Tensión entre China y EE. UU. aumenta tras duro cruce de declaraciones



Ante acusaciones de Trump, China advirtió que los están llevando a una ‘guerra fría’.


Bogotá, 26 de mayo de 2020 (El Tiempo).- Mientras Donald Trump salía a jugar golf en plena pandemia y Estado Unidos presenta las cifras más altas de muertes y contagios por covid-19, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, le subió el tono a la tensión entre ambos países.

En su rueda de prensa anual, que tuvo lugar en Pekín este domingo, Wang sostuvo que las principales potencias del planeta se están acercando peligrosamente a una especie de “guerra fría” y resaltó que Washington se había infectado con un “virus político” que aprovecha “todas las ocasiones para atacar y difamar a China”.

“Algunas fuerzas políticas de Estados Unidos están tomando como rehén las relaciones entre China y Estados Unidos y empujando a nuestros dos países al borde de una nueva guerra fría”, expresó.

Wang también acusó a los políticos estadounidenses de “propagar rumores” para “estigmatizar a China”, donde surgió el nuevo coronavirus a finales del año pasado. Sin embargo, aseguró que China está “abierta” a una cooperación internacional para identificar el origen del virus. Además, expresó que lo que se debería hacer en estas circunstancias es coordinar políticas macroeconómicas para impulsar el crecimiento y pelear juntos contra la covid-19.

“Lo que quiero decir aquí es: no perdamos más tiempo precioso y no ignoremos las vidas. Lo que China y Estados Unidos necesitan hacer es aprender del otro y compartir su experiencia en la lucha contra la epidemia, y ayudar a otros países a luchar contra ella”, aseveró el ministro. A su juicio, ambos países “ganarán con la cooperación y perderán con la confrontación”.

Sin embargo, horas después, el presidente Trump volvió con sus señalamientos a China como el responsable de la pandemia durante una entrevista en el programa Full Measure: “Salió de China, nos guste o no, salió de China. Podría haber sido detenido. Llegó a todo el mundo, pero en realidad no fue a China. Detuvieron sus aviones en China, pero no detuvieron sus aviones y su tráfico en el resto del mundo, incluidos Estados Unidos y Europa, y Europa está diezmada”.


Ataques por lado y lado

Aunque el tono de Wang parece un poco más conciliador de lo que ha sido Trump con sus trinos incendiarios, las llamas han sido alimentadas por lado y lado. Por su parte, el presidente estadounidense ha acusado a las autoridades chinas de haber tardado demasiado en comunicar datos cruciales sobre la gravedad de la enfermedad. Sin embargo, al respecto, expertos han señalado que Trump, en lugar de estar enfocando sus esfuerzos hacia China, debería estar buscando respuestas reales a la grave situación que vive su país.

Pero, por otro lado, China tampoco ha ayudado. Si el régimen comunista del presidente chino, Xi Jinping, hubiera sido sabio, habría intentado reparar el daño infligido por la pandemia a la imagen de China al mostrar empatía con otros países. Además, ha agregado combustible al fuego, como lo demuestra su reciente represión contra Hong Kong, señalan expertos.

El peligro de Hong Kong

Esta semana, después de un día de enfrentamientos en Hong Kong, Estados Unidos renovó el domingo su advertencia a China contra un proyecto de ley sobre “traición, secesión, sedición y subversión” en ese territorio semiautónomo, que a juicio de un asesor del gobierno de Donald Trump podría perder su estatuto comercial privilegiado. El asesor de Seguridad Nacional, Robert O’Brien, recordó en una entrevista que China se comprometió en 1984, en la Declaración Conjunta Sino-Británica, a respetar la autonomía de Hong Kong hasta 2047, tras la retrocesión británica del territorio en 1997.

Pero el Parlamento chino anunció el jueves su intención de examinar rápidamente una ley destinada a reprimir a los opositores de poder central, a raíz de las gigantescas protestas prodemocracia que sacudieron el territorio semiautónomo el año pasado. Pekín pidió su aplicación “sin demora”.

“Con esta ley de seguridad nacional, parece que China está violando el acuerdo” de 1984, dijo O’Brien a CBS el domingo. Y agregó: “Si China adopta esta ley de seguridad nacional, habrá consecuencias importantes en el marco de la Ley de Política de Hong Kong de 1995”.

El viernes, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ya había advertido a Pekín y amenazó veladamente con no certificar que China respeta los compromisos asumidos en el marco de la Declaración Sino-Británica, que rige el estado de autonomía de la antigua colonia británica.

Esta certificación, que el Gobierno estadounidense debe remitir en corto tiempo al Congreso, permitiría a Hong Kong mantener su estatus preferencial.