminada en agosto 15, decreciendo 223.000 desde el nivel revisado de la semana anterior. Si bien estos datos mencionados se han reducido en las últimas semanas, todavía se encuentran en niveles extremadamente altos.

Por otro lado, mientras los beneficios estatales siguen decreciendo semana a semana, los beneficios federales están aumentando. La asistencia de desempleo pandémico (PUA, por sus siglas en inglés), programa federal que cubre a trabajadores autónomos o independientes, se ubicó en 607.806 en la semana terminada el 22 de agosto, aumentando 82.820 con respecto al informe anterior.  El también programa federal de compensación por desempleo de emergencia pandémica (PEUC), aumentó en 119 mil en la semana terminada el 8 de agosto.

La incertidumbre sobre la contención del virus y la posibilidad de nuevos cierres tienen al mercado laboral en un constante estrés. La posibilidad de nuevos despidos masivos al terminar en octubre los auxilios a las nominas para algunas empresas, el hecho de que al 8 de agosto, 27 millones de personas estén reclamando algún beneficio de desempleo,  junto con la demora en los desembolsos del nuevo subsidio federal de $300 dólares semanales adicionales son aspectos que hay que tener en cuenta para la recuperación de la demanda en Estados Unidos.

Caída en la confianza del consumidor alimenta preocupaciones sobre la recuperación

El índice de confianza del consumidor disminuyó en agosto después de haberlo hecho también en julio, según informe de The Conference Board, en el cual se muestra que en agosto se ubicó en 84,8 desde el nivel de 91,7 en julio. El índice de situación actual y índice de expectativas se ubicaron en 84,2 y 85,2 en agosto, respectivamente, y se redujeron desde sus valores de julio de 95,9 y 88,9, respectivamente.

Los resultados del índice de confianza fueron peores que los esperados de 93 y resultaron ser la lectura más baja desde inicios de la pandemia, sin embargo, no está tan golpeada como ha ocurrido en otras recesiones. El componente de expectativas se encuentra en un nuevo mínimo.

Estos resultados, alimentados por la débil recuperación del empleo, la eliminación del auxilio federal de $600 extra por semana y las medidas repetitivas para contener el COVID-19, sugieren que es poco probable que la economía estadounidense, en donde aproximadamente dos tercios son el gasto de los consumidores, recupere su aparato productivo rápidamente.

Revisión mínima del PIB y otros datos económicos para el tercer trimestre con resultados positivos

La Oficina de Censo y la Oficina de Análisis Económico de los Estados Unidos publicaron el segundo estimador del Producto Interno Bruto para el segundo trimestre del año, donde se mostró que la contracción inicial (-32,9% trimestre anualizado) fue ligeramente menor (-31,7% t.a.). Aún así, la contracción del PIB en el segundo trimestre del año sigue siendo la más grande que se tenga registro (la segunda fue de -10% en 1958).  Las revisiones en el componente de gasto fueron insignificantes en comparación con la contracción observada de la economía.

Con los altos niveles de desempleo observados y la lenta recuperación en la creación de empleos, el mercado esperaba una caída de 0,2% el ingreso personal en julio, sin embargo, según las cifras publicadas por la Oficina de Análisis Económico de los Estados Unidos, el ingreso personal se incrementó 0,4% en julio con respecto a junio.


Según las estimaciones de la Oficina de Análisis Económico de los Estados Unidos, el gasto en consumo personal (PCE), el cual en términos reales representa alrededor de dos tercios del gasto total en la economía, aumentó 1,9% (mayor al esperado de 1,5%) en julio con respecto al mes inmediatamente anterior. Ahora el gasto en consumo personal se ubica solamente 4,6% por debajo del nivel pre-pandemia de enero. Los resultados mejor de lo esperado podrían significar una gran mejora para el tercer trimestre del año, sin embargo, el hecho de que en agosto gran parte de los ingresos de los hogares vía apoyo de $600 dólares semanales no hubiese estado y las presiones constantes en el mercado laboral podrían quitarle en cierta parte el impulso al consumo.

Por ultimo, la ordenes de bienes durables muestran que la recuperación de la inversión continua en julio. Según la Oficina de Censo de los Estados Unidos, los pedidos de bienes duraderos aumentaron 11,2% en julio con respecto a el mes anterior. Este resultado se explica por la fortaleza en automóviles y defensa.  Los pedidos de inversiones de capital aumentaron un 1,9%, sin embargo, esta inversión ha sido principalmente en bienes que facilitan la vida bajo la nueva realidad. Los pedidos de computadores  o bienes de  comunicaciones han superaron los niveles pre pandemia, mientras que en maquinaria y metales (no esenciales para la nueva realidad) siguen rezagadas.