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¿CARTA O DESCERTIFICACION? COLOMBIA FRENTE AL ESPEJO ARANCELARIO DE TRUMP

13 de julio de 2025

Un análisis estratégico de los escenarios más probable ante las recientes tensiones comerciales, políticas y diplomáticas con EE. UU. y cómo anticiparse a una posible reacción de Washington

Análisis realizado por AmCham Colombia,

Este documento busca presentar un análisis técnico del contexto actual entre Colombia y Estados Unidos, con el objetivo de anticipar escenarios y contar con herramientas para responder de manera oportuna ante una eventual escalada de medidas comerciales. Si bien se identifican indicadores de riesgo elevados, este ejercicio no concluye que Colombia recibirá necesariamente en el corto plazo una carta formal con amenaza de aranceles.

El análisis sugiere que Colombia se encuentra en un nivel de riesgo de 8 sobre 10 en cuanto a la posibilidad de recibir dicha comunicación. Sin embargo, debe subrayarse que una de las variables determinantes en la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos ha sido la existencia de un déficit comercial, condición que no aplica en el caso colombiano. Actualmente, Estados Unidos mantiene un superávit comercial con Colombia, lo que reduce la probabilidad de que esta sea la razón principal para una acción unilateral arancelaria.

En ese sentido, el escenario más factible no es la aplicación inmediata de aranceles, sino una posible descertificación en la lucha contra el narcotráfico, que podría conllevar sanciones leves si la cooperación bilateral y las acciones técnicas no muestran resultados tangibles. No obstante, los recientes acontecimientos políticos, incluyendo declaraciones públicas y alineaciones internacionales de Colombia percibidas como sensibles por Washington, han alterado el equilibrio de la relación bilateral.

Además, la imprevisibilidad en las reacciones del presidente Donald Trump introduce un factor adicional de incertidumbre, lo que limita la aplicabilidad de un análisis puramente técnico y obliga a considerar escenarios más amplios y proactivos desde la diplomacia preventiva.

Por tanto, se considera fundamental activar los canales diplomáticos formales, intensificar la respuesta técnica verificable a las preocupaciones de Estados Unidos y moderar, desde Colombia, la exposición de mensajes oficiales a través de redes sociales.

A continuación, se presenta el análisis detallado de estos argumentos y sus implicaciones.

Fundamentos de las cartas arancelarias: razones y ejemplos internacionales

La administración Trump ha usado argumentos como el déficit comercial y la seguridad nacional para justificar aranceles, junto con factores políticos como el flujo de drogas, migración y, más recientemente, el alineamiento ideológico de los gobiernos. Las cartas oficiales enviadas por la Casa Blanca en julio de 2025 (a México, la Unión Europea, Brasil y otros socios estratégicos) dejan en evidencia un patrón claro: los aranceles son utilizados como una herramienta de presión geopolítica, más allá de criterios técnicos estrictamente comerciales.

  • Déficit comercial y acceso a mercados: Trump insiste en que los socios deben permitir acceso “completo y abierto” a sus mercados para reducir el déficit de Estados Unidos. En su carta a la Unión Europea, señaló que la relación comercial “está lejos de ser recíproca” y denunció que las barreras arancelarias y no arancelarias del bloque generan un desequilibrio “intolerable” que amenaza la economía y la seguridad nacional estadounidense.

En el caso colombiano, Colombia representa una excepción en comparación con los países que ya han recibido cartas. Estados Unidos mantiene un superávit comercial con Colombia —especialmente en sectores como maquinaria, tecnología, productos farmacéuticos e insumos industriales— lo que mitiga significativamente este argumento. Según cifras recientes, Colombia registra un déficit comercial con EE. UU. de más de USD 3.000 millones anuales.

  • Flujos migratorios: Estados Unidos ha vinculado la imposición de aranceles al control migratorio. Aunque México ha incrementado su colaboración, Trump consideró que no ha hecho “lo suficiente” para evitar que América del Norte se convierta en un “narco-playground”. Canadá y otros países también fueron señalados por su supuesta permisividad con la migración irregular.

En el caso colombiano, si bien se han realizado vuelos humanitarios de repatriación y se negocia un acuerdo técnico de intercambio de datos biométricos, persiste la ausencia de protocolos estables para retornos dignos y coordinados. Esta situación sigue afectando la relación y requiere mayor cooperación operativa entre ambos gobiernos para prevenir que este tema escale en la narrativa de sanciones comerciales.

  • Lucha antidrogas: Uno de los argumentos centrales en la carta a México fue la supuesta falta de resultados en frenar el tráfico de fentanilo. La narrativa oficial ha puesto a los carteles como actores “que transforman la región en un parque de juegos del narcotráfico”. En este contexto, países como Canadá y Colombia también han sido advertidos, y se les exige mayor colaboración para lograr resultados verificables.

En el caso colombiano, persisten preocupaciones por el aumento de cultivos ilícitos, pese a mayores decomisos, lo que podría ser interpretado por EE. UU. como incumplimiento efectivo. A ello se suman decisiones unilaterales y señales contradictorias en extradiciones y combate a bandas criminales, que debilitan la confianza en la estrategia conjunta antidrogas.

  • Fallas en la cooperación bilateral: Trump ha planteado que la voluntad de cooperación, aunque reconocida en algunos casos, no ha sido suficiente. Exige mayor despliegue de esfuerzos conjuntos y resultados tangibles, tanto en migración como en seguridad y cumplimiento comercial.

En el caso colombiano, Trump ha planteado que la voluntad de cooperación, aunque reconocida en algunos casos, no ha sido suficiente. Exige mayor despliegue de esfuerzos conjuntos y resultados tangibles, tanto en migración como en seguridad y cumplimiento comercial. En el caso colombiano, además de los desafíos mencionados en seguridad y migración, los irritantes comerciales también están sobre la mesa: existen cerca de 18 temas identificados por las autoridades, pero Estados Unidos ha priorizado tres en particular que requieren atención urgente —certificaciones vehiculares, medicamentos y servicios digitales— cuya falta de soluciones verificables es interpretada como ausencia de reciprocidad.

  • Medidas de represalia: Se han anunciado desde Estados Unidos aumentos automáticos si un país decide imponer aranceles de respuesta. “Cualquier cifra que ustedes suban, será añadida al 30% que ya estamos cobrando”, se lee en la carta enviada a México. Lo mismo se ha comunicado a la UE y otros países en vías de represalia.

En el caso colombiano, el gobierno ha reiterado públicamente que no contempla represalias arancelarias frente a decisiones comerciales de EE. UU. Esta postura ha sido bien valorada en Washington. Sin embargo, un estudio realizado por Anif para AmCham Colombia advierte que un aumento del 10 % en el costo de importaciones desde EE. UU. podría traducirse en un alza de la inflación desde 4,2 % hasta 4,4 %, además de impactar el crecimiento económico.

  • Nuevo factor – Ideología y política interna: el caso Brasil


El anuncio del arancel del 50% a productos brasileños añade una nueva variable a este patrón: el distanciamiento político y el liderazgo ideológico. Aunque el déficit comercial y ciertos sectores sensibles fueron citados como razones económicas, el contexto político jugó un papel clave.

La relación entre Trump y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha sido tensa desde el inicio del segundo mandato de Trump. Fuentes cercanas a la administración estadounidense han señalado “preocupaciones por el liderazgo regional de Brasil” y su papel activo en bloques como los BRICS, en los que se promueve una agenda alternativa a la influencia de Occidente.

El memorando arancelario del 11 de julio de 2025 advierte que Brasil ha tomado decisiones “contrarias a los intereses estratégicos compartidos” y no ha demostrado “compromiso creíble para reducir barreras comerciales, colaborar en seguridad hemisférica ni alinearse con estándares occidentales”.
Esta situación evidencia que la política exterior de Trump también incorpora consideraciones ideológicas: gobiernos con posturas divergentes, alianzas alternativas (como con China o Rusia) o retórica crítica hacia EE. UU. son percibidos como menos confiables, y por tanto, sujetos a medidas punitivas.

En el caso colombiano, Este nuevo componente —la orientación política del gobierno— plantea interrogantes para Colombia. Aunque el país no es miembro pleno de los BRICS, su adhesión reciente al Nuevo Banco de Desarrollo del bloque genera suspicacia en Washington. Si bien esta participación es financiera y no política, la percepción pesa.

A esto se suman declaraciones críticas contra funcionarios estadounidenses y el juicio al expresidente Álvaro Uribe, mencionado por Donald Trump en 2020 como un “héroe” injustamente perseguido, y retomado recientemente por el senador republicado y cercano a Trump, Bernie Moreno como un “punto de inflexión” para evaluar el trato a aliados históricos. En conjunto, estas señales podrían ser interpretadas como distanciamiento ideológico y alimentar una narrativa política adversa que, combinada con tensiones técnicas, eleve el riesgo de represalias o aranceles.

Modelo de Riesgo Arancelario: Aplicación del Suma Ponderada Lineal (Weighted Linear Scoring Model, WLSM) al caso Colombia

Para estimar el riesgo que Colombia tenga un aumento de aranceles o reciba una carta de advertencia arancelaria por parte de EE. UU., se empleó el Modelo de Suma Ponderada Lineal (Weighted Linear Scoring Model, WLSM). Esta metodología es ampliamente utilizada en análisis multicriterio y se adapta bien a este caso porque refleja cómo la administración Trump ha tratado cada variable de manera independiente en decisiones recientes dirigidas a México, Brasil y la Unión Europea.

El modelo asigna un peso (wiwi​) a cada factor según su importancia histórica en esas decisiones (por ejemplo, migración o cooperación antidrogas), y una calificación (SiSi​) de 0 a 10 según el estado actual en Colombia.

El índice de riesgo total se calcula así: R=∑wi⋅Sicon∑wi=1R=∑wi​⋅Si​con∑wi​=1

Por ejemplo, si el control migratorio tiene un peso de 0,30 y Colombia obtiene una calificación de 8 por la ausencia de protocolos estables, su aporte al riesgo sería 2,4 puntos. Si sumamos todas las variables —incluyendo cooperación antidrogas, alineamiento político, reciprocidad comercial y otros— el índice global para Colombia se aproxima a 7.55 sobre 10, lo que indica un riesgo alto, aunque no inminente.

Sin embargo, como se ha mencionado anteriormente, la imprevisibilidad en las decisiones tanto del presidente Trump como del presidente Petro puede alterar rápidamente ese escenario, elevando o disminuyendo el riesgo en cuestión de días.

Este índice permite anticipar escenarios, priorizar la diplomacia técnica y ajustar mensajes institucionales para evitar una escalada comercial con EE. UU.

Evaluación de Riesgo Arancelario de EE. UU. a Colombia según Modelo WLSM (2025)” Análisis de variables clave, ponderaciones y calificación del riesgo bilateral basado en antecedentes recientes de la administración Trump

Variable

Peso histórico

Estado actual en Colombia

Riesgo asociado

w_i

s_i

w_i*s_i

Déficit comercial / acceso a mercados

Alto (en cartas a UE, Canadá)

Colombia no tiene superávit comercial con EE. UU.

Bajo (no hay déficit que sancionar)

0,05

1

0,05

Migración irregular y control fronterizo

Alto (Trump vincula aranceles a flujos migratorios)

Colombia realizó vuelos humanitarios de repatriación y negocia datos biométricos, pero faltan protocolos estables de retorno con dignidad

Medio-Alto (EE. UU. ve la migración como un asunto de “seguridad nacional”)

0,25

8

2

Lucha antidrogas y cultivos ilícitos

Alto (fentanilo y coca claves en cartas a México / Canadá)

Cultivos de coca en récord histórico: de 230000 ha en 2024), (67% del total mundial). A pesar del aumento en la incautación, en 2024 (+35% vs 2023), la producción potencial aumentó 54%. EE. UU. presiona por más reducción y cooperación.

Alto (riesgo de descertificación si no hay resultados tangibles)

0,3

9

2,7

Cooperación bilateral (Seguridad, comercio, migración)

Medio (Trump exige resultados en seguridad /migración)

Se reconocen esfuerzos, sin embargo, hay varias fricciones pendientes. Colombia enfrenta 18 “irritantes” comerciales (certificaciones vehiculares, medicamentos, servicios digitales) que EE. UU. ve como falta de reciprocidad

Medio-Alto (si bien existe voluntad de diálogo, la falta de soluciones “verificables” preocupa a EE. UU.)

0,2

7

1,4

Alineación política /factores geopolíticos

Alto (Brasil: arancel motivado políticamente)

Colombia se incorporó al Banco de Desarrollo de los BRICS en 2025. El gobierno de Petro ha estrechado lazos con China y criticado públicamente a funcionarios de EE. UU. Además, el juicio a expresidente Uribe es percibido en ciertos sectores de EE. UU. como una “politización” que afecta la alianza bilateral.

Medio-Alto (EE. UU. vigila cualquier distanciamiento ideológico; Trump ya amenazó 10% adicional a quien siga lineales “BRICS anti-USA”)

0,2

7

1,4

TRUMP CONMEMORA ANIVERSARIO DE ATENTADO ASISTIENDO A LA FINAL DEL MUNDIAL DE CLUBES EN NUEVA JERSEY

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conmemoró este domingo 13 de julio el primer aniversario del intento de asesinato que sufrió durante un acto de campaña en Butler, Pensilvania, asistiendo a la final del Mundial de Clubes de la FIFA entre Chelsea y el Paris Saint-Germain (PSG), celebrada en el estadio MetLife, en East Rutherford, Nueva Jersey.

Acompañado por la primera dama Melania Trump, su familia y asesores cercanos, el mandatario fue recibido con una mezcla de aplausos y algunos abucheos al aparecer brevemente en las pantallas del estadio.

Desde un palco de lujo, Trump presenció el partido junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y otros invitados de alto perfil como el fiscal general Pam Bondi, el secretario de Transporte Sean Duffy, la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, el exjugador Tom Brady y el empresario Rupert Murdoch.

El evento también sirvió como plataforma diplomática. El enviado especial del presidente, Steve Witkoff, confirmó que aprovecharía la ocasión para reunirse con funcionarios del gobierno de Catar, país que actúa como mediador en las negociaciones entre Israel y Hamás por un cese al fuego en Gaza y la liberación de rehenes. Witkoff expresó su esperanza de avances en las conversaciones durante este encuentro informal.

Paralelamente se conoció que el expresidente de Colombia, Iván Duque, conversó brevemente con el presidente Trump. Duque, en una publicación de redes sociales, recordó que en la primera administración de Trump Colombia recibió apoyo en la lucha contra el narcoterrorismo, la atención del COVID-19, la crisis migratoria y el fortalecimiento de la inversión desde EE.UU. y el comercio bilateral.

En una entrevista emitida el sábado el presidente Trump abordó brevemente el atentado que sufrió un año atrás, sin profundizar en detalles. Hace unos días, el Servicio Secreto anunció sanciones disciplinarias a seis agentes involucrados en la falla de seguridad, con suspensiones que van desde 10 hasta 42 días sin salario. “Tengo gran confianza en estas personas. Son muy talentosas y capaces”, señaló Trump al respecto.

Desde que asumió nuevamente la presidencia este año, Trump ha centrado buena parte de su agenda pública en eventos deportivos. Además de esta final, ha asistido al Super Bowl en Nueva Orleans, la Daytona 500 en Florida, combates de UFC en Miami y Newark, y al campeonato universitario de lucha libre en Filadelfia.

TRUMP SE REUNIRÁ CON JEFE DE LA OTAN MIENTRAS EE. UU. AVANZA EN PLAN PARA DOTAR A UCRANIA DE ARMAS VÍA ALIADOS EUROPEOS

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostendrá esta semana una reunión con el nuevo secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en Washington, en un momento clave en el que la Casa Blanca está diseñando un plan para facilitar la transferencia de armamento estadounidense a Ucrania a través de países aliados.

La visita, que incluirá encuentros con el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y miembros del Congreso, se produce tras el anuncio de Trump sobre su intención de reforzar la defensa ucraniana mediante acuerdos con socios de la OTAN.

Uno de los aliados más cercanos a Trump, el senador republicano Lindsey Graham, aseguró que el conflicto en Ucrania se encuentra en un punto de inflexión. Tras meses de mostrarse reticente, el presidente parece ahora decidido a intensificar la ayuda militar a Kiev. Graham anticipó que en los próximos días comenzará a fluir armamento “a niveles récord”, con el objetivo de forzar al presidente ruso Vladímir Putin a sentarse a negociar.

El plan contempla que países europeos transfieran sus reservas de armas estadounidenses a Ucrania y, a su vez, adquieran nuevos equipos fabricados en EE. UU., lo que permitiría agilizar la entrega.

Este cambio en la postura de Trump coincide con un aumento en la presión por parte del Congreso y aliados europeos para aprobar una legislación bipartidista que imponga severas sanciones económicas a Rusia, especialmente dirigidas a su industria energética. El proyecto, liderado por Graham y el senador demócrata Richard Blumenthal, contempla un arancel del 500% a las importaciones procedentes de países que continúen comprando petróleo, gas, uranio u otros recursos rusos. Esta medida afectaría principalmente a economías como China, India y Brasil, que son los principales compradores de energía rusa.

Además, existe consenso creciente sobre utilizar los US$300.000 millones en activos rusos congelados por el G7 para apoyar financieramente a Ucrania.

Mientras tanto, el ministro de Defensa de Francia, Sébastien Lecornu, reconoció que su país enfrenta una brecha de capacidad en misiles tierra-aire, y no podrá reabastecer a Ucrania hasta el próximo año. Por ello, se espera que el nuevo paquete militar liderado por EE. UU. también incluya sistemas de defensa aérea para cubrir ese vacío.

A pesar del respaldo mayoritario del Senado al proyecto de sanciones, el liderazgo republicano ha estado esperando una señal clara del Presidente para proceder.

GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS PODRÍA ACELERAR DEPORTACIONES MEDIANTE POLÍTICA DE “TERCER PAÍS” CON AVISO MÍNIMO DE 6 HORAS

Una nueva directiva del gobierno del presidente Donald Trump, registrada en medios de comunicación, establece que Estados Unidos podrá deportar migrantes a países que no sean los suyos —denominados “terceros países”— con tan solo seis horas de aviso en circunstancias urgentes.

La medida, revelada en un memorando del 9 de julio por el director interino de ICE (Immigration and Customs Enforcement), Todd Lyons, marca un giro hacia procedimientos de expulsión mucho más ágiles y agresivos en el marco de la política migratoria actual.

Aunque la norma general seguirá siendo un aviso previo de al menos 24 horas, la directiva contempla que en “circunstancias exigentes”, ICE podrá ejecutar una deportación a un tercer país tras un mínimo de seis horas de notificación, siempre y cuando el migrante haya tenido la oportunidad de contactar a un abogado. Esta acción, según el memo, podrá realizarse sin evaluaciones adicionales si el país receptor ha asegurado que no perseguirá ni torturará al deportado.

Este endurecimiento de las políticas de remoción se produce tras un fallo de la Corte Suprema en junio, que levantó restricciones judiciales anteriores e hizo posible aplicar estas deportaciones sin necesidad de una evaluación de riesgo por persecución en el país de destino. Como resultado, la administración Trump ya ha deportado a ocho personas originarias de Cuba, Laos, México, Myanmar, Sudán y Vietnam hacia Sudán del Sur, un país considerado altamente conflictivo.

Además, se informó que funcionarios estadounidenses están presionando a gobiernos de cinco países africanos —Liberia, Senegal, Guinea-Bissau, Mauritania y Gabón— para que acepten migrantes deportados desde Estados Unidos, sin importar su nacionalidad. Esto apunta a una expansión del uso de países terceros como destino de expulsión, una táctica que tuvo precedentes en la presidencia anterior de Trump (2017–2021), aunque en menor escala, con deportaciones de salvadoreños y hondureños a Guatemala.

La administración argumenta que estas deportaciones rápidas son necesarias para remover con mayor eficacia a migrantes que, según sus criterios, no tienen derecho a permanecer en el país, incluidos aquellos con antecedentes penales.

Sin embargo, defensores de derechos humanos han criticado duramente la política, calificándola de peligrosa, inhumana y jurídicamente deficiente. Abogados como Trina Realmuto, de la National Immigration Litigation Alliance, sostienen que la medida “carece de las garantías legales básicas exigidas por el debido proceso”.

El memorando de ICE ha sido presentado como evidencia en una demanda por deportación indebida, como en el caso de Kilmar Abrego García, residente en Maryland, quien fue erróneamente enviado a El Salvador. A medida que la administración Trump apunta a alcanzar niveles récord de deportaciones, el uso de terceros países como herramienta de política migratoria podría intensificarse notablemente en los próximos meses.

LO QUE VIENE EN ESTADOS UNIDOS ESTA SEMANA

Inflación

El martes, el U.S. Bureau of Labor Statistics dará a conocer los datos del Índice de Precios al Consumidor IPC para junio de 2025. El IPC de EE. UU. registró un aumento de 0,1% en mayo respecto al mes anterior, según informó el BLS. Este incremento sucede tras un aumento del 0,2% registrado en abril. En términos interanuales, el IPC creció un 2,4%, levemente por encima del 2,3% registrado en abril.

El aumento mensual estuvo impulsado principalmente por el índice de vivienda, que subió un 0,3% y explicó gran parte del alza general. El índice de alimentos también se incrementó (+0,3%), con aumentos tanto en los alimentos para el hogar (+0,3%) como fuera del hogar (+0,3%). Destacaron las subidas en cereales y productos de panadería (+1,1%) y frutas y verduras (+0,3%), mientras que cayeron carnes, aves, pescado y huevos (-0,4%), siendo notable la baja de los huevos (-2,7%). Por su parte, el índice energético disminuyó un 1,0%, arrastrado por la caída en los precios de la gasolina (-2,6%) y el gas natural (-1,0%), aunque la electricidad subió un 0,9%.

Excluyendo alimentos y energía, la inflación subyacente subió un 0,1% en mayo, moderándose frente al 0,2% de abril. Aumentaron los precios de servicios médicos, seguros de vehículos, mobiliario y operaciones del hogar, cuidado personal y educación, mientras que las tarifas aéreas (-2,7%), los autos usados (-0,5%), los vehículos nuevos (-0,3%) y la ropa (-0,4%) registraron caídas. En los últimos 12 meses, la inflación subyacente se mantuvo en 2,8%, destacándose incrementos en vivienda (+3,9%), seguros de automóviles (+7,0%) y servicios médicos (+2,5%). Estos datos podrían seguir influyendo en las futuras decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.