Trump mantendrá indefinidamente el cierre fronterizo con Europa por COVID-19



El mandatario comunicó que antes de reactivar las operaciones aéreas quiere asegurarse de que todo esté bien. Estados Unidos registró este lunes 1.509 fallecimientos por coronavirus, elevando la cifra de muertes a 23.529.

Martes 14 de Abril de 2020 (El Espectador) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que mantendrá de forma indefinida la prohibición que rige desde hace un mes de ingresar al país desde Europa a causa de la pandemia del COVID-19. 

“Queremos hacerlo (levantar el cierre) muy rápidamente, pero queremos asegurarnos de que todo esté bien. Ahora mismo tenemos una prohibición muy fuerte y vamos a mantenerla así hasta que ellos (Europa) sanen”, dijo Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

El cierre de fronteras con Europa empezó el pasado 14 de marzo por un periodo inicial de 30 días que concluyó este domingo. Trump explicó en la rueda de prensa que la apertura de fronteras se hará “en el momento adecuado”, aunque no quiso definir si eso sucederá en semanas o meses.

“No diría que a Italia le esté yendo muy bien en estos momentos, no diría que a España le esté yendo muy bien en estos momentos, Francia acaba de extender su orden de confinamiento”, dijo Trump para justificar su decisión.

Trump prohibió en enero la entrada a Estados Unidos de personas procedentes de China y en marzo tomó la misma decisión con los que llegan de Europa, a lo que Europa respondió con una medida similar.

“He decidido tomar varias medidas, fuertes pero necesarias, para proteger la salud y el bienestar de todos los estadounidenses. Para evitar que nuevos casos ingresen a nuestras fronteras, suspenderemos todos los viajes desde Europa a Estados Unidos”, dijo Trump al anunciar el veto el 12 de marzo.

En Estados Unidos los contagios superan ya los 600.000, mientras que en Europa rondan los 900.000. La rueda de prensa estuvo marcada por la polémica surgida a raíz de una entrevista en la que el doctor Anthony Fauci, uno de los asesores médicos de más alto rango de Trump, reconoció que de haberse confinado antes el país, se habrían salvado vidas.

Trump retuiteó un mensaje este lunes en el que se pedía el despido de Fauci con la etiqueta #FireFauci, lo que generó un efecto adverso en Twitter con las etiquetas #FireTrump (despedir a Trump) y #FireTrumpNotFauci (despedir a Trump no a Fauci).

El mandatario defendió en la rueda de prensa que estaba contento con el trabajo de Fauci y dijo haber retuiteado el mensaje pidiendo su despido porque le “gusta la controversia”.

Ante la falta de directivas de Trump, Estados Unidos podría salir del confinamiento región por región, probablemente a partir de mayo, aunque los estados advierten que lo harán de manera lenta para evitar el golpe de una segunda ola del coronavirus.

El sistema federal estadounidense otorga a los gobernadores de los 50 estados la capacidad de tomar la última decisión, aunque en teoría el presidente podría utilizar su poder para coordinar una estrategia nacional. Hasta ahora, Trump solo ha emitido recomendaciones de distanciamiento social y de teletrabajo hasta finales de abril.

Trump dijo que tenía la “autoridad total” para reanudar la actividad en los estados, pero adelantó que “una decisión por mi parte, en conjunto con los gobernadores y el consejo de los demás, ¡será tomada pronto!”.

Dos grupos de gobernadores del este de Estados Unidos (incluyendo Nueva York) y del oeste (incluyendo California) no esperaron: anunciaron el lunes que se coordinarían para levantar las restricciones. Pero no hay indicios de que docenas de otros gobernantes hagan lo mismo. Tras medio millón de casos identificados, la tasa de infecciones en el país parece estabilizarse.

Estados Unidos “está llegando al pico” de la curva, dijo el director de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) Robert Redfield, el lunes por la mañana a NBC. Pero ello no debería conducir, en su opinión, a suspender las reglas de distanciamiento social y de teletrabajo de la noche a la mañana.

La reapertura será “un proceso gradual, paso a paso, basado en datos”, dijo.  Eso es lo que prometieron gobernadores como Andrew Cuomo, de Nueva York, un estado que ha registrado más de 10.000 fallecimientos, la mayor cifra entre las entidades de Estados Unidos.

El nuevo coronavirus, que causa la enfermedad COVID-19, no habrá desaparecido tras el fin del confinamiento.  Una gran mayoría de la población habrá logrado evitar contraerlo y, por lo tanto, seguirá siendo susceptible a la contaminación hasta que haya una vacuna.

El objetivo de la primera fase era evitar que muchas personas se enfermaran al mismo tiempo y los hospitales se congestionaran. Pero el virus continuará circulando e infectando. Para el verano boreal, la proporción de estadounidenses infectados puede ser de entre 2% y 5%, señaló Scott Gottlieb, exjefe de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) y asesor informal de Donald Trump, el domingo en CBS.

Las autoridades planean reabrir lentamente el grifo mientras monitorean un posible reinicio de la epidemia. Los planes académicos y de expertos sobre cómo llegar a ese estadio abundan, pero la Casa Blanca aún no ha formulado ninguno.

Trump incluso parecía molesto por declaraciones de Anthony Fauci, director del Instituto de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos y miembro de la célula de crisis de la Presidencia sobre coronavirus.

El investigador, que se ha convertido en una celebridad, remarcó en televisión que el número de muertes (más de 22.000 hasta este lunes) podría haber sido menor si el país hubiera reaccionado más rápido.

El presidente, a la defensiva después de la publicación de investigaciones que confirmaron que había minimizado el riesgo de pandemia a pesar de las advertencias de sus servicios de inteligencia, retuiteó el domingo un mensaje con la etiqueta #FireFauci, “Echen a Fauci”.

Sin embargo, este lunes la Casa Blanca calificó en un comunicado de “ridículos” los rumores sobre el apartamiento de Fauci. “El Dr. Fauci ha sido y sigue siendo un asesor de confianza del presidente Trump”, señaló el portavoz Hogan Gidley.