Lugar: Hotel Hilton
Fecha: 23 de abril
Hora de inicio: 7:00 a.m.
07:00 – 08:20 | Asamblea Ordinaria Afiliados
08:20 – 08:35 | Bienvenida y apertura
Intervención: María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia
Temas:
- Reflexión sobre los 70 años de AmCham Colombiay su papel en la construcción de una relación sólida entre Colombia y EE.UU.
- Impacto en el comercio, la inversión y la diplomacia.
- TLC, diversificación y porque sigue siendo el mejor mercado para Colombia
- Proyección de la Cámara para los próximos 70 años.
08:35 – 09:20 | Seguridad y Defensa Nacional: Estrategia para garantizar la gobernabilidad
Participantes
General Pedro Sánchez – Ministro de Defensa
Angela Buitrago – Ministra de Justicia
Moderador: Fernando Quijano – Director La República
Temas:
- Contexto y Desafíos en Seguridad Nacional
- Compromiso de Colombia con la Seguridad y la Lucha contra el Narcotráfico
- Estrategia de Seguridad Integral y Desarrollo Territorial
- Estrategia para la No Descertificación de Colombia
09:20 – 10:10 | Conversatorio: Colombia y EE.UU.: Una relación en transformación, ¿hacia dónde vamos?
Participantes
Juan Manuel Santos, Expresidente de Colombia y Premio Nobel de Paz
Modera: Roberto Pombo, Director Editorial de Prisa Media en Colombia
Temas:
- Análisis de la evolución histórica de la relación entre ambos países.
- Perspectivas sobre los desafíos y oportunidades actuales.
- Importancia de la relación con Estados Unidos para Colombia.
- Propuestas para fortalecer los lazos en las próximas décadas.
10:10 – 10:25 | La comisión de amistad entre el Congreso de Estados Unidos y el Congreso de Colombia
Invitado Especial
Efraín Cepeda Sarabia – Presidente del Senado de la República de Colombia
10:25- 11:00 | Diplomacia en la relación Colombia-EE.UU.: aliados estratégicos, tensiones y oportunidades
Invitados Especiales:
- 10:25 – 10:40 John McNamara – Embajador (e) de EEUU en Colombia
- 10:40 – 11:00 Daniel García-Peña – Embajador de Colombia en EE. UU.
Temas:
- El papel de la diplomacia en la relación bilateral
- Eficiencia y efectividad diplomática: logros alcanzados y desafíos pendientes
- Impacto y ajustes de la cooperación en seguridad y lucha contra el narcotráfico
- Migración y cooperación bilateral: desafíos, oportunidades y el camino a seguir.
- Influencia de la diplomacia en el comercio, la inversión y la competitividad
- Transición en la agenda bilateral: de la seguridad a la innovación y transformación productiva
- Adaptabilidad de la diplomacia a los retos geopolíticos y económicos
11:00 – 11:50 | Panel: Congreso y comercio bilateral: ¿Construyendo puentes o levantando barreras?
Participantes:
- Senadora Angelica Lozano (PV)
- Senadora María Fernanda Cabal (CD)
- Senador Mauricio Gómez-Amin (L)
- Modera: Maritza Aristizabal
Temas:
- El rol del Congreso en la relación bilateral: impacto en comercio, inversión y cooperación.
- Bipartidismo en EE.UU.: cómo se ha construido y su papel en la estabilidad de la relación con Colombia.
- Legislación en Colombia: apoyo para fortalecer la relación y atraer inversión.
- Tratados comerciales y cooperación económica: avances y retos legislativos.
- Desafíos y oportunidades para la próxima década.
11:50 – 12:30 | Conversación: ¿Dependencia o estrategia? El dilema comercial entre Colombia y EE.UU.
Participantes:
- Neil Herrington, Vicepresidente Senior, Departamento de las Americas, U.S. Chamber of Commerce
- Moderador: María Alejandra Villamizar – Directora Fundación Conversa Colombia – Periodista, columnista, analista política
Temas:
- El papel de EE.UU. en la estrategia comercial de Colombia: ¿una relación irremplazable o una que debe diversificarse?
- Empresas y gremios en la era Trump: ¿cómo jugar en un tablero de proteccionismo y nacionalismo económico?
- Inversión y comercio bilateral: ¿cómo mantener y fortalecer la confianza empresarial en tiempos inciertos?
- Oportunidades para Colombia en el nuevo escenario global: nearshoring, reindustrialización y acceso a mercados.
- El rol del sector privado y el gobierno en la estabilidad de la relación comercial.
12:30 – 14:00 | Almuerzo
14:00 – 14:45 | Panel: EE.UU. y sus aliados: ¿Socios estratégicos o rivales comerciales? La visión de China y México
Participantes:
- Embajador de China:Zhu Jingyang
- Embajadora de México:Martha Patricia Ruiz Anchondo
Modera: Juan Mesa –Director Estratégico Comunicaciones – CEO Libreta Personal
Temas:
- Impacto de la política comercial de EE.UU. en sus relaciones con China, México y Canadá: tensiones, acuerdos y desafíos.
- Nearshoring y reconfiguración de las cadenas de suministro: oportunidades y competencia entre los tres países.
- Regulaciones y proteccionismo estadounidense: efectos en la inversión, el comercio y la manufactura.
- Cooperación y rivalidad en sectores estratégicos: inteligencia artificial, semiconductores, energías renovables y tecnología.
- Lecciones y oportunidades para Colombia: cómo aprovechar la dinámica global en el comercio y la inversión. América Latina como actor clave: ¿Cómo pasar de ser un campo de disputa a un socio estratégico global?
14:45 PM – 15:35 PM | Panel: ¿Colombia exporta crecimiento? El impacto de EE.UU. en el desarrollo económico y social
Participantes:
- Javier Díaz – Presidente Analdex (Asociación Nacional de Comercio Exterior)
- German Bahamon – Gerente General Federación Nacional de Cafeteros de Colombia
- Ana Karina Quessep – Presidenta Ejecutiva Bpro (Asociación Colombiana de BPO y Tercerización de Servicios)
- Miguel Espinosa – Presidente Ejecutivo Fitac (Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional)
- Moderador: María Claudia Lacouture – Presidenta Ejecutiva AmCham Colombia
Temas:
- La evolución del comercio entre Colombia y EE.UU.: impacto del TLC y otros acuerdos en los sectores productivos.
- Casos de éxito: cómo la relación con EE.UU. ha impulsado el crecimiento de sectores estratégicos.
- Exportaciones y desarrollo social: generación de empleo, formalización y oportunidades en las regiones.
- El desafío de la competitividad: barreras para la expansión y estrategias para fortalecer la presencia colombiana en EE.UU.
- Innovación, sostenibilidad y valor agregado: claves para el futuro de la oferta exportadora colombiana.
- El papel de los gremios en la defensa y fortalecimiento de la relación comercial con EE.UU.
15:40 PM – 16:25 PM | Panel: Negocios en tiempos de incertidumbre: ¿Sigue siendo EE.UU. el socio clave para Colombia?
Participantes:
- Carlos Manuel Uribe (Flores el Capiro)
- Angela Hurtado (JP Morgan)
- Luis Fernando Montoya (Colhilados)
- Manuel Julián Dávila (Grupo Daabon)
- Moderador: Francisco Miranda – Director Portafolio (TBC)
Temas:
- ¿Por qué apostarle a la relación EE.UU.-Colombia? Beneficios tangibles para las empresas en ambos países.
- Impacto de los aranceles como arma comercial: ¿cómo proteger los negocios frente a políticas proteccionistas?
- Competitividad y acceso a mercados: ¿cómo se posicionan las empresas colombianas en EE.UU.?
- Inversión estadounidense en Colombia: oportunidades y desafíos en un entorno de cambios.
- El futuro de la integración productiva: estrategias para mantener y fortalecer la cooperación empresarial.
- ¿Vale la pena seguir invirtiendo en la relación bilateral? Perspectivas a corto y largo plazo.
16:30 – 17:10 | América Latina y el Caribe: hacia un desarrollo sostenible en el siglo XXI
Orador: Sergio Diaz-Granados, Presidente de la CAF (Virtual)
Temas:
- Desafíos transversales de la política social
- Políticas para el desarrollo productivo
- Perspectivas de crecimiento económico sostenible: oportunidades en medio de los desafíos persistentes.
- Aprovechar nuevas (y viejas) oportunidades: la agenda pendiente y el papel de la institucionalidad.
17:10 – 17:45 | Reconocimientos AmCham Colombia
17:45 | Coctel
La reelección de Trump: Una apuesta de China a largo plazo
El daño que el presidente estadounidense le está causando a la comunidad democrática mundial supera cualquier daño que le esté haciendo a Pekín.
Bogotá, 30 de junio de 2020 (El Tiempo).- ¿Por qué el Gobierno de China, un país al que el presidente Donald Trump ha impuesto aranceles y sanciones, culpado por la pandemia de coronavirus y etiquetado como la mayor amenaza para la seguridad estadounidense, apoyaría la reelección de Trump en 2020?
Quizás porque los funcionarios chinos se dan cuenta de lo que el reciente y revelador libro del exasesor de seguridad nacional John Bolton resalta: el daño que Trump está causando al poder de Estados Unidos y la comunidad democrática mundial supera cualquier daño que le esté haciendo a Pekín.
Otros cuatro años de Trump magnificarán ese daño, por lo que las elecciones de 2020 adquieren una importancia histórica en la definición del mundo moderno. Las elecciones presidenciales de Estados Unidos siempre son importantes, pero las elecciones que cambian fundamentalmente la trayectoria de los asuntos globales son relativamente excepcionales. La elección de 1860 fue, por supuesto, uno de esos episodios.
La victoria de Abraham Lincoln provocó la Guerra Civil y al mismo tiempo empoderó a un líder que estaba singularmente bien equipado para ganarla. Esa victoria, a su vez, aseguró que un país unido y democrático ingresara al siglo XX como potencia mundial.
Las elecciones de 1940 fueron otro giro en la historia: al asegurar un tercer mandato, Franklin Roosevelt también aseguró, tarde que temprano, la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. La elecciones de 1980 quizás califiquen como tercer episodio: si Ronald Reagan no se hubiera convertido en presidente, la Guerra Fría podría no haber terminado tan rápido o decisivamente como culminó.
Es probable que las elecciones de 2020 sean importantes en la historia futura de orden global en el siglo XXI. En noviembre, es probable que el mundo esté en una posición más precaria que en cualquier otro momento desde fines de la década de 1940. Una segunda ola letal (o primera ola extendida) de covid-19 bien podría estar en marcha, causando cientos de miles de muertes adicionales y nuevamente poniendo a las economías y sociedades bajo una enorme presión.
Estados Unidos se centrará aún más en su creciente competencia con China, que ha aprovechado el caos creado por el coronavirus para intensificar la agresión hacia sus vecinos y Occidente. Esto recuerda el frágil periodo justo después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la naturaleza (en forma de un invierno europeo terriblemente duro) y la geopolítica (en forma de una Unión Soviética expansionista) se combinaron para amenazar toda esperanza mundial de estabilidad, prosperidad y paz.
Agreguemos a esto el actual desorden dentro de las alianzas de Estados Unidos y el mundo democrático. Las relaciones políticas entre Estados Unidos y sus aliados europeos clave no han sido tan toxicas desde la Guerra de Irak. En Asia-Pacifico, las alianzas con Corea del Sur y Filipinas se han deteriorado. El sistema de comercio internacional sigue inestable bajo el ataque silencioso pero efectivo de la administración Trump contra la Organización Mundial del Comercio; instituciones como el G7 no tienen rumbo. Incluso cuando el mundo democrático logra ponerse de acuerdo sobre los desafíos que enfrenta, como evitar la dependencia tecnológica de China, las respuestas significativas se han materializado de manera dolorosamente lenta.
Una segunda presidencia de Trump no solo empeorará todos estos problemas, sino que podría afianzarlos de una manera que será terriblemente difícil de deshacer. El Gobierno de Trump no ha demostrado prácticamente ninguna capacidad de gestión efectiva del covid-19 dentro de las fronteras de Estados Unidos y mucho menos de liderazgo global, que Washington ha ejercido generalmente en crisis de esta magnitud.
Trump puede decir que cambió la conversación nacional sobre China de manera más aguda que cualquier presidente desde Richard Nixon, quien cambió la relación de la contención al compromiso, mientras que Trump ahora ha hecho lo contrario.
Pero lo que Pekín parece ver es que hay pocas esperanzas de que Estados Unidos mantenga una estrategia efectiva sobre China mientras esté a cargo. Hay dos razones para esto. La primera es que la estrategia para una competencia a largo plazo con China exige un grado de disciplina y firmeza que Trump es incapaz de proporcionar. La segunda es que otro termino de Trump seguramente dividirá y desmoralizará aún más a la coalición de Estados que se requerirá para enfrentar esta y otras amenazas al orden internacional.
Cuatro años más de Trump ejercerán presión adicional sobre alianzas frágiles que ya ha demostrado tiene talento para socavar. Esas alianzas podrían no colapsar por completo, pero se destruirán aún más desde adentro. Un segundo mandato también evitará la formación de un frente económico unido contra China: presumiblemente Trump continuará su enfoque omnidireccional en las disputas comerciales, ya que la erosión continua de la OMC dificulta que otras naciones responsabilicen a China por sus prácticas injustas.
Entretanto, Trump continuará empoderando a las fuerzas del iliberalismo dentro de la Otan y otras alianzas estadounidenses, algo que Xi Jinping y Vladimir Putin solo pueden aprobar, mientras enfrenta a aliados “buenos” como Polonia contra aliados “malos” como Alemania.
Y si el libro de Bolton sirve de guía, a Estados Unidos le resultará difícil emprender una campaña de principios contra una dictadura agresiva, siempre y cuando su presidente profese admiración por el sistema de campos de internamiento que China ha erigido en Xinjiang y busque ayuda de Xi contra sus rivales demócratas.
Sí, las políticas de Trump imponen costos a Pekín. Pero también están exigiendo un alto precio -en tiempo perdido, unidad debilitada, caos innecesario-, sobre el mundo al que se enfrenta Pekín.
En este sentido, el aspecto más perjudicial de un segundo mandato seria la señal que envía al mundo. Toda democracia tiene derecho a una cierta locura electoral, y la mayoría de los aliados de Estados Unidos pueden decir que un solo mandato de Trump es una aberración. Pero si Trump es reelegido, entonces la conclusión debe ser que Estados Unidos ha tomado una decisión estratégica, no ceder los privilegios que conlleva un gran poder, sino ceder la responsabilidad de un liderazgo competente.
El mensaje de Estados Unidos a sus amigos más cercanos será que esto -la mezquindad diplomática, la agotadora atrocidad, la interminable agitación política- es lo mejor que pueden esperar.
No podemos estar seguros de lo que traería una presidencia de Joe Biden, por supuesto. Una nueva administración enfrentaría los mismos desafíos estructurales que la actual. Pero la razón por la que es probable que las elecciones de 2020 resulten tan consecuentes es que ya sabemos lo que ofrece la administración Trump.
“Hay una gran ruina en una nación”, observó Adam Smith en respuesta a un pronóstico del declive de Gran Bretaña, y tal vez también en la política exterior de una gran nación. Pero una superpotencia no puede arruinarse indefinidamente, ni al mundo que construyó, sin que las consecuencias comiencen a volverse muy reales.
Publicado en El Portafolio, disponible aquí
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