Recesión: los temores suben en Estados Unidos y Europa




Nuevos Cálculos revelados por Deutsche Bank y Citi Group elevan el riesgo a un 50%. EE.UU. no la descarta, mientras líderes dicen que es “inevitable”

Bogotá, 28 de junio de 2022 (Portafolio).- Los vientos de una recesión mundial se intensifican conforme pasan las semanas. Cada vez son más las voces de reconocidos empresarios e instituciones financieras y económicas que vaticinan esta contracción para finales de este 2022 o el próximo año 2023.

De hecho, algunas previsiones, como las de Citigroup pronostican un riesgo del 50%, mientras la entidad Goldman Sachs prevé un 30% para el próximo año, el doble de lo anteriormente calculado. Bank of America lo sitúa en un 40%.

Una de las economías que se verá afectada por una recesión entre este y el próximo año será Estados Unidos. La principal potencia del mundo lucha contra una galopante inflación, arrastrada desde el año pasado y empeorada por la guerra en Ucrania.
Para combatirla, la Reserva Federal (Fed), el banco central del país, lidera una política alcista de tasas de interés que, entre tantas, ya se ha visto obligado a realizar incrementos históricos, como el más reciente de 0,75 puntos básicos.

Esta semana, el presidente de la Fed, Jerome Powell, reconoció que la seguidilla de fuertes subidas de interés pueden provocar una recesión en la economía estadounidense. Sin embargo, mostró su compromiso en lograr que la meta de la inflación vuelva a caer al 2% para este año, aunque cree que el escenario de un aterrizaje suave de la economía es “muy desafiante”.

Al respecto, esta semana se conocen nuevos pronósticos sobre lo que puede suceder con la economía de Estados Unidos.

El CEO del Deustche Bank, Christian Sewing, afirmó que “al menos hay un riesgo del 50% para una recesión mundial” y, para el caso de Estados Unidos y Europa, esta podría producirse en la segunda mitad del 2023”.

Es importante recordar lo que es una recesión. La Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés), lo define como un período de “disminución significativa” de la actividad económica y que esta debe influir en toda la economía y no solamente en un sector.

Además, esta no abarca solamente una reducción del PIB, sino que cobija unas disminuciones de los ingresos, el empleo, la producción industrial y también las ventas minoristas.

También vale señalar que el Comité de Fechas de Ciclos Comerciales es la suboficina, dentro del NBER, encargada de marcar el inicio de una recesión, aunque lo hace mucho después, un año, desde que comenzó. Algunas de estos períodos son largos u otros cortos, mientras que otros tienen efectos a largo plazo y otros tanto, se olvidan rápidamente.

Esta no sería la primera recesión en Estados Unidos. La más reciente fue ocasionada por la pandemia de la covid-19 y, según el período oficial, solo duró un par de meses. Otras más duraderas han sido aquella de la Gran Depresión y de la era del 2000.

Reconocidos líderes empresariales también han manifestado su preocupación por esta recesión que, para algunos, como Elon Musk, es algo “inevitable”
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“Bueno, creo que es inevitable que se produzca una recesión con el tiempo (…) En cuanto a si habrá una recesión a corto plazo, en mi opinión es más probable que no”, comentó Musk, el empresario más rico del mundo, en un foro empresarial en Catar.

Sobre este aspecto también comentó Bill Gates, cofundador de Microsoft. “El mundo se dirige hacia una desaceleración económica en el futuro cercano en medio de las consecuencias de la pandemia y la invasión de Rusia a Ucrania”.

A pesar de estos vientos de recesión, no todas las voces ligadas al mercado internacional avisoran una próxima recesión.

Ernesto Revilla, economista jefe de Citi Research para Latinoamérica, señala que su escenario base “no ve una recesión”, pues esperan un crecimiento de 1,8% para este año “con un panorama en el que el precio de los commodities empezaría a bajar en 2023”, lo que es una “clara presión a la baja en ese sentido y veríamos un panorama de soft landing (aterrizaje suave) para la economía mundial y la de Estados Unidos”.

No obstante, para Revilla, este escenario “se reduce con la situación actual” y se incrementa “la posibilidad de que tenga lugar un escenario alternativo, que es el de que haya una recesión”.

“Lo cierto es que cuando en Estados Unidos se ve una inflación superior al 4% y una tasa de desempleo inferior a 4%, nunca tienes un soft landing, y eso es una mala noticia para la economía mundial y para Latinoamérica”, señaló Revilla.

De hecho, el economista plantea un tercer escenario, estanflación, aunque la posibilidad sea aun “muy baja” en el mundo. Pero, según él, esta posibilidad es mayor en la región.

Publicado en Portafolio, disponible aquí