Exfiscal Especial Jack Smith Bajo Investigación Por Supuesta Interferencia Política En Casos Contra Presidente Trump -  AmCham Colombia
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Exfiscal especial Jack Smith bajo investigación por supuesta interferencia política en casos contra presidente Trump

2 de agosto de 2025

La Oficina de Asesoría Especial de Estados Unidos (OSC, por sus siglas en inglés), una agencia federal independiente encargada de supervisar la conducta ética de los funcionarios públicos, abrió una investigación formal contra Jack Smith, exfiscal especial que lideró las investigaciones federales contra Donald Trump durante la campaña presidencial de 2024, según reportes de medios de comunicación hoy en EE.UU.

La pesquisa se inició tras una solicitud del senador republicano Tom Cotton, quien acusó a Smith de haber violado la Ley Hatch —una norma que prohíbe a ciertos empleados federales participar en actividades políticas partidistas— al presentar cargos que, según sus detractores, tenían fines electorales.

Smith fue nombrado fiscal especial en noviembre de 2022 por el entonces fiscal general Merrick Garland, con el objetivo de investigar la presunta responsabilidad penal de Trump en los eventos del 6 de enero y en el manejo de documentos clasificados. Sin embargo, sus dos procesos contra el entonces candidato republicano nunca llegaron a juicio. Ambos fueron retirados tras la victoria electoral de Trump en noviembre de 2024, en apego a la tradición del Departamento de Justicia de no enjuiciar a un presidente electo en funciones. Posteriormente, Smith presentó su renuncia como fiscal especial.

Los cuestionamientos de Cotton y otros aliados de Trump giran en torno a la posibilidad de que la actuación de Smith haya tenido la intención de beneficiar políticamente al entonces presidente Joe Biden y a la vicepresidenta Kamala Harris, quien asumió la candidatura demócrata tras el retiro de Biden, debilitado por un pobre desempeño en un debate presidencial. Si bien estas acusaciones carecen por ahora de pruebas públicas, han sido suficientes para activar la revisión formal del caso por parte de la OSC.

El caso pone nuevamente bajo escrutinio el delicado equilibrio entre la aplicación de la ley y la política electoral en Estados Unidos, en un contexto de polarización y creciente desconfianza hacia las instituciones.

ESTADOS UNIDOS FINANCIARÁ DEPORTACIONES DESDE COSTA RICA CON FONDO ECONÓMICO: NUEVA ESTRATEGIA MIGRATORIA GENERA CRÍTICAS

El Departamento de Estado de Estados Unidos planea destinar hasta US$7,85 millones para apoyar a Costa Rica en la deportación de migrantes, en una estrategia que retoma elementos de un controvertido programa firmado durante la administración Biden con Panamá.

Según un documento interno obtenido por Reuters, los fondos procederán del programa de apoyo económico, tradicionalmente enfocado en el desarrollo de países aliados, pero en este caso serán canalizados hacia el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que coordinará la operación con autoridades costarricenses.

El propósito declarado es fortalecer la capacidad institucional de Costa Rica para frenar el paso de migrantes que transitan por su territorio con rumbo a Estados Unidos, y no necesariamente repatriar a los que han sido deportados desde territorio estadounidense. Las actividades incluirían asesoría técnica, capacitación en procedimientos de asilo y hasta transporte aéreo para las deportaciones. No obstante, el documento no especifica cuándo se iniciarán estas acciones ni si podrían estar sujetas a cambios.

La iniciativa se inscribe en una serie de acuerdos impulsados desde enero por la administración del presidente Donald Trump, que buscan externalizar los procesos de deportación a países terceros, incluso cuando los migrantes afectados no tienen vínculos claros con dichos países. En el caso de Costa Rica, ya se había acordado a principios de año recibir a 200 migrantes de África, Asia y Europa expulsados de EE. UU., aunque muchos de ellos aún permanecen en suelo costarricense.

El modelo recuerda al acuerdo suscrito en 2024 con Panamá, en el cual Washington financió los costos de detención y expulsión de migrantes que cruzaban desde Colombia. Aquella política fue duramente criticada por defensores de los derechos de los migrantes y legisladores demócratas, quienes advirtieron que podría negar el acceso al sistema de asilo de EE. UU. a poblaciones vulnerables.

“El Departamento pretende apoyar al gobierno de Costa Rica en operaciones de deportación de migrantes que no tengan protección internacional ni fundamentos legales para permanecer”, señala el documento, enviado recientemente a miembros del Congreso estadounidense.

Lla implementación de este tipo de acuerdos plantea dudas sobre su impacto en los derechos humanos y la viabilidad de delegar tareas de control migratorio a países con capacidades institucionales limitadas.

TRUMP ORDENA MOVER SUBMARINOS NUCLEARES TRAS ADVERTENCIA RUSA, DESATANDO ALARMA POR RETÓRICA ATÓMICA

El presidente Donald Trump, ordenó el posicionamiento de dos submarinos nucleares estadounidenses en “regiones apropiadas” en respuesta a una advertencia del exmandatario ruso Dmitry Medvedev sobre un posible conflicto nuclear entre ambas potencias. La medida, anunciada por Trump en una publicación en redes sociales, ha sido interpretada por expertos en seguridad como una escalada retórica más que militar, dado que Estados Unidos ya mantiene permanentemente desplegados submarinos con capacidad nuclear cerca de Rusia.

Trump justificó su decisión en los comentarios “provocadores” de Medvedev, quien había recordado la capacidad soviética de un ataque nuclear de último recurso. La respuesta de Trump —quien advirtió que “las palabras son importantes y pueden traer consecuencias no deseadas”— intensifica las tensiones con Moscú en un momento en que el presidente estadounidense ha expresado creciente frustración con el manejo de la guerra en Ucrania por parte de Vladimir Putin.

Ni la Armada estadounidense ni el Pentágono confirmaron la maniobra, lo que es consistente con la tradicional discreción sobre el paradero de los submarinos nucleares, considerados uno de los pilares más sensibles de la disuasión estratégica. Analistas como Hans Kristensen, de la Federación de Científicos Estadounidenses, subrayaron que no es necesario reposicionar los submarinos, ya que estos siempre están en condiciones de atacar objetivos rusos. “Están ahí todo el tiempo”, señaló.

Actualmente, Estados Unidos cuenta con 14 submarinos de la clase Ohio, capaces de lanzar misiles Trident II D5 con múltiples ojivas termonucleares a distancias de hasta 7.400 kilómetros. Entre 8 y 10 de estas naves se encuentran desplegadas en todo momento, según datos de organizaciones de control de armas.

Pese al tono beligerante, analistas como Evelyn Farkas, exfuncionaria del Pentágono, consideran que los movimientos no indican el inicio de un enfrentamiento nuclear inminente, sino un gesto simbólico dirigido tanto a Rusia como a la opinión pública interna. “Es una señal, no una confrontación real”, afirmó.

El cruce entre Trump y Medvedev se da en un contexto de guerra verbal que ha escalado en los últimos días. Trump lanzó una especie de ultimátum a Moscú para que acceda a un alto al fuego en Ucrania antes del 8 de agosto, so pena de enfrentar sanciones comerciales. Sin embargo, el Kremlin ha ignorado dicha exigencia, y Putin se ha limitado a decir que “espera nuevas negociaciones de paz”, mientras afirma que el conflicto marcha a favor de Rusia.

La retórica de Trump ha sido fuertemente criticada por expertos en control armamentista, que advierten sobre los peligros de “jugar” con la amenaza nuclear en plataformas digitales. “Es irresponsable e inadmisible”, sentenció Daryl Kimball, director de la Asociación de Control de Armas, al referirse a los comentarios del mandatario estadounidense.