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DONALD TRUMP CIERRA LA PUERTA A UNA EXTENSION DE LA TREGUA COMERCIAL

29 de junio de 2025

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que no extenderá la tregua arancelaria global más allá del 9 de julio, fecha límite establecida por su administración para negociar nuevas condiciones comerciales con decenas de países. En una entrevista concedida a Fox News, Trump fue enfático al señalar que “no esperaba extenderla” y que, en lugar de continuar con negociaciones país por país, enviará una carta a cada nación detallando los nuevos aranceles que deberán pagar para hacer negocios con Estados Unidos. Según el mandatario, este método representa una forma “directa” y eficiente de comunicar las nuevas reglas del juego. “Se acabaron las negociaciones. Les deseo mucha suerte”, sentenció.

La decisión marca la decisión es una reafirmación de la política comercial que Trump ha venido implementando desde su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025. Su estrategia se ha caracterizado por la imposición de aranceles generalizados del 10% sobre la mayoría de las importaciones, así como tarifas “recíprocas” que oscilan entre el 11% y el 50% contra países con los que Estados Unidos mantiene déficits comerciales. La tregua arancelaria, concedida de forma temporal por 90 días, fue vista por algunos sectores empresariales y aliados estratégicos como una oportunidad para suavizar tensiones y renegociar términos.

Sin embargo, al descartar la posibilidad de extender ese plazo, Trump demuestra que su enfoque no es transitorio, sino parte estructural de su visión económica: proteger la industria nacional, corregir desequilibrios comerciales y presionar a otros países para aceptar sus condiciones, sin ceder margen de maniobra.

Durante ese período de tregua, hubo avances limitados. El caso más relevante fue el acuerdo alcanzado con China en junio, que redujo los aranceles mutuos (30% para EE. UU., 10% para China) e incluyó concesiones chinas en el acceso de empresas estadounidenses a tierras raras y minerales críticos.

También se logró un entendimiento con el Reino Unido, aunque los detalles del pacto aún no han sido divulgados públicamente. No obstante, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, había sugerido la posibilidad de extender la tregua hasta el Día del Trabajo (1 de septiembre), una opción que Trump descartó rotundamente, reafirmando su voluntad de actuar de manera unilateral.

La postura más radical del presidente quedó en evidencia con la abrupta ruptura de negociaciones con Canadá, tras la decisión de Ottawa de mantener un impuesto del 3% sobre servicios digitales, el cual afecta a gigantes tecnológicos estadounidenses como Google, Amazon y Meta. Trump calificó la medida como un “ataque directo y descarado” a su país, y a través de sus redes sociales anunció la suspensión total de los diálogos con Canadá. Este impuesto, que entrará en vigor el próximo lunes con efecto retroactivo, implicará una factura estimada en 2 mil millones de dólares para las compañías estadounidenses, a pagar antes de fin de mes.

Las implicaciones de esta decisión son profundas. En primer lugar, genera una nueva ola de incertidumbre en los mercados globales, que ya reaccionan con volatilidad ante la posibilidad de una guerra comercial a gran escala. En segundo lugar, el unilateralismo de la Casa Blanca podría provocar represalias de socios estratégicos como la Unión Europea, Corea del Sur o Japón, debilitando la arquitectura multilateral que ha sostenido el comercio internacional por décadas. Por último, los consumidores estadounidenses podrían ser los más afectados, ya que los aranceles tienden a trasladarse a los precios finales, encareciendo bienes básicos y reduciendo el poder adquisitivo.

Para Trump, sin embargo, los aranceles no son un obstáculo, sino una herramienta indispensable para “corregir un sistema injusto” que, según él, ha desfavorecido históricamente a los trabajadores e industrias de su país. Con esta decisión, el presidente reafirma su doctrina económica nacionalista, centrada en recuperar la ventaja comercial de Estados Unidos, incluso si eso implica tensiones con antiguos aliados o disrupciones globales.

El mundo observa con cautela. El 9 de julio marcará no solo el fin de la tregua arancelaria, sino posiblemente el inicio de una nueva etapa de confrontación comercial, cuyo impacto aún es difícil de dimensionar.

DONALD TRUMP CELEBRA COMO “UNA GRAN VICTORIA” LA APERTURA DEL DEBATE EN EL SENADO SOBRE SU AMBICIOSO PLAN FISCAL

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como “una gran victoria” la aprobación en el Senado de la moción que permite iniciar el debate formal sobre su propuesta de reforma fiscal y presupuestaria, conocida como One Big Beautiful Bill. A través de su red Truth Social, el mandatario agradeció el respaldo de los senadores republicanos Rick Scott, Mike Lee, Ron Johnson y Cynthia Lummis, destacando su compromiso con una agenda centrada en el crecimiento económico, la reducción del gasto gubernamental y el fortalecimiento de la seguridad nacional. Trump reiteró que esta reforma es clave para “proteger nuestras fronteras y priorizar a los ciudadanos estadounidenses”.

La votación fue estrecha: 51 votos a favor y 49 en contra, reflejando las profundas divisiones tanto dentro del Congreso como al interior del propio Partido Republicano. El proyecto contempla una reconfiguración profunda del gasto federal. Entre los elementos más destacados se encuentra la extensión permanente de los recortes tributarios aprobados durante la primera presidencia de Trump, un aumento de 350.000 millones de dólares en el presupuesto de seguridad nacional, la eliminación de incentivos fiscales para energías renovables y tecnologías limpias, y significativos recortes a programas sociales como Medicaid y la asistencia alimentaria. Estos cambios, diseñados para financiar exenciones tributarias por un valor estimado de 4,5 billones de dólares, podrían sin embargo aumentar la deuda nacional en más de 3 billones, según estimaciones preliminares.

El proceso para llegar al debate fue arduo y estuvo marcado por negociaciones de último minuto. Dos senadores republicanos, Thom Tillis y Rand Paul, votaron en contra de la moción, alineándose con los 47 senadores demócratas. El vicepresidente JD Vance permaneció en el Capitolio por si era necesario emitir un voto de desempate, aunque finalmente no fue requerido. Las objeciones internas dentro del Partido Republicano reflejan tensiones sobre el impacto territorial de los recortes. El senador Tillis, por ejemplo, advirtió que el proyecto forzaría a Carolina del Norte a reducir masivamente la cobertura de Medicaid, afectando a cientos de miles de personas, en su mayoría en zonas rurales vulnerables.

Desde la bancada demócrata, también hubo fuertes críticas al proceso legislativo. El líder de la minoría, Chuck Schumer, cuestionó la rapidez con la que se presentó el texto de la reforma—un documento de 940 páginas—y exigió que fuera leído íntegramente en el pleno antes de iniciar el debate. Acusó a los republicanos de intentar avanzar con una “agenda fiscal regresiva” sin un análisis transparente ni suficiente deliberación.

Aunque la apertura del debate representa un avance significativo para la administración Trump, el destino del proyecto sigue siendo incierto. Las enmiendas que podrían introducirse durante la discusión en el Senado podrían modificar sustancialmente el contenido original. De ser así, el texto tendría que regresar a la Cámara de Representantes para una nueva votación, lo que prolongaría el proceso y abriría nuevos frentes de negociación. En este contexto, el plan fiscal de Trump se consolida como una pieza central de su segundo mandato, con la capacidad de redefinir las prioridades económicas del país, pero también con el riesgo de agudizar divisiones políticas y sociales de fondo.

ONG LAMENTAN LA “ESCASA AMBICIÓN” DE LA CUMBRE DE LA ONU EN SEVILLA EN MATERIA DE DEUDA Y AYUDA AL DESARROLLO

La IV Conferencia de Financiación para el Desarrollo, organizada por la ONU en Sevilla, ha reunido este fin de semana a más de 1.500 representantes de la sociedad civil de todo el mundo, quienes han expresado su descontento con el “Compromiso de Sevilla”, el documento final de la cumbre. Este acuerdo recoge las conclusiones sobre la democratización de la gobernanza económica global y la creación de un sistema financiero más justo. Sin embargo, diversas organizaciones sociales han señalado que el documento no responde a las expectativas de los países del Sur Global, que habían demandado medidas más ambiciosas para abordar cuestiones como la cooperación al desarrollo y la reforma de la arquitectura de la deuda.

En el Foro de la Sociedad Civil, los participantes han subrayado los aspectos que, en su opinión, el Compromiso de Sevilla ha ignorado o tratado de manera insuficiente. Los debates se han centrado en la necesidad de reformas estructurales en el sistema internacional de cooperación, así como en la urgencia de garantizar que los compromisos adquiridos no queden en simples declaraciones sin impacto real. Los organizadores del foro concluyeron sus actividades con una marcha por el centro de Sevilla, como forma de visibilizar su descontento ante lo que consideran un enfoque limitado en la cumbre.

Carlos Botella, coordinador de Oxfam Intermón para América Latina, ha sido uno de los principales críticos de la cumbre, destacando que el Compromiso de Sevilla no refleja la ambición necesaria para resolver problemas globales como las desigualdades, el cambio climático o la pobreza. Además, ha denunciado que el acuerdo no presenta una apuesta clara por una verdadera reforma de la cooperación al desarrollo ni de la arquitectura de la deuda, dos cuestiones clave para los países más empobrecidos. La situación se agrava con los recortes en la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), que en 2024 descendió un 9% y continuará disminuyendo en los próximos años, según los anuncios de varios gobiernos.

El impacto de estos recortes ya se está sintiendo en áreas cruciales, como el acceso a vacunas y servicios para poblaciones vulnerables, como refugiados, migrantes, mujeres y niños. Botella ha señalado que iniciativas como la Sevilla Platform for Action (SPA) podrían ser clave para frenar esta tendencia, destacando el incumplimiento del compromiso histórico del 0,7% de los países desarrollados para la AOD. Si bien Botella muestra escepticismo sobre la efectividad de los compromisos de los países miembros, subraya la importancia de que se celebren conferencias de este tipo para generar presión sobre los gobiernos.

Uno de los puntos más polémicos del Compromiso de Sevilla ha sido el escaso avance en la reforma de la deuda global. Iolanda Fresnillo, de Eurodad, ha criticado la falta de avances en este ámbito, argumentando que las propuestas originales han sido diluidas por los países acreedores, lo que ha decepcionado tanto a la sociedad civil como a los países deudores. Aunque algunos, como José Carlos Alcázar, representante de Futuro en Común, consideran que los países del Norte Global deben asumir su responsabilidad histórica por las desigualdades generadas, hay quienes ven en la inclusión de una plataforma de países deudores una medida positiva.

Por otro lado, el aspecto fiscal del Compromiso de Sevilla ha sido mejor recibido. Nicola Scherer, investigadora del Observatorio de la Deuda en la Globalización, ha destacado avances en la fiscalidad, como la promesa de mayor transparencia en los sistemas tributarios internacionales y el compromiso de que las empresas paguen impuestos en los países donde operan. También se ha mencionado la necesidad de que las personas más ricas contribuyan a través de impuestos progresivos. A pesar de las críticas a otros aspectos del acuerdo, el contenido relacionado con la fiscalidad ha sido visto como un paso en la dirección correcta, ya que aborda problemas globales como los flujos ilícitos de dinero y los paraísos fiscales.

EL SENADOR REPUBLICANO THOM TILLIS NO BUSCARÁ LA REELECCIÓN EL PRÓXIMO AÑO DESPUÉS DE LOS ATAQUES DE TRUMP

La decisión de Thom Tillis de no buscar la reelección en 2026 marca un giro importante en la política de Carolina del Norte y también en el seno del Partido Republicano. Como uno de los senadores más prominentes en el Partido Republicano, su anuncio está relacionado con su creciente frustración con el ambiente político en Washington, particularmente con la falta de bipartidismo y el estancamiento que ha caracterizado la política estadounidense en los últimos años.

El senador Tillis fue un firme crítico de la reforma fiscal y presupuestaria de Trump, a la que denominó la “Gran y Hermosa Ley”. Su oposición a la propuesta de Trump, especialmente en relación con los recortes a Medicaid, lo colocó en una posición de confrontación con el presidente. Trump, fiel a su estilo, no tardó en atacarlo públicamente en redes sociales, tildándolo de “hablador y quejoso”, además de amenazar con apoyos a sus contrincantes en las primarias republicanas. Esta dinámica ilustra la creciente polarización dentro del Partido Republicano y la difícil relación de Tillis con las políticas más radicales de su propio partido.

El retiro de Tillis puede tener importantes repercusiones en las elecciones de 2026. Con la retirada de un senador experimentado como él, las posibilidades de los republicanos en ese escaño se ven amenazadas. El Comité de Campaña Demócrata ya predice que este escaño podría revertirse en favor de los demócratas, citando las políticas republicanas de recorte a Medicaid y el aumento de costos para las familias como elementos clave que pueden volverse en contra del Partido Republicano.

En cuanto a los demócratas, el exrepresentante Wiley Nickel ya ha anunciado su intención de postularse, aunque aún persiste la especulación sobre si el popular exgobernador Roy Cooper se unirá a la contienda, lo que haría la competencia mucho más reñida. La presencia de Cooper en la carrera fortalecería significativamente las posibilidades demócratas, dada su alta popularidad y su perfil en el estado.

Por otro lado, el Partido Republicano mantiene su esperanza de que un “líder conservador” pueda llenar el vacío dejado por Tillis. El senador Tim Scott, quien lidera el comité de campaña republicano para el Senado, confía en que los votantes de Carolina del Norte continuarán respaldando la agenda republicana, especialmente en temas de prosperidad y seguridad. Sin embargo, la reacción negativa a las políticas de Trump podría poner en duda ese optimismo, particularmente en un estado cada vez más competitivo en términos electorales.

TRUMP AMENAZA CON CANCELAR LA AYUDA A ISRAEL SI LA JUSTICIA NO CIERRA LOS CASOS DE CORRUPCIÓN CONTRA NETANYAHU

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su fuerte apoyo al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en medio de las controversias legales que enfrenta el mandatario israelí por cargos de corrupción. A través de su plataforma Truth Social, Trump criticó el juicio en curso contra Netanyahu, señalando que Estados Unidos no toleraría que el primer ministro israelí siga siendo procesado mientras está en medio de negociaciones cruciales, como la de los rehenes de Hamás. “Estados Unidos gasta miles de millones de dólares al año, mucho más que cualquier otra nación, en proteger y apoyar a Israel. No vamos a tolerarlo”, afirmó Trump.

El viernes, un tribunal israelí rechazó la solicitud de Netanyahu de suspender por dos semanas sus audiencias judiciales, alegando que las “circunstancias globales y regionales”, como la guerra con Irán y el conflicto abierto en Gaza, justificaban el aplazamiento. A pesar de este rechazo, la defensa de Netanyahu sigue intentando detener o postergar el juicio que lo enfrenta por corrupción, donde se le acusa de aceptar sobornos, como cigarros, joyas y champaña, de millonarios a cambio de favores políticos. Además, Netanyahu está siendo procesado por intentar influir en la cobertura mediática de dos importantes periódicos israelíes.

Trump ya se había pronunciado en contra de este proceso judicial, calificándolo de una “cacería de brujas” y sugiriendo que se debería perdonar a Netanyahu, quien, según el exmandatario, está siendo injustamente atacado en un momento en el que Israel enfrenta grandes desafíos en la arena internacional. En sus declaraciones, Trump comparó los problemas legales de Netanyahu con los suyos propios, quienes también enfrentaron múltiples cargos durante su mandato, incluidos los relacionados con su intento de anular los resultados de las elecciones de 2020.

Por su parte, Netanyahu ha agradecido públicamente el apoyo de Trump, quien lo respaldó durante el conflicto con Irán. El primer ministro israelí ha negado las acusaciones de corrupción en su contra, asegurando que el juicio es una farsa judicial. Netanyahu también ha afirmado que este proceso judicial está interfiriendo con las cruciales negociaciones de Israel, como las relacionadas con el regreso de los rehenes que Hamás tomó durante el ataque del 7 de octubre de 2023, así como las conversaciones sobre el futuro de la guerra en Gaza.

El conflicto de Gaza sigue siendo uno de los temas más críticos para Netanyahu y el gobierno israelí. Hamás retuvo a 251 rehenes en el ataque de octubre de 2023, y aunque algunos de ellos se cree que han muerto, otros aún permanecen bajo cautiverio. Estas negociaciones para la liberación de los rehenes y la resolución del conflicto con Gaza se han visto afectadas por las tensiones internas en Israel y la presión internacional, lo que ha añadido complejidad a la situación política y judicial que enfrenta Netanyahu.

TRUMP AFIRMA QUE HAY UN COMPRADOR PARA TIKTOK QUE REVELARÁ EN “UNAS DOS SEMANAS”

El tema de la posible venta de TikTok en los Estados Unidos ha sido uno de los puntos más polémicos de la política tecnológica durante el mandato de Donald Trump. En esta nueva entrevista, Trump parece haber dado un giro importante, anunciando que ya existe un “comprador” para la popular aplicación, aunque ha dejado la identidad del comprador en suspenso hasta dentro de unas dos semanas.

Este anuncio es relevante por varias razones. En primer lugar, la amenaza de la prohibición de TikTok en EE. UU. ha estado pendiente desde hace más de un año. La ley firmada bajo la administración de Trump exige que TikTok, que es propiedad de la empresa china ByteDance, sea vendida o prohibida en Estados Unidos a menos que cumpla con ciertas condiciones. A pesar de las múltiples prórrogas que Trump ha otorgado a la compañía, como la de 90 días en junio, la fecha límite final para la venta sigue siendo el 17 de septiembre, lo que genera incertidumbre sobre si las negociaciones podrán cerrarse a tiempo.

China, por su parte, ha sido una gran parte del rompecabezas. Aunque Trump ha intentado presionar para que la empresa china ceda el control de las operaciones estadounidenses de TikTok, el gobierno chino ha mostrado pocas señales de aprobación, especialmente cuando se trata de la transferencia del algoritmo de la app, que se considera uno de sus mayores activos. Esta fórmula secreta es esencial para el funcionamiento de la app y la personalización del contenido que la hace tan popular.

Además, la cuestión de los aranceles adicionales a China también complicó las negociaciones, como ocurrió a principios de este año, cuando el acuerdo casi finalizado se desmoronó tras las tensiones comerciales entre ambos países. De hecho, ByteDance ha señalado que cualquier acuerdo estará condicionado a la aprobación del gobierno chino, lo que deja claro que la venta de TikTok no es solo una cuestión de intereses estadounidenses.

El hecho de que Trump mencione ahora que hay un “comprador” para TikTok es algo intrigante, ya que podría significar que finalmente se está alcanzando un acuerdo o al menos se está encaminando en esa dirección. Aun así, la aprobación de China sigue siendo un obstáculo crucial. Si Trump tiene razón y logra la aprobación de Xi Jinping, la venta podría proceder, pero no está claro qué tan dispuesto estará el gobierno chino a ceder el control de una de sus aplicaciones más populares.

En cuanto a los detalles del comprador, Trump menciona que se trata de un “grupo de gente muy adinerada”. Esto podría sugerir que un consorcio de inversores o una gran empresa estadounidense está interesado en tomar el control de TikTok, lo que podría ser una forma de apaciguar tanto las preocupaciones de seguridad nacional de EE. UU. como la necesidad de mantener la app funcionando en el mercado.