PRESIDENTE TRUMP ELEVA ARANCELES A CHINA AL 125%, REDUCE LOS ARANCELES RECÍPROCOS AL 10% PARA TODOS LOS PAÍSES, MÉXICO Y CANADÁ SIGUEN CON ARANCEL CERO -  AmCham Colombia
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PRESIDENTE TRUMP ELEVA ARANCELES A CHINA AL 125%, REDUCE LOS ARANCELES RECÍPROCOS AL 10% PARA TODOS LOS PAÍSES, MÉXICO Y CANADÁ SIGUEN CON ARANCEL CERO

9 de abril de 2025

El presidente Donald Trump anunció un drástico aumento de los aranceles a China, argumentando falta de respeto hacia los mercados globales. “Estoy elevando el arancel cobrado a China por Estados Unidos al 125%, con efecto inmediato”, declaró en un comunicado a través de su cuenta oficial de Truth. Según Trump, esta medida busca poner fin a lo que considera años de abusos comerciales.

México y Canadá mantienen arancel cero para sus exportaciones hacia EE.UU.

El presidente elogió la actitud de más de 75 países que han evitado tomar represalias mientras mantienen conversaciones con Estados Unidos sobre comercio, barreras, manipulación de divisas y otras prácticas. En respuesta, autorizó “una PAUSA de 90 días y un arancel recíproco sustancialmente reducido durante este período, del 10%, también con efecto inmediato”.

El presidente Trump expresó su esperanza de que China cambie su postura y entienda que “los días de aprovecharse de EE. UU. y otros países ya no son sostenibles ni aceptables”. Finalizó su declaración agradeciendo la atención global sobre este asunto y reafirmando su compromiso con acuerdos comerciales más justos.

En rueda de prensa, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, y el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, aclararon que el arancel base del 10% se mantendrá para todos los países, incluidos aquellos que ya lo tenían.

Bessent afirmó que, durante los 90 días de pausa, se llevarán a cabo negociaciones con todos los países para discutir sus condiciones comerciales, incluidos aranceles y barreras no arancelarias, así como la manipulación de divisas y los subsidios a la producción.

Impacto en Colombia

El reciente anuncio del presidente Donald Trump de imponer un arancel general del 10% a todos los países elimina las diferencias que anteriormente favorecían a Colombia en algunos productos frente a sus competidores en el mercado estadounidense.

Desde la Cámara Colombo Americana insistimos en que Colombia debe negociar, dialogar y construir soluciones dentro del marco del acuerdo comercial.

Es fundamental recordar que solicitar una consulta no significa abrir un panel de controversia, sino activar un mecanismo institucional de diálogo, contemplado expresamente en el acuerdo, para revisar preocupaciones y avanzar en soluciones conjuntas.

El camino debe ser la apertura de canales institucionales de diálogo, que permitan proteger a nuestros sectores productivos, generar condiciones de competencia justa y, al mismo tiempo, preservar el acceso preferencial al mercado más grande del mundo: Estados Unidos.

Aunque todos los países enfrentan ahora un arancel del 10% en sus exportaciones a Estados Unidos frente a China, Colombia tiene oportunidades importantes para consolidarse como un proveedor confiable y competitivo.

Desde AmCham Colombia venimos haciendo seguimiento a estas oportunidades desde 2018 y hemos identificado 144 partidas arancelarias con potencial para ganar participación en el mercado estadounidense, gracias al aumento de aranceles a productos chinos.

Además, Colombia cuenta con una ventaja estratégica en términos logísticos. Su ubicación geográfica permite tiempos de entrega altamente competitivos: solo 7 días a la Costa Este y 12 días a la Costa Oeste de EE. UU., comparado con los 15 a 30 días desde China, 12 a 20 desde Europa, y entre 18 y 26 días desde países como Brasil o Argentina. Esta combinación de competitividad arancelaria y eficiencia logística abre una ventana clara para fortalecer nuestras exportaciones y atraer inversiones que impulsen la integración comercial con Estados Unidos.

CHINA RESPONDE A EE. UU. CON ARANCELES DEL 84% A IMPORTACIONES ESTADOUNIDENSES

La Comisión de Aranceles del Consejo de Estado de China anunció un aumento significativo en los aranceles adicionales a mercancías originarias de Estados Unidos, elevando la tasa del 34% al 84%. Esta decisión se toma como represalia directa a la medida del gobierno estadounidense de incrementar sus propios aranceles a los productos chinos, decisión que Pekín calificó como una grave violación a sus derechos e intereses legítimos.

Según el comunicado, los nuevos aranceles entrarán en vigor a las 12:01 del 10 de abril de 2025. Las autoridades chinas acusan a Washington de actuar con unilateralismo y proteccionismo, lo que, advierten, tendrá un severo impacto en la estabilidad del comercio mundial y del orden económico global.

El gobierno chino sostiene que las decisiones de Estados Unidos constituyen un “acoso económico” que perjudica no solo a China, sino también al sistema de comercio multilateral basado en normas. China hizo un llamado a Estados Unidos para que rectifique sus medidas “erróneas” y elimine todas las acciones arancelarias unilaterales. Pekín reiteró su disposición a resolver las diferencias a través del diálogo, pero dejó claro que dicho proceso debe darse sobre la base del respeto mutuo y la igualdad.

MÁS QUE UNA TÁCTICA, UNA ESTRATEGIA: EL ARANCEL DE 10 % DE TRUMP PUEDE TENER LARGA DURACIÓN

Durante un conversatorio organizado por la Brookings Institution, Kelly Ann Shaw —exsubdirectora del Consejo Económico Nacional y exasesora del presidente en temas económicos internacionales durante el primer mandato de Trump— ofreció una visión más matizada de la medida. Shaw, hoy socia en la firma Hogan Lovells, describió el régimen de aranceles recíprocos como “una oferta inicial” de la administración, anticipando que estas tasas “cambiarán con el tiempo” y evolucionarán conforme avancen las negociaciones bilaterales. En contraste, consideró que el arancel general del 10% tendría una mayor “durabilidad” y que solo los países que logren compromisos concretos de apertura podrían quedar exentos.

Más allá de las implicaciones geopolíticas, Shaw advirtió sobre un impacto inmediato en el entorno empresarial. Según explicó, muchas compañías se encuentran en un estado de “parálisis”, sin claridad sobre si sus productos enfrentarán aranceles más altos o si sus países de origen negociarán condiciones más favorables. Esta incertidumbre está afectando decisiones de inversión, producción y contratación en sectores sensibles a los cambios de política comercial. Además, Shaw subrayó que la intención del plan no es únicamente proteccionista, sino que busca preservar el papel del dólar como moneda de reserva global y generar incentivos para producir localmente, aunque reconoció que se trata de un enfoque sistémico con efectos complejos.

El desafío para Trump será convertir esta propuesta en una política eficaz sin desatar represalias comerciales ni generar un entorno adverso para la inversión. Si bien los aranceles pueden ser utilizados como herramienta de negociación, imponerlos sin una estrategia clara o sin coordinación con el sector privado podría acentuar la desconfianza entre los socios comerciales y deteriorar la competitividad de las empresas estadounidenses. Como lo advirtió Shaw, el tiempo será clave para observar si esta ofensiva arancelaria logra sus objetivos económicos o si, por el contrario, termina erosionando las condiciones que han hecho de Estados Unidos una potencia comercial y productiva.

PETE HEGSETH, SECRETARIO DE DEFENSA DE EE. UU., CRITICÓ LA INFLUENCIA DE CHINA EN LATINOAMERICA DURANTE VISITA A PANAMÁ

Durante una conferencia regional de seguridad celebrada en Ciudad de Panamá, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, alertó sobre lo que calificó como una presencia militar “excesiva” de China en el hemisferio occidental. Según el funcionario, empresas chinas controlan infraestructura clave en sectores estratégicos, y sus operaciones buscan ventajas militares y beneficios económicos injustos.

Hegseth hizo un llamado a los gobiernos latinoamericanos para actuar de forma conjunta frente a la influencia de Pekín y también para abordar otros desafíos regionales como los carteles de drogas y la migración masiva. En su visita, el jefe del Pentágono se reunió con el presidente panameño José Raúl Mulino y recorrió antiguas bases militares de EE. UU. y las esclusas del Canal de Panamá.

Como parte de la cooperación bilateral, ambos países firmaron un memorando de entendimiento que permitirá ampliar el entrenamiento conjunto de sus fuerzas, mejorar la cooperación cibernética y reforzar el intercambio de información. No obstante, Panamá aclaró que el acuerdo no implica el retorno de bases militares estadounidenses ni la cesión de soberanía sobre el Canal de Panamá.

El secretario también destacó las acciones que se han tomado en la región para reducir el flujo de migrantes con destino a EE. UU. Hegseth elogió la reducción a mínimos históricos en el paso de migrantes por el tapón del Darién, afirmó que durante marzo se redujo en un 99% el tránsito por esta frontera.

TENSIÓN REPUBLICANA: EL GASTO PÚBLICO PONE A PRUEBA LA UNIDAD EN TORNO A TRUMP


A pesar de la presión del presidente Donald Trump y de los líderes del Partido Republicano, varios congresistas republicanos han expresado su rechazo al actual plan presupuestal del Senado, que incluye recortes de impuestos sin una compensación suficiente en reducción del gasto. Ryan Zinke, exsecretario del Interior y actual congresista por Montana, es uno de los críticos más visibles, al señalar que “los números no cuadran”, dado que el plan solo contempla recortes por $4 mil millones frente a un aumento del techo de deuda de $5 billones.

Este malestar se extiende a por lo menos una docena de congresistas republicanos de la Cámara, muchos de los cuales se definen como defensores de la disciplina fiscal. Consideran que este presupuesto no refleja un compromiso serio con la sostenibilidad de la deuda nacional, y temen que aprobarlo envíe una señal negativa a los mercados financieros. Incluso aquellos que tradicionalmente han apoyado al presidente, como el congresista Lloyd Smucker, han mostrado su desacuerdo por la falta de medidas reales para controlar el gasto.


El liderazgo republicano intenta ganar tiempo y apoyo, asegurando que la aprobación inicial del presupuesto permitiría avanzar con la agenda de Trump y postergar los debates más complejos para el verano. No obstante, figuras clave como el congresista Chip Roy insisten en que el proyecto del Senado es insuficiente y está basado en promesas, no en garantías reales de ajuste fiscal. Roy, junto con otros miembros del ala más conservadora del partido, como Eli Crane, ha reiterado que no apoyará el plan sin recortes serios y verificables.


A pesar de los esfuerzos de Trump por unificar al partido —incluidas reuniones con congresistas y llamados públicos a “dejar de aparentar” y votar a favor del presupuesto—, la resistencia persiste. Algunos legisladores, como Ralph Norman, afirman que preferirían rechazar completamente la propuesta antes que comprometer sus principios. Para ellos, ni siquiera las prioridades personales de Trump, como nuevos recortes tributarios, justifican un aumento del déficit que consideran insostenible y peligroso para la economía estadounidense.

USAID DESPIDIRÁ A TODO SU PERSONAL EXTRANJERO EN AGOSTO

La Agencia de EE. UU. para el Desarrollo Internacional (USAID) notificó a su personal extranjero que será despedido antes del 15 de agosto, según un correo interno obtenido por CNN. Esta medida forma parte del plan de la administración Trump para abolir la agencia y transferir sus funciones al Departamento de Estado. Los empleados afectados, que representan más del 40% de la fuerza laboral, son clave por su conocimiento local y continuidad en misiones diplomáticas. La decisión podría violar leyes laborales en algunos países, generando posibles demandas.

Funcionarios advierten que los despidos ponen en riesgo a trabajadores en zonas peligrosas, donde su afiliación a EE. UU. los hace vulnerables. Muchos llevan décadas de servicio sin recibir beneficios como visas de inmigrante especiales (SIV). Un correo de USAID reconoció su contribución, pero afirmó que el recorte refleja un “cambio en la asistencia exterior”. Cerca de 1.000 programas seguirán operando bajo el Departamento de Estado, pero los empleados deberán postularse nuevamente para conservar sus puestos.

Lo que Trump le acaba de costar a Estados Unidos

Por Thomas L. Friedman

Columna en New York Times

Publicado en https://www.nytimes.com/2025/04/09/opinion/trump-tariffs-pause-china.html

Un billete de cien dólares arde en la oscuridad.

Tengo muchas reacciones ante el hecho de que el presidente Trump haya cedido en gran medida en su disparatado plan de imponer aranceles al mundo, pero hay una que no deja de rondarme: si contratas payasos, debes esperar un circo. Y, compatriotas, hemos contratado a un grupo de payasos.

Pensemos en lo que Trump; su principal insensato, Howard Lutnick (secretario de Comercio); su asistente de insensatez, Scott Bessent (secretario del Tesoro); y su subasistente de insensatez, Peter Navarro (principal asesor comercial), nos han repetido durante las últimas semanas: Trump no retrocederá en estos aranceles porque —elige la razón— los necesita para evitar que el fentanilo mate a nuestros hijos, los necesita para recaudar ingresos para futuros recortes de impuestos y los necesita para presionar al mundo a que nos compre más cosas. Y no le importa en lo más mínimo lo que sus ricos amigos de Wall Street digan sobre sus pérdidas en la bolsa.

Después de crear un caos en los mercados manteniéndose firme en estos “principios” —y, sin duda, motivando a muchos estadounidenses a vender por miedo—, Trump retrocedió en gran parte el miércoles, anunciando una pausa de 90 días en ciertos aranceles para la mayoría de los países, excluyendo a China.

Mensaje para el mundo —y para los chinos—: “No pude soportar la presión”. Si fuera un libro, se llamaría El arte del chillido.

Pero no pienses ni por un segundo que lo único que se ha perdido es dinero. También se ha consumido una enorme cantidad de confianza invaluable. En las últimas semanas, les dijimos a nuestros amigos más cercanos en el mundo —países que estuvieron hombro a hombro con nosotros después del 11 de septiembre, en Irak y en Afganistán— que no eran distintos de China o Rusia. Que todos serían sujetos a aranceles bajo la misma fórmula —sin descuentos para amigos o familia.

¿Crees que estos antiguos aliados de Estados Unidos volverán a confiar en entrar en una trinchera junto a esta administración?

Esto fue el equivalente comercial a la desastrosa salida de Afganistán de la administración Biden, de la cual nunca se recuperó del todo. Pero al menos Joe Biden nos sacó de una guerra costosa e imposible de ganar, lo cual, en mi opinión, ha dejado a Estados Unidos en una mejor situación.

Trump acaba de meternos en una guerra imposible de ganar.

¿Y cómo es eso? Sí tenemos un desequilibrio comercial con China que necesita ser abordado. Trump tiene razón en eso. China ahora controla un tercio de la manufactura global y tiene el poder industrial para fabricar prácticamente todo para todos algún día, si se lo permiten. Eso no es bueno para nosotros, ni para Europa ni para muchos países en desarrollo. Ni siquiera es bueno para China, considerando que al dedicar tantos recursos a las industrias de exportación está descuidando la escasa red de protección social que ofrece a su población y su sistema de salud pública aún más precario.

Pero cuando se trata de un país del tamaño de China —con 1.400 millones de personas, el talento, la infraestructura y los ahorros que posee—, la única manera de negociar es con poder de negociación de nuestro lado de la mesa. Y la mejor forma de obtener ese poder habría sido que Trump reuniera a nuestros aliados: la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Singapur, Brasil, Vietnam, Canadá, México, India, Australia e Indonesia, para formar un frente unido. Hacer de esto una negociación del mundo entero contra China.

Entonces se le diría a Pekín: todos nosotros aumentaremos gradualmente nuestros aranceles a sus exportaciones durante los próximos dos años para presionarlos a pasar de una economía orientada a la exportación a una más enfocada en el mercado interno. Pero también los invitaremos a construir fábricas y cadenas de suministro en nuestros países —en sociedades 50/50— para que transfieran su experiencia a nosotros, tal como ustedes nos obligaron a hacer con ustedes. No queremos un mundo dividido. Sería menos próspero para todos y menos estable.

Pero en lugar de convertir esto en el mundo industrial contra China, Trump lo convirtió en Estados Unidos contra el mundo industrial y China.

Ahora, Pekín sabe que Trump no solo parpadeó, sino que además alejó a nuestros aliados, demostró que su palabra no es confiable ni por un segundo, y que muchos de ellos tal vez nunca se alineen con nosotros contra China de la misma manera. Es posible que, en cambio, vean a China como un socio a largo plazo más estable y confiable que nosotros.

Qué actuación tan patética y vergonzosa.
Feliz Día de la Liberación.