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GOBIERNO DE COLOMBIA ANUNCIA APLAZAMIENTO DE MEDIDA QUE FRENARÍA IMPORTACIÓN DE VEHÍCULOS Y AUTOPARTES DESDE ESTADOS UNIDOS

30 de abril de 2025

La ministra encargada de Comercio, Cielo Rusinque, informó que este viernes 2 de mayo no entrará en vigencia la reglamentación que frenaría la importación de vehículos desde Estados Unidos, tras una reunión con Daniel Watson, Representante Comercial Adjunto de Estados Unidos para la Oficina del Hemisferio Occidental.

Horas más tarde se conoció la resolución 20253040015935 del Ministerio de Transporte “por la cual se posterga la entrada en vigencia de la Resolución 20223040044455 de 2022 en lo relacionado con llantas neumáticas nuevas, rencauchadas y de repuesto; la Resolución 20223040044585 de 2022 aplicable a los sistemas de frenado y sus componentes para uso en vehículos automotores, remolques y semirremolques; y la Resolución 20223040065305 de 2022 aplicable a llantas neumáticas destinadas a motocicletas” hasta septiembre próximo.

De acuerdo con la declaración de Rusinque a medios, en la reunión “le manifestábamos esa inquietud particular de la entrada en vigor de los reglamentos técnicos, le manifestábamos las complicaciones, las implicaciones que esto tiene y expresó que desde el Ministerio de Transporte se expedirían los actos administrativos correspondientes.

Esta decisión responde a un llamado de Estados Unidos sobre posibles afectaciones al comercio, especialmente en la importación de vehículos y autopartes. La preocupación gira en torno a la adopción exclusiva de normas de seguridad europeas (UNECE), dejando de lado otras como las estadounidenses (FMVSS).

Lo anterior se da luego de repetidos llamados de atención de diplomáticos de EE. UU. en Colombia, como el embajador John McNamara, que advirtió sobre como esta medida afectaría cerca de US$ 800 millones en el comercio de vehículos desde EE. UU., o el representante comercial Jamieson Greer, que recientemente envió una carta refiriéndose a las afectaciones que tendría la aplicación de la medida sobre los automóviles estadounidenses en nuestro mercado.

Aunque Colombia ratificó en 2023 su adhesión al Acuerdo de la ONU de 1958, el gobierno aclara que no reemplazará los estándares americanos, sino que los complementará para mejorar la seguridad vial. Por ahora, solo se adoptarán dos nuevos reglamentos técnicos, cuyos plazos de aplicación han sido prorrogados para dar tiempo de adaptación a fabricantes y proveedores del sector automotor.

Sobre este tema, desde AmCham Colombia manifestamos que si bien el aplazamiento de la medida puede mitigar parcialmente sus efectos inmediatos, es fundamental avanzar hacia una solución de largo plazo que elimine el trato diferenciado a los productos provenientes de Estados Unidos, ya que este podría interpretarse como una medida discriminatoria en el comercio y dar lugar a acciones recíprocas.

Resaltamos que, durante este periodo, se mantenga un proceso de diálogo abierto con el sector privado que permita identificar soluciones técnicas viables, sin comprometer la relación comercial ni el acceso a vehículos y autopartes de calidad a precios competitivos.

LA ECONOMIA DE EEUU SE CONTRAE 0,3% EN EL PRIMER TRIMESTRE DE 2025 Y LOS MERCADOS CIERRAN ABRIL EN TERRENO NEGATIVO

Según la estimación adelantada publicada por la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés), el Producto Interno Bruto (PIB) real de Estados Unidos registró una contracción del 0,3% en el primer trimestre de 2025 frente al mismo período del año anterior. Esta caída revierte el crecimiento del 2,4% observado en el último trimestre de 2024 y marca la primera contracción trimestral desde 2022.

El retroceso en la actividad económica refleja una combinación de factores. Entre los principales se encuentran un aumento significativo en las importaciones —que se restan del cálculo del PIB— y una disminución del gasto gubernamental, especialmente en defensa a nivel federal. Estos efectos negativos fueron parcialmente compensados por un repunte en la inversión privada, impulsada por acumulación de inventarios, un crecimiento sostenido del consumo en servicios como salud y vivienda, y un leve aumento en las exportaciones.

Un dato relevante es el crecimiento del 3,0% en el gasto final en ventas a compradores privados domésticos, un indicador clave de la demanda interna, que superó ligeramente el 2,9% del trimestre anterior. Esto sugiere que, pese a las presiones externas e incertidumbres macroeconómicas, el consumo de los hogares estadounidenses continúa mostrando resiliencia.

Impacto de los desastres naturales y entorno político

El BEA también reportó que durante el trimestre se registraron pérdidas significativas a raíz de los incendios forestales en California, con una destrucción estimada de activos privados por $34.000 millones y de activos públicos por $11.000 millones. Aunque estos daños no inciden directamente en el cálculo del PIB, sí podrían haber tenido efectos indirectos sobre la actividad económica en las regiones afectadas.

En el plano político, el presidente Donald Trump, a través de su cuenta en Truth Social, se desligó de los resultados económicos negativos, señalando que la caída corresponde al “mercado de Biden” y no a su administración, que comenzó oficialmente el 20 de enero. En su mensaje, Trump afirmó que los nuevos aranceles “no tienen nada que ver” con la contracción, y que el crecimiento vendrá con el retorno de las empresas al país. “TENGAN PACIENCIA”, concluyó.

Mercados en retroceso y volatilidad creciente

El desempeño económico del primer trimestre repercutió directamente en los mercados financieros. Abril cerró con pérdidas para los principales índices bursátiles estadounidenses. El S&P 500 y el Dow Jones Industrial Average acumularon su tercer mes consecutivo en negativo, la racha más prolongada desde 2023. El Nasdaq, que había entrado en territorio bajista, logró repuntar 0,85% en el mes, aunque sin revertir su tendencia general.

Durante la primera mitad de abril, el S&P 500 llegó a caer más del 11%, afectado en gran parte por la incertidumbre derivada de la política comercial del presidente Trump, particularmente por el impacto anticipado de los nuevos aranceles. A pesar de cierta recuperación hacia final de mes, el índice concluyó con una caída acumulada del 0,76%.

Perspectivas para el segundo trimestre

Los analistas financieros y económicos estarán atentos a cómo evoluciona la política fiscal y comercial del nuevo gobierno en el segundo trimestre del año, así como al efecto que puedan tener las tensiones internacionales, los precios de los energéticos y la respuesta de la Reserva Federal ante una posible desaceleración sostenida.

Mientras tanto, la economía estadounidense enfrenta un escenario mixto: una demanda interna aún firme, pero con señales de debilidad estructural en sectores clave, y una política comercial que podría generar efectos divergentes sobre la inversión, los mercados y el comercio internacional.

PRESIDENTE TRUMP MINIMIZA CONTRACCIÓN ECONÓMICA Y RECIBE RESPALDO UNANIME DE SU GABINETE EN MEDIO DE SEÑALES DE DESACELERACION

En el marco de la conmemoración de sus primeros 100 días de gobierno, el presidente Donald Trump lideró una reunión de gabinete en la Casa Blanca en la que se minimizó la reciente contracción de la economía estadounidense y se presentó una narrativa de fortaleza y confianza institucional. Esto ocurre a pesar de que el Producto Interno Bruto (PIB) real del país cayó un 0,3% en el primer trimestre de 2025, según cifras oficiales.

Durante el encuentro, el presidente desestimó las preocupaciones macroeconómicas señalando que los resultados negativos son “herencia del lastre Biden”, en referencia a su predecesor, y defendió enérgicamente sus políticas arancelarias y migratorias como estrategias clave para reactivar la economía y recuperar empleos en territorio estadounidense.

Respaldo cerrado del gabinete y narrativa de éxito

El gabinete presidencial mostró un respaldo unánime a Trump. Funcionarios calificaron su liderazgo como “histórico”, destacando lo que consideran avances significativos en soberanía económica, seguridad fronteriza y reindustrialización. Varios miembros subrayaron que el descenso económico es temporal y que los nuevos fundamentos que está construyendo la administración impulsarán un “auge sin precedentes” en el mediano plazo.

El vicepresidente JD Vance, uno de los voceros más activos en la jornada, criticó a la prensa por centrarse en lo que calificó como “narrativas falsas” sobre escándalos administrativos o indicadores económicos de corto plazo. Vance aseguró que el verdadero enfoque debe estar en “el renacimiento económico que está por venir”.

Elon Musk y su papel dentro del gabinete

Elon Musk, quien aún ocupa la dirección del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), asistió a la reunión portando dos gorras, según explicó, como símbolo de su rol dual entre gobierno e industria. Aunque fue elogiado por Trump por su “revolución tecnológica desde adentro del gobierno”, Musk insinuó su intención de dejar próximamente su cargo para concentrarse en los desafíos de Tesla, empresa que enfrenta una creciente competencia global y presiones regulatorias.

Su participación en el gabinete ha sido objeto de controversia, especialmente entre sectores que cuestionan el rol del empresariado tecnológico en el ejercicio del poder público. Aun así, Trump reiteró su “plena confianza” en Musk y lo calificó como “una mente brillante y patriota verdadero”.

Escándalos ignorados y llamado a la unidad

Uno de los momentos más tensos de la reunión fue la omisión deliberada de cualquier referencia a “Signalgate”, escándalo que involucra presuntas filtraciones del secretario de Defensa y que ha generado fuertes cuestionamientos en medios y organismos de control. El tema fue descartado sin comentarios, en una aparente estrategia de evitar desviar la atención del mensaje central de fortaleza presidencial.

El presidente concluyó el encuentro asegurando que su administración convertirá a Estados Unidos en “el país más grande financieramente de la historia”, e insistió en que su estrategia de “recuperación patriótica” dará resultados visibles en los próximos trimestres.

EE. UU. ENFRENTA FUERTE CAÍDA DEMOGRÁFICA CON SERIAS IMPLICACIONES PARA SU ECONOMÍA

Estados Unidos enfrenta una crisis demográfica sin precedentes. Desde 2007, la tasa de fertilidad ha caído un 21%, y este 2025 marca un punto de inflexión: comienza el declive sostenido de jóvenes de 18 años, clave para el sistema universitario y la futura fuerza laboral. Este “precipicio demográfico” amenaza con desestabilizar pilares esenciales del crecimiento del país.

Más allá del descenso natalicio, el problema central es la escasez de trabajadores calificados. A la caída de nacimientos se suma el bajo acceso a educación superior, abandono escolar y sistemas de formación laboral poco efectivos. El resultado es una economía menos preparada para competir en un entorno global que exige innovación, productividad y adaptabilidad tecnológica.

La respuesta política ha sido contradictoria. Trump impulsa políticas pro natalistas (como incentivos por nacimiento) mientras refuerza medidas antiinmigrantes que expulsan a quienes tradicionalmente han sostenido tasas de natalidad más altas y han nutrido la fuerza laboral. El cierre migratorio va en contra de soluciones que muchos expertos consideran urgentes para enfrentar el déficit de talento.

Los efectos ya se hacen sentir en sectores clave como salud, manufactura y construcción, donde faltan millones de trabajadores. Esta escasez impulsa los salarios, pero también incrementa los costos de producción, lo que podría alimentar la inflación. A largo plazo, se proyecta una caída en el crecimiento económico y una presión fiscal creciente debido al envejecimiento de la población y menor recaudación tributaria.

PRESIDENTE TRUMP ASEGURA QUE EE.UU. NO NECESITA LOS PRODUCTOS DE CHINA

El presidente Donald Trump defendió su guerra comercial con China, asegurando que Estados Unidos no necesita la mayoría de los productos provenientes del país asiático. Reconoció que los consumidores podrían enfrentar precios más altos y menor variedad, como “tener dos muñecas en lugar de treinta”, pero justificó los cambios como necesarios para proteger la economía estadounidense.

Durante una reunión de gabinete, el mandatario aseguró que los aranceles del 145% están afectando gravemente a China, señalando datos recientes que muestran una fuerte contracción en la actividad industrial del país. Aunque expresó cierta “tristeza” por el deterioro económico chino, insistió en que su política arancelaria está dando frutos al debilitar la posición comercial de dicho país.

El comercio entre ambos países muestra signos de colapso, las exportaciones chinas hacia EE. UU. han caído drásticamente y algunos barcos incluso regresan sin descargar mercancía. Mientras Trump insinúa la posibilidad de un futuro acuerdo, autoridades chinas niegan que haya conversaciones en curso, aumentando la incertidumbre sobre el rumbo de la relación bilateral.

CHINA ENFRENTA SU PEOR RETROCESO INDUSTRIAL EN 16 MESES EN MEDIO DE LA GUERRA COMERCIAL CON EE. UU.

La actividad manufacturera china sufrió en abril su mayor contracción en 16 meses, con un índice PMI de 49,0, reflejando el impacto directo de los aranceles de hasta 145% impuestos por la administración Trump. La caída en la producción, la cancelación de pedidos y la presión económica han puesto en alerta al gobierno de Beijing, mientras la economía muestra signos claros de enfriamiento, especialmente en sectores exportadores clave.

El desplome en los pedidos de exportación a Estados Unidos evidencia un daño estructural: la manufactura pesada, productos electrónicos y maquinaria están entre los más afectados. La estrategia de Washington, que mezcla presiones comerciales con retórica nacionalista, busca socavar la competitividad industrial china, a la vez que responde a demandas de sectores industriales estadounidenses por protección frente a prácticas consideradas desleales.

China ha optado por una respuesta moderada, con estímulos focalizados y medidas de alivio para empresas vulnerables, evitando un rescate masivo como en otras crisis. Sin embargo, el discurso oficial se ha endurecido: Beijing descarta negociar con EE. UU. mientras acusa a Washington de “bullying” económico. Al mismo tiempo, lanza campañas diplomáticas para desacreditar la postura estadounidense en la arena internacional.

El deterioro de la industria china tiene un efecto dominó sobre economías emergentes proveedoras de materias primas y sobre el comercio global. Los analistas advierten que, aunque China podría aumentar el estímulo fiscal en los próximos meses, las medidas actuales no bastarán si la guerra comercial se prolonga. La disputa, cada vez más geopolítica, amenaza con frenar el crecimiento mundial en un contexto ya marcado por incertidumbres.