Principales Noticias De Trump En Davos -  AmCham Colombia
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Principales noticias de Trump en Davos

21 de enero de 2026

Special Address de Donald Trump

Groenlandia como prioridad estratégica: insistió en que el territorio es clave para la seguridad y pidió negociaciones, descartando explícitamente el uso de fuerza [“won’t use force”], pero manteniendo un tono de presión política al advertir que, si la respuesta es negativa, [“we will remember”]. 

  • Aranceles como herramienta de negociación: reiteró el uso de tarifas para empujar objetivos de política exterior y comercio, elevando el riesgo percibido de escalada transatlántica durante el mismo día. 
  • Conexión Ártico–defensa (incl. “Golden Dome”): en coberturas posteriores se destacó que enmarcó Groenlandia/Ártico dentro de necesidades de seguridad y capacidades defensivas, incluyendo referencias al proyecto [“Golden Dome”] como telón de fondo. 

Reunión bilateral Trump–Mark Rutte

  • Anuncio de un “marco” político: Trump afirmó que, tras una reunión [“very productive meeting”] con Rutte, se definió un [“framework of a future deal”] sobre Groenlandia y, más ampliamente, el Ártico. 
  • Desescalada inmediata en comercio: con base en ese “marco”, Trump anunció que no impondrá los aranceles adicionales que —según su propio mensaje— estaban programados para el 1 de febrero. 
  • Lectura clave del día: el “framework” se presentó sin detalles operativos completos, por lo que muchos análisis lo trataron como un entendimiento preliminar o [“concept of a deal”] más que como un acuerdo cerrado. 

Señales desde “USA House” y declaraciones económicas (Tesoro de EE. UU.)

  • Bessent y el episodio “Dinamarca es irrelevante”: el secretario del Tesoro, Scott Bessent, minimizó el impacto de movimientos daneses sobre deuda estadounidense, y su comentario [“irrelevant”] alimentó fricciones políticas en un momento ya sensible por Groenlandia. 
  • Llamado a bajar tensión: Rutte, en ese contexto, pidió [“thoughtful diplomacy”], reflejando la preocupación por el costo de la confrontación pública dentro del espacio aliado. 

Señales de “mercados y clima de negocios” en Davos

  • Alivio tras el giro arancelario: varias coberturas destacaron que la retirada de aranceles y la idea de un “marco” ayudaron a estabilizar el ánimo del mercado tras días de incertidumbre por la amenaza de una guerra comercial transatlántica. 

Ucrania y diplomacia de guerra

  • Reunión Trump–Zelenskyy (anunciada): se reportó que Trump se prepara para reunirse con Volodímir Zelenskyy, con la guerra como telón de fondo y Davos como plataforma de contactos. 

“Board of Peace”

·       Ceremonia de firma (en agenda): Trump planea una ceremonia de firma para su iniciativa [“Board of Peace”] en Davos (prevista para el jueves), con adhesiones desiguales y reservas explícitas de aliados clave.

Qué dijeron otros líderes en Davos sobre Estados Unidos

Emmanuel Macron (Presidente de Francia)

  • Reaccionó al pulso político-comercial generado por Washington, advirtiendo —según coberturas— que Europa no debería aceptar presiones económicas ligadas a Groenlandia y que respondería de forma coordinada ante amenazas. En la narrativa mediática del día, Macron aparece como una de las voces europeas que cuestiona la lógica de coerción y pide preservar reglas y estabilidad transatlántica. 

Friedrich Merz (Canciller de Alemania) — Declaración previa a reunión en Davos

  • Anticipó que abordaría con Trump la disputa por Groenlandia y subrayó que, de ser necesario, Europa protegería sus intereses (incluidos los de Alemania), en una señal de que la agenda estadounidense en Davos estaba forzando definiciones políticas en Berlín y en la UE. 

Suecia (Ebba Busch, viceprimera ministra)

  • Fue citada entre los liderazgos europeos que criticaron el enfoque de Washington frente a Groenlandia, en un contexto en el que varios gobiernos nórdicos y europeos insistieron en que la seguridad ártica puede discutirse, pero sin normalizar presiones sobre soberanía. 

Dinamarca (Mette Frederiksen, primera ministra)

  • Aunque gran parte de sus declaraciones circuló fuera del escenario formal de Davos, su mensaje se mantuvo como referencia en la conversación del Foro: Groenlandia no está en venta y la soberanía del Reino de Dinamarca es una línea roja, incluso si se está dispuesta a dialogar sobre seguridad en el Ártico. 

EE. UU. Y LA OTAN EXPLORAN UN MARCO DE ENTENDEMIENTO SOBRE GROENLADIA Y EL ARTICO; TRUMP CONGELA ARANCELES PREVISTOS PARA EUROPA

El presidente de Estados Unidos comunicó que, tras una reunión que calificó como [“very productive meeting”] con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se habría establecido un [“framework of a future deal”] relacionado con Groenlandia y, de manera más amplia, con la región del Ártico. Según lo expuesto por el mandatario, el planteamiento se concibe como un entendimiento preliminar, sin que se hayan divulgado elementos operativos, jurídicos o institucionales verificables, y se enmarca en objetivos de seguridad y cooperación estratégica en un entorno que Washington considera de creciente relevancia geopolítica y de defensa. En términos de comunicación pública, la narrativa presidencial presentó el Ártico como un espacio donde convergen intereses de disuasión, vigilancia, acceso y posicionamiento estratégico, y donde la coordinación con aliados resultaría clave para responder a riesgos emergentes.

En el plano comercial, el Presidente vinculó explícitamente este avance con la decisión de no aplicar aranceles que estaban programados para entrar en vigor el 1 de febrero, argumentando que, “con base en ese entendimiento”, la medida dejaba de ser necesaria por el momento. Para efectos de un boletín con tono técnico y neutral, resulta relevante subrayar que se trata de un aplazamiento o desistimiento anunciado en el contexto de una negociación en curso, más que de un acuerdo comercial formal ya cerrado, y que el anuncio se sitúa en un ambiente de fricción previa con países europeos frente a los planteamientos estadounidenses sobre Groenlandia. En la práctica, la señal política es que la Casa Blanca está utilizando instrumentos comerciales como parte del repertorio de presión y desescalamiento, dependiendo del curso de las conversaciones estratégicas.

El Presidente también mencionó que continúan discusiones sobre [“The Golden Dome”], referido como un sistema de defensa antimisiles, y sugirió que Groenlandia tendría relevancia para ese componente. Desde una perspectiva analítica, el punto más sólido a retener es el intento de enmarcar Groenlandia y el Ártico dentro de una lógica de defensa y protección de rutas e infraestructuras críticas, sin que ello implique por sí mismo un acuerdo definido o implementable.

En cuanto a la conducción del proceso, el Presidente indicó que las negociaciones estarían a cargo del vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff, junto con otros funcionarios que se consideren necesarios, reportando directamente a la Casa Blanca. Esta definición de vocerías y liderazgo sugiere una conducción altamente centralizada y con prioridad política, La formulación más consistente puede ser señalar que se espera mayor información a medida que avancen las discusiones, lo que deja abierta la posibilidad de ajustes, precisiones o cambios de enfoque en función de la evolución diplomática con aliados y actores relevantes en el Ártico.

Finalmente, la participación de Mark Rutte fue presentada con énfasis en la cohesión aliada y el reparto de cargas. En el marco del encuentro en Davos, el secretario general de la OTAN elogió a Trump por impulsar que europeos y Canadá incrementen sus aportes, y se refirió a un [“irritant”] histórico en la alianza asociado a percepciones de contribuciones asimétricas. Rutte también aludió a un compromiso de elevar el gasto en defensa y/o seguridad al 5% del PIB hacia 2035, y reiteró la defensa colectiva como una [“absolute guarantee”] de respaldo aliado ante un ataque, además de recordar los costos compartidos en Afganistán. En conjunto, este intercambio refuerza el encuadre de la coyuntura: la seguridad del Ártico y el debate sobre Groenlandia se están integrando al diálogo político transatlántico, mientras la dimensión comercial aparece como variable de presión y ajuste en paralelo a la agenda de defensa.

TRUMP EN DAVOS IMPULSA SU AGENDA ARANCELARIA Y REABRE EL DEBATE SOBRE GROENLANDIA POR MOTIVOS DE SEGURIDAD

En su intervención del 21 de enero de 2026 ante el Foro Económico Mundial en Davos, el presidente Donald Trump presentó su estrategia comercial como parte de un enfoque más amplio de reindustrialización y seguridad nacional, defendiendo el uso de aranceles como instrumento de negociación y de política económica. En el mismo mensaje, volvió a vincular economía y geopolítica al insistir en que Estados Unidos debe tener control sobre Groenlandia, un territorio semiautónomo del Reino de Dinamarca, al que describió como crítico para la seguridad regional y transatlántica. 

En el componente económico, Trump describió los resultados del primer año de su retorno al poder como un [“economic miracle”] y afirmó que sus políticas habrían permitido, entre otros efectos, reducir de forma significativa el déficit comercial mensual, contener la inflación y elevar el crecimiento. De acuerdo con los extractos divulgados por la Casa Blanca, el mandatario aseguró que recortó el aparato federal en más de 270.000 empleos, que se redujo el gasto federal en US$100.000 millones y que el déficit presupuestario federal cayó 27% en un año, enmarcando estas cifras dentro de una narrativa de ajuste fiscal y desregulación para acelerar la inversión privada. 

En paralelo, el presidente utilizó el escenario de Davos para reforzar su postura sobre la política energética y criticar la agenda climática con el término [“Green New Scam”], argumentando que la expansión de petróleo y gas y un giro regulatorio facilitarían energía más barata y competitividad industrial. En su encuadre, estos elementos —energía, regulación y comercio— se complementan con una política arancelaria destinada a incentivar producción local y, al mismo tiempo, aumentar el costo de acceso al mercado estadounidense para actores externos, en línea con su idea de que la política comercial debe servir a objetivos internos de crecimiento y a prioridades estratégicas. 

El tramo geopolítico del discurso se concentró en Groenlandia. Trump afirmó que está [“seeking immediate negotiations”] para discutir su adquisición por parte de Estados Unidos y sostuvo que no recurrirá a la fuerza —[“I won’t use force”]— para lograrlo. Sin embargo, acompañó ese mensaje con un tono de presión política al advertir que, si la respuesta fuera negativa, [“we will remember”], lo que sugiere una estrategia de persuasión basada en costos reputacionales o medidas indirectas más que en coerción militar. 

En declaraciones posteriores, Trump también indicó que podría imaginar pagar una suma de dinero por el territorio, pero insistió en que el “precio” principal sería el de la [“safety”], la [“national security”] y la [“international security”], reforzando el argumento de que su interés en Groenlandia se presenta como una decisión de arquitectura de defensa, no como una transacción convencional. Al mismo tiempo, Dinamarca y actores políticos groenlandeses han reiterado que el territorio [“is not for sale”], lo que marca un límite político claro: cualquier discusión sobre seguridad en el Ártico no equivale, para Copenhague o Nuuk, a una negociación sobre soberanía. 

Esa tensión se reflejó también en el plano comercial. En días recientes, Trump había planteado aranceles contra varios países europeos en el contexto de la controversia por Groenlandia; luego, el 21 de enero, anunció que desistía de imponerlos, afirmando que había alcanzado con la OTAN un [“framework of a future deal”] referido a Groenlandia y a la región ártica, y reiteró que el objetivo incluía [“right, title and ownership”] del territorio. Distintas coberturas coinciden en que el “marco” se comunicó sin detalles públicos verificables sobre compromisos específicos, alcance o mecanismo de implementación, por lo que, desde una perspectiva técnica, corresponde describirlo como un entendimiento preliminar en discusión y no como un acuerdo cerrado. 

UNIÓN EUROPEA CONGELA LA APROBACIÓN DEL ACUERDO COMERCIAL CON EE. UU. POR GROENLANDIA

El Parlamento Europeo decidió congelar, por ahora y sin un nuevo calendario público, la votación para ratificar el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, en una señal política de cautela frente al aumento de tensiones derivadas de las amenazas del presidente Donald Trump relacionadas con Groenlandia y con la posible imposición de aranceles adicionales. La decisión, impulsada desde la dinámica interna de la Eurocámara —en particular desde el comité de Comercio— refleja una preocupación institucional por la previsibilidad del marco comercial transatlántico cuando se introducen mensajes percibidos como coercitivos o condicionados a objetivos geopolíticos. 

El episodio se aceleró cuando Trump elevó el tono, insinuando que países que se opusieran a sus ambiciones sobre Groenlandia podrían enfrentar nuevos gravámenes —en algunas versiones, hasta un 35% adicional— y, ante la reacción europea, el presidente dio marcha atrás horas después, afirmando que, tras una reunión [“very productive meeting”] con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se había alcanzado un [“framework of a future deal”] o, en sus palabras, un [“concept of a deal”] sobre Groenlandia y la región ártica. En consecuencia, anunció que no impondría los aranceles que estaban programados para entrar en vigor el 1 de febrero. 

Sin embargo, la desescalada estadounidense no resolvió de inmediato la incertidumbre en Bruselas. Persisten interrogantes sobre qué implica, en términos prácticos, ese “marco” anunciado, y si la suspensión parlamentaria afecta todo el acuerdo o solo componentes que aún no han entrado en vigor. En este punto, conviene subrayar un elemento técnico: el acuerdo alcanzado el verano pasado establecía un esquema arancelario —incluido un 15% para bienes de la UE que ingresan a EE. UU.— y partes del arreglo ya se aplican; por ello, el “congelamiento” parlamentario tiende a afectar principalmente la ratificación y la consolidación política del paquete completo, más que revertir automáticamente lo ya implementado. 

En el intercambio público, las partes han expuesto lecturas contrapuestas sobre el cumplimiento. Bernd Lange, presidente del comité de Comercio del Parlamento Europeo, sostuvo que la amenaza de aranceles adicionales contradice el espíritu y la estabilidad que el acuerdo buscaba restaurar, interpretándolo como una forma de presión incompatible con una relación comercial predecible. Desde Washington, el representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, afirmó que la UE no habría implementado plenamente compromisos asumidos —incluidas mayores compras de productos agrícolas y energía estadounidenses— pese a que Estados Unidos, según su versión, se movió rápidamente para reducir tarifas el año anterior. 

La suspensión del voto tiene impactos potenciales que van más allá del simbolismo político. En lo inmediato, incrementa la incertidumbre regulatoria para empresas que operan en cadenas transatlánticas —porque “congela” la ruta institucional para completar el marco acordado— y puede retrasar decisiones de inversión, contratación y planeación de abastecimiento, especialmente en sectores sensibles a cambios arancelarios. En el plano estratégico, también reconfigura incentivos: la Eurocámara gana margen de presión para exigir señales claras de estabilidad, mientras que la Casa Blanca podría intentar renegociar condiciones a través de mensajes de corto plazo. Ese entorno, si se prolonga, eleva el riesgo de que medidas “temporales” terminen afectando la credibilidad del arreglo y compliquen su sostenibilidad política. 

En paralelo, la UE ha explorado instrumentos de respuesta, incluida la posibilidad de activar el [anti-coercion instrument] —conocido coloquialmente como [“trade bazooka”]— que permitiría contramedidas más amplias (no solo en bienes, también en servicios o acceso a mercado), aunque fuentes europeas señalan que su activación puede tomar meses y, hasta ahora, opera sobre todo como disuasión. En todo caso, el tamaño de la interdependencia eleva el costo de una escalada: distintas mediciones sitúan el comercio total de bienes y servicios UE–EE. UU. en 2024 en torno a €1,68 billones o aproximadamente US$1,5 billones, lo que explica por qué ambas partes siguen destacando el diálogo aun cuando preparan opciones defensivas

PRESIDENTE TRUMP VIAJARÁ CADA SEMANA POR EE.UU. PARA HACER CAMPAÑA DE CARA A LAS ELECCIONES INTERMEDIAS

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizará viajes semanales por el país para hacer campaña de cara a las elecciones legislativas de medio mandato, informó la Casa Blanca. En estos comicios se renovará la composición del Congreso y se definirán equilibrios clave para la segunda mitad de su mandato.

La primera parada de esta gira tendrá lugar la próxima semana en Iowa, un estado de alto valor simbólico en la política estadounidense, ya que allí se celebran tradicionalmente las primeras primarias presidenciales. Según la jefa de Gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, el discurso de Trump en Iowa se centrará en temas económicos y energéticos.

A partir de ese evento inicial, el mandatario intensificará su presencia en distintos estados mediante desplazamientos semanales, mientras que los miembros de su gabinete también incrementarán sus apariciones públicas para respaldar a los candidatos republicanos. La estrategia busca movilizar a la base electoral y reforzar el mensaje de la Administración en un contexto político altamente competitivo.

Desde diciembre pasado, Wiles había anticipado que Trump se implicaría de manera directa en la campaña, con un nivel de exposición similar al de las elecciones presidenciales de 2024, en las que derrotó a la demócrata Kamala Harris. El presidente también planea celebrar una gran Convención Republicana previa a los comicios de noviembre, replicando el formato de las convenciones presidenciales.

El 3 de noviembre se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado, además de 36 gobernaciones y numerosos cargos locales. Para Trump, estas elecciones serán decisivas para preservar la ajustada mayoría republicana en el Congreso, mientras los demócratas han intensificado sus críticas por el costo de vida, especialmente en vivienda y salud, un tema que también genera tensiones dentro de la base del propio presidente.

PRESIDENTE TRUMP ACELERA PERMISOS PARA LA MINERÍA EN AGUAS PROFUNDAS EN ZONAS INTERNACIONALES

La administración del presidente Donald Trump avanza en una iniciativa para acelerar la exploración estadounidense de minerales críticos en aguas profundas internacionales, mediante la agilización de permisos para empresas interesadas en la minería submarina. La medida, impulsada por una nueva norma regulatoria, apunta a fortalecer el acceso de Estados Unidos a minerales estratégicos, aunque se prevé que enfrente objeciones ambientales y legales.

La nueva regulación, finalizada por la National Oceanic and Atmospheric Administration, sigue a la firma de una orden ejecutiva de Trump orientada a reforzar la industria de la minería en aguas profundas como parte de una estrategia para contrarrestar el control de China sobre los metales críticos. Según un comunicado oficial citado por Reuters, el cambio normativo consolida los procesos de licenciamiento y permisos en una sola revisión, con el objetivo de reducir tiempos y trámites.

El nuevo esquema podría facilitar una carrera liderada por Estados Unidos para explotar recursos del lecho marino antes de que existan estándares internacionales plenamente definidos para esta actividad relativamente nueva. Bajo la normativa, las autoridades estadounidenses tendrán mayor capacidad para emitir permisos de exploración y desarrollo en aguas internacionales, así como en la plataforma continental exterior del país.

En este contexto, la empresa minera canadiense The Metals Company inició el año pasado el proceso para obtener licencias de exploración, con el objetivo de convertirse en la primera compañía en recibir autorización para desarrollar minerales del fondo marino. Su director ejecutivo, Gerard Barron, calificó la nueva norma como una “modernización significativa” del marco regulatorio estadounidense, destacando los avances tecnológicos logrados por la industria.

Las áreas del océano Pacífico y otras regiones contienen nódulos polimetálicos ricos en níquel, cobre y cobalto, insumos clave para vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos. Sin embargo, el futuro regulatorio de la industria sigue siendo incierto, dado que la International Seabed Authority, creada bajo la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar —no ratificada por Estados Unidos—, aún no ha establecido reglas definitivas. Mientras defensores argumentan que la minería submarina reduciría la presión sobre explotaciones terrestres, organizaciones ambientales advierten sobre posibles daños irreversibles a la biodiversidad marina.

EE. UU. ELEVA INCENTIVO PARA LA AUTODEPORTACIÓN DE MIGRANTES IRREGULARES

El gobierno de Estados Unidos anunció un aumento del incentivo económico que ofrece a los migrantes en situación irregular para que abandonen voluntariamente el país. El beneficio pasará de US$1.000 a US$2.600, como parte de la estrategia de la administración del presidente Donald Trump para reducir la migración irregular sin recurrir exclusivamente a deportaciones forzosas.

La medida fue confirmada en un comunicado del Department of Homeland Security (DHS), que calificó el aumento del incentivo como un “regalo” con motivo del aniversario de la llegada de Trump a la Casa Blanca. Según la entidad, desde enero de 2025 2,2 millones de personas habrían salido voluntariamente del país, y “decenas de miles” lo habrían hecho utilizando la aplicación móvil de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

No obstante, las cifras oficiales han sido puestas en duda por expertos en migración, quienes señalan que el DHS no ha publicado datos detallados que respalden esos números. Un análisis reciente del Brookings Institution estima que el número real de salidas forzadas y voluntarias sería considerablemente menor al reportado por la administración.

En diciembre, el DHS informó que desde el inicio del segundo mandato de Trump se han deportado 622.000 personas, pero Brookings calcula que la cifra real estaría entre 310.000 y 350.000 expulsiones. Ese volumen se sitúa por debajo de las 778.000 repatriaciones registradas en el último año fiscal completo de la administración de Joe Biden, y lejos del objetivo planteado por el equipo de Trump de alcanzar un millón de deportaciones anuales.

CORTE SUPREMA PONE EN DUDA LA DESTITUCION DE LISA COOK Y REFUERZA LA INDEPENDENCIA DE LA FED

La Corte Suprema de Estados Unidos dio señales claras de escepticismo frente al intento del presidente Donald Trump de remover a la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, en un caso que combina debates sobre alcance del poder presidencial y estabilidad institucional en política monetaria. La controversia llegó al tribunal en un trámite de carácter urgente [“emergency”], centrado en si Cook debe permanecer en el cargo mientras se resuelve su litigio de fondo, luego de que tribunales inferiores permitieran que continuara ejerciendo. 

El origen inmediato del caso está en la decisión de Trump de despedir a Cook el año pasado con base en alegaciones de irregularidades en formularios hipotecarios vinculados a dos propiedades, señalamientos que ella niega y que, según la información disponible, no han derivado en cargos penales. Durante la audiencia, varios magistrados —incluidos jueces de mayoría conservadora— cuestionaron tanto la solidez del estándar invocado para justificar el despido como la idea de que la determinación presidencial de “causa” sea virtualmente inmune al control judicial [“judicial review”]. En ese marco, se recordó que la Reserva Federal fue diseñada para operar con independencia frente a la política diaria, y que habilitar destituciones con una vara demasiado laxa podría erosionar esa arquitectura. 

Uno de los momentos más ilustrativos fue el intercambio en torno al umbral de despido aplicable a miembros del directorio, tradicionalmente entendido como [“for cause”]. La discusión reflejó inquietudes sobre el precedente: si el Ejecutivo pudiera definir “causa” de forma unilateral, con baja exigencia probatoria y sin remedios efectivos, se abriría la puerta a reemplazos motivados por disputas políticas o por señalamientos difíciles de refutar, incluso cuando sean antiguos o menores. En esa línea, el juez Brett Kavanaugh advirtió que una postura sin controles “debilitaría, si no destruiría” [“weaken, if not shatter”] la independencia de la Reserva Federal, mientras el presidente del tribunal, John Roberts, planteó dudas prácticas sobre la coherencia de discutir “causa” si, al mismo tiempo, se negara a los tribunales la posibilidad de restituir a un funcionario removido indebidamente. 

Más allá del aspecto procesal, el caso tiene un componente de mercado difícil de ignorar. La defensa de Cook sostuvo que un aval inmediato al despido podría introducir ruido institucional y alimentar percepciones de politización de la política monetaria, con potencial impacto en expectativas, credibilidad y condiciones financieras. Aunque la Corte aún no ha fallado, el tono de los magistrados sugiere que, al menos en esta etapa, el tribunal explora vías para evitar cambios abruptos en la composición de la Junta mientras se define el estándar aplicable y el debido proceso requerido, un enfoque que suele ser leído como una señal de contención del riesgo de inestabilidad regulatoria en una institución central para la economía. 

La audiencia estuvo marcada también por un fuerte simbolismo institucional: el presidente de la Fed, Jerome Powell, asistió a los alegatos, en un contexto en el que el Departamento de Justicia abrió una investigación penal relacionada con su testimonio ante el Congreso sobre costos de renovación de edificios del banco central. Powell, de manera poco habitual, ha rechazado públicamente que esa investigación sea un instrumento de presión, lo que ha intensificado la lectura de fricción entre la Casa Blanca y la Reserva Federal. En el corto plazo, la Corte podría optar por una decisión estrecha —por ejemplo, negar la solicitud urgente del gobierno y dejar que el caso siga su curso— o emitir una guía más de fondo que reduzca la probabilidad de que el litigio regrese rápidamente al máximo tribunal; en cualquier escenario, el desenlace será observado de cerca por su efecto sobre la frontera entre control político y autonomía técnica en la conducción de tasas de interés.

DELCY RODRÍGUEZ VISITARÁ WASHINGTON PRÓXIMAMENTE, SEGÚN LA CASA BLANCA

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tiene previsto realizar una visita oficial a Washington en las próximas semanas, según informó un funcionario de la Casa Blanca. El anuncio se produce tras la captura y deposición del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, aunque no se han precisado fechas ni agenda para el viaje de la dirigente chavista.

La confirmación del desplazamiento coincide con una reciente reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la líder opositora venezolana María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz. No obstante, la Casa Blanca ha excluido por ahora a Machado del proceso de transición política en Venezuela, al considerar que no cuenta con los apoyos necesarios para liderar esa etapa.

En su lugar, Trump ha expresado respaldo al nuevo Gobierno encabezado por Rodríguez, al asegurar que funciona bajo la tutela de su Administración y que ha cumplido con las exigencias planteadas por Washington. Entre ellas, mencionó el acceso al sector petrolero venezolano y el envío de millones de barriles de crudo a Estados Unidos para su comercialización, como parte del acercamiento bilateral.

Pese a ese respaldo, el mandatario estadounidense dejó abierta la puerta a una eventual participación de Machado en el futuro político del país. Trump calificó a la dirigente opositora como una mujer “increíble” y destacó su papel durante la reciente visita a la Casa Blanca, en la que le entregó la medalla de su Premio Nobel de la Paz. En la misma intervención, el presidente afirmó que la nueva Administración venezolana ha liberado a “muchos presos políticos”.

En paralelo, Rodríguez ha intensificado los contactos con altos funcionarios estadounidenses. El mismo día del encuentro entre Trump y Machado, la mandataria encargada se reunió en Caracas con el director de la CIA, John Ratcliffe, para abordar temas de seguridad y cooperación económica. Ratcliffe se convirtió así en el funcionario estadounidense de más alto rango en visitar Venezuela tras la operación militar del 3 de enero que derivó en el traslado de Maduro a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo.