Salud Mental: Un Desafío Empresarial Que No Se Puede Dejar Para Después -  AmCham Colombia
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Salud mental: un desafío empresarial que no se puede dejar para después

29 de septiembre de 2026

La salud mental dejó de ser un asunto exclusivamente individual para convertirse en un reto de las organizaciones.

Hablar de salud mental en el trabajo va más allá de pausas activas o líneas de atención psicológica. El debate es mucho más amplio: ¿son razonables las cargas?, ¿qué espacios tienen las personas para pedir ayuda?, ¿los líderes están preparados para acompañar a sus colaboradores?

Estas preguntas cobran especial relevancia frente a un panorama que evidencia la magnitud del desafío. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), factores como la sobrecarga laboral, la incertidumbre frente a las funciones o una inadecuada organización del trabajo pueden afectar de manera significativa la salud y el desempeño de los trabajadores. La entidad estima que los riesgos psicosociales asociados están vinculados a cerca de 840.000 muertes cada año en el planeta.

Sin embargo, estos factores no solo afectan la salud de los trabajadores, sino también el desempeño y la sostenibilidad de las empresas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que la depresión y la ansiedad provocan la pérdida de alrededor de 12.000 millones de jornadas laborales cada año en el mundo, con un costo cercano al billón de dólares en productividad.

El mensaje para las organizaciones es claro: cuidar la salud mental no puede limitarse a reaccionar cuando aparece un problema. Requiere prevención, acompañamiento y, sobre todo, revisar las condiciones que hacen parte de la experiencia cotidiana de trabajar.

En Colombia, además de las obligaciones relacionadas con la gestión de los riesgos psicosociales, cada vez cobra mayor relevancia una mirada que trascienda el cumplimiento normativo. Las empresas están entendiendo que el bienestar de sus colaboradores tiene relación con variables tan importantes para el negocio como el ausentismo, la rotación, el compromiso, la productividad y la capacidad de adaptarse a los cambios.

“Las organizaciones han dejado atrás la mirada transaccional del bienestar, ese enfoque donde simplemente se brinda un beneficio, para entenderlo como un eje estratégico que impacta directamente en la productividad, el compromiso y los resultados del negocio. Poner al colaborador en el centro fortalece su compromiso, el cual se ve reflejado en indicadores como el ausentismo, la rotación, la falta de innovación y la baja adaptabilidad al cambio”, aseguró Katerine García, coordinadora de CoE de Cuidado al Colaborador de Compensar.

Del beneficio a una estrategia de cuidado

Esta transformación implica entender que no existe una única fórmula para cuidar el bienestar emocional de las personas. Una estrategia efectiva debe combinar prevención, formación, acompañamiento y capacidad de respuesta, teniendo en cuenta que las necesidades de un colaborador pueden cambiar a lo largo de su vida.

Es precisamente bajo esta perspectiva que Compensar viene desarrollando desde el 2018 SaludableMENTE, un programa orientado a gestionar los riesgos psicosociales y promover el cuidado de la salud mental y física de sus más de 14.000 colaboradores.

La iniciativa parte de la identificación de los factores que pueden afectar el bienestar. Para ello, contempla la evaluación periódica de riesgos psicosociales intralaborales y extralaborales y, a partir de los resultados, el diseño de acciones de mejora, intervenciones dirigidas a colaboradores con altos niveles de estrés y seguimiento a situaciones asociadas con condiciones o eventos laborales.

Pero el acompañamiento no se limita a la atención cuando ya existe una dificultad. La estrategia también trabaja en promoción y prevención, mediante acciones de autocuidado, manejo del estrés, fortalecimiento de redes de apoyo y desarrollo de herramientas para afrontar situaciones complejas tanto dentro como fuera del entorno laboral.

A esto se suma el acompañamiento psicosocial individual y grupal, así como la asesoría especializada a líderes, gerentes y equipos priorizados. La intención es que quienes tienen responsabilidades de liderazgo también cuenten con herramientas para reconocer señales de alerta, gestionar situaciones de presión y acompañar adecuadamente a sus equipos.

La mirada se extiende, además, a las diferentes realidades que viven las personas fuera de la oficina. En 2025, Compensar creó la Escuela de Padres y la Escuela para Cuidadores, espacios que combinan formación, conversaciones orientadoras y experiencias prácticas para acompañar a quienes enfrentan retos relacionados con la crianza o con el cuidado de personas mayores o con discapacidad.

“La salud mental no puede abordarse de manera aislada de las demás dimensiones de la vida. Por eso, el reto para las organizaciones es construir estrategias que acompañen a las personas de manera integral y que entiendan que detrás de cada colaborador hay también una familia, responsabilidades, proyectos, preocupaciones y sueños”, explicó García.