Presión por aumento de casos de COVID-19 está debilitando el mercado laboral




AmCham Colombia presenta una nueva edición del Observatorio Estados Unidos, una actualización semanal sobre las noticias e información más relevantes con respecto a la economía y comercio de este país.

Bogotá, 7 de diciembre de 2020 (AmCham Colombia). – La oficina de estadísticas laborales informó que las nóminas no agrícolas aumentaron 245.000 en noviembre, muy por debajo de lo esperado de 460.000 y del aumento de 610.000 observado en octubre. Por otro lado, la encuesta de hogares, con la que se calcula el desempleo, mostró que el número de empleados cayó en 74.000. Mostrando una reducción drástica de la contratación y dejando la economía con 9,8 millones de puestos de trabajo menos que en febrero.

El hecho de que la encuesta se diera durante la semana del 8-14 de noviembre, cuando todavía no se habían dado muchas de las restricciones de movilidad y esfuerzos para quedarse en casa, así como el panorama de más casos, hospitalizaciones y restricciones hace sea más probable que se observen perores cifras en diciembre e incluso en enero.

Entrando en detalles la desaceleración también se observó en el sector privado donde las nominas aumentaron solamente 344.000 después de haber aumentado 877.000 el mes pasado. En la industria de producción de bienes, el empleo aumentó en 55 mil, donde la construcción y las manufacturas aumentaron 27 mil. Las nominas en el sector de comercio minorista cayeron en 34.700 y el en el sector de ocio y hospitalidad crecieron solamente 31 mil, después de haber aumentado 270 el mes pasado. El empleo del gobierno cayó 99.000, a causa de 93.000 despidos de trabajadores temporales del censo.

La tasa de desempleo se redujo a 6,7% desde el 6,9% del mes pasado, sin embargo, esto no es una buena noticia, ya que se dio por la salida de 400 mil personas de la fuerza laboral, que explica totalmente la caída en el número de desempleados (-326 mil).

A pesar de que este sea el séptimo mes consecutivo con ganancias laborales, las perdidas de empleo son más profundas que en la crisis del 29, existen alrededor de 10 millones de personas menos trabajando que en febrero. Con este panorama la necesidad del apoyo fiscal se vuelve más urgente a medida que el COVID-19 pueda seguir poniendo presión durante diciembre y enero.

Datos de producción muestran gran capacidad de resiliencia

El PMI manufacturero de ISM cayó 1,8 puntos en noviembre, pero sigue en terreno positivo ubicándose en 57,5.  Dado que es un índice de difusión que no mide magnitud, una lectura por encima de 50 significa que el sector manufacturero ve que las condiciones están mejorando. Otros componentes del índice sugieren que la demanda debería permanecer muy firme durante los próximos meses, por lo que la actividad manufacturera debería mantenerse bien, incluso si la economía pierde ritmo.

Por otro lado, el gasto en construcción aumentó 1,3% en octubre, por encima de lo esperado de 0,8%. El comportamiento positivo está explicado por la fortaleza del sector residencial que ha aumentado 7,5% desde febrero. Con esto y a pesar de la debilidad del sector no residencial, los gastos generales de construcción han aumentado 3,7% durante el año. Las ventas de viviendas pendientes disminuyeron 1,1% en octubre tras haber caído 2,0% el mes anterior, este resultado está explicado probablemente por un inventario muy escaso. La situación del COVID-19 que obligó a trabajar desde casa, así como las tasas hipotecarias históricamente bajas, han generado una demanda muy fuerte por viviendas (esto no va a cambiar pronto) y los datos mencionados anteriormente muestran los esfuerzos de los constructores y agentes inmobiliarios por igualar la oferta.

El comercio sigue repuntando en octubre

Según la oficina de Censo en octubre las exportaciones crecieron 2,2%, mientras que las importaciones lo hicieron en 2,1%, sin embargo, el déficit aumentó 1,7% y se ubicó en 63.100 millones de dólares. Si bien el comercio siguió creciendo en octubre a pesar del aumento de casos de COVID-19, las exportaciones, donde los suministros industriales y los bienes de capital crecieron sólidamente, tienen más terreno que recuperar, al seguir 13% por debajo del nivel de febrero.

Por su parte las importaciones se recuperaron más rápido y se encuentran casi en los niveles anteriores al virus (menos de 1% por debajo). La fortaleza de la demanda interna ha llevado a que las importaciones de bienes se recuperaran totalmente, están alrededor de 5% por encima del nivel de febrero. Los sectores más fuertes han sido las manufacturas, los bienes de capital (nivel más alto desde agosto de 2019) y los bienes de consumo, que fueron liderados por categorías asociadas a la temporada navideña (teléfonos móviles, juguetes/juegos y ropa).