Tensión comercial haría que consumidores prefieran productos locales



 
Un estudio de A.T. Kearney reveló que 46% de los empresarios cree que a futuro los consumidores preferirán productos locales, sostenibles y personalizado

Los efectos de la tensión comercial se han hecho poco visibles, pues se han quedado en las proyecciones de organismos internacionales que pronostican una caída de hasta 0,7% en el comercio internacional y por los descensos en las cifras de exportación de algunos países. Aunque aún no estamos frente a una crisis oficial, el tema no deja de originar incertidumbre en los empresarios a nivel mundial.

La sexta edición del estudio “Perspectivas de los ejecutivos C-Suite, Manteniendo la Conexión Humana en una era de Inteligencia Artificial”, realizado por A.T. Kearney, así lo demuestra. La investigación reveló que en medio de la guerra arancelaria y la incertidumbre en los mercados, los ejecutivos que fueron consultados prevén un aumento en el interés del consumidor por preferir productos locales. El estudio contó con la participación de aproximadamente 450 ejecutivos senior de las principales compañías del mundo.

La reflexión es la siguiente: hace unos años el libre comercio estaba de moda, y con eso, no habría barreras para la expansión de las empresas y la inversión extranjera. Pero en la actualidad el panorama ha cambiado. La tensión comercial que libran EE.UU. y China con los aranceles o la posible salida del Reino Unido de la Unión Europea configuran una era de proteccionismo por parte de los países, que pone a pensar a los consumidores si lo mejor es comprar productos 100% locales.

Lo que creen los empresarios consultados por A.T. Kearney es que habrá un aumento en las medidas proteccionistas en los principales países del mundo. Además de no tener ventajas (sobre todo arancelarias) para vender por fuera del país, el análisis que hacen es que si el consumo interno aumenta, las empresas aprovecharán las condiciones internas para invertir. Eso pasará tanto en los países desarrollados como en las economías emergentes.

En este sentido, cuatro de cada 10 ejecutivos consultados (46%) dijo que lo más probable es que más consumidores preferirán productos locales, sostenibles y personalizados. Un 44% dijo que las restricciones regulatorias sobre el comercio digital transfronterizo serán más comunes, mientras que 39% cree probable que la competitividad nacional de la India mejorará significativamente.

Otros escenarios probables que ven los ejecutivos más importantes de las empresas líderes en el mundo son: un 39% dijo que los altos niveles de deuda global limitarán las oportunidades de mercado y el crecimiento empresarial; 37% cree que fragmentar el liderazgo y la cooperación internacional complicará las operaciones comerciales globales; y un 34% concluyó que habrá menos oportunidades de negocios para compañías extranjeras en China.

Brian Horrigan, economista en jefe de Loomis Sayles, explicó: “las importaciones estadounidenses procedentes de China parecen pobres. Han estado cayendo con fuerza año tras año, y la contracción es comparable a la que vimos en la recesión de 2007-2009”. Se trata de una guerra que lleva más de dos años y para Horrigan ya está pasando factura “a medida que el conflicto continúa, se espera un mayor daño al comercio bilateral y un mayor comportamiento de riesgo por parte de los inversores”.

Publicado en La República, disponible aquí