Estados Unidos Anuncia Asistencia Humanitaria A Colombia Tras Inundaciones -  AmCham Colombia
Contenido exclusivo para afiliados • Contenido exclusivo para afiliados • Contenido exclusivo para afiliados •
INGRESE AQUÍ

Estados Unidos anuncia asistencia humanitaria a Colombia tras inundaciones

17 de febrero de 2026

La cuenta oficial de asistencia exterior del gobierno de Estados Unidos informó que el Departamento de Estado, junto con agencias estadounidenses, está proporcionando asistencia humanitaria a las personas afectadas por los impactos de las inundaciones en Colombia. El apoyo incluye provisión de refugio temporal, agua potable y suministros de saneamiento, con el propósito de aliviar las condiciones más críticas de las familias damnificadas por la crisis. Esto se suma a los esfuerzos nacionales e internacionales para responder a una de las peores temporadas de lluvias registradas en el país.

Desde finales de enero y a lo largo de febrero, Colombia enfrenta una crisis de inundaciones provocada por lluvias extraordinarias, que ha afectado a más de 250.000 personas en al menos 17 departamentos, dejado 17 fallecidos, miles de viviendas dañadas y extensas pérdidas en infraestructura y cultivos, según reportes oficiales de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Las zonas más golpeadas incluyen Córdoba, Antioquia, Chocó y La Guajira, donde comunidades enteras han quedado bajo el agua y familias han sido desplazadas.

La magnitud de la emergencia llevó al gobierno colombiano a declarar estado de emergencia económica, social y ecológica en varias regiones del norte del país, lo que permite reasignar recursos y adoptar medidas excepcionales para la atención de las necesidades más urgentes. El desbordamiento de ríos como el Sinú ha inundado barrios enteros de Montería, obligando a miles de residentes a refugiarse en escuelas y albergues temporales, mientras las autoridades avanzan en labores de evacuación y apoyo humanitario.

ALCALDE DE NUEVA YORK NOMBRA A LA COLOMBIANA ANA MARÍA ARCHILA COMO JEFA DE ASUNTOS INTERNACIONALES DE NUEVA YORK

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció el nombramiento de la activista colombiana Ana María Archila como nueva jefa de la Oficina de Asuntos Internacionales de la ciudad, destacando su trayectoria en defensa de los trabajadores y comunidades inmigrantes. En un comunicado oficial, el mandatario señaló que Archila ha liderado un movimiento que “pone a los neoyorquinos trabajadores en primer lugar” y resaltó su “claridad moral” y compromiso con quienes sostienen el funcionamiento de la ciudad.

Archila se desempeñó como excodirectora del Partido de Familias Trabajadoras de Nueva York y ha desarrollado su vida adulta en Estados Unidos, donde cofundó y dirigió organizaciones progresistas como Make the Road NY y el Centro para Democracia Popular. En su nuevo cargo será el principal enlace de la ciudad con las Naciones Unidas y el Departamento de Estado, fortaleciendo la proyección internacional de Nueva York.

La activista, graduada en derecho en la Universidad Pública de Montclair, en Nueva Jersey, afirmó que está “entusiasmada” por aplicar más de 20 años de experiencia en la defensa de derechos de inmigrantes y justicia económica para construir relaciones sólidas con misiones diplomáticas y gobiernos. Su agenda, según indicó, buscará abordar desafíos globales como la desigualdad, el cambio climático y el retroceso democrático.

El nombramiento fue respaldado por líderes comunitarios como el presidente y director ejecutivo de la ONG Federación Hispana, Frankie Miranda, quien sostuvo que la voz de Nueva York será más fuerte en el escenario internacional con un liderazgo que prioriza la justicia y la dignidad humana. La designación de Archila se suma a otros nombramientos de alto perfil latino realizados por la administración de Mamdani, varios de ellos con un marcado perfil activista.

En paralelo, el alcalde oficializó a Faiza Ali como nueva comisionada de Asuntos de Inmigrantes. Ali, hija de inmigrantes pakistaníes nacida en Brooklyn, ha trabajado en la Alcaldía desde 2014 en áreas relacionadas con justicia social y comunidades árabes y musulmanas. La Coalición de Inmigración de Nueva York celebró su designación como “una victoria para los inmigrantes neoyorquinos”, en un contexto que Mamdani describió como de creciente incertidumbre y presión sobre las comunidades migrantes.

ACUERDO COMERCIAL ENTRE ESTADOS UNIDOS Y TAIWÁN RECIBE RESPALDO DE AGRICULTORES E INDUSTRIA

El acuerdo de comercio recíproco firmado entre Estados Unidos y Taiwán recibió un amplio respaldo de agricultores, ganaderos y líderes industriales estadounidenses, quienes destacaron la reducción de barreras no arancelarias y la eliminación del 99% de los aranceles sobre exportaciones estadounidenses hacia la isla, informa la USTR. La firma contó con la participación del representante comercial Jamieson Greer, bajo los auspicios del Instituto Americano en Taiwán y la Oficina de Representación Económica y Cultural de Taipéi en Estados Unidos.

El sector lácteo fue uno de los más enfáticos en respaldar el entendimiento. Representantes de la Federación Nacional de Productores de Leche (National Milk Producers Federation), el Consejo de Exportación de Productos Lácteos de Estados Unidos (U.S. Dairy Export Council) y la Asociación Internacional de Alimentos Lácteos (International Dairy Foods Association) señalaron que la eliminación total de aranceles a los productos lácteos en Taiwán abre una oportunidad significativa para competir en un mercado considerado valioso y en expansión. También subrayaron que el acuerdo ofrece garantías frente a barreras no arancelarias que podrían limitar el crecimiento de las exportaciones.

El sector cárnico también celebró el pacto. La Asociación Nacional de Ganaderos de Carne de Res (National Cattlemen’s Beef Association) destacó que el acceso libre de aranceles mejora la competitividad del ganado estadounidense en uno de sus principales mercados internacionales, mientras que representantes de los productores de pollo y cerdo señalaron que el acuerdo amplía el acceso a un destino clave de exportación. En el caso del sector avícola, se resaltó la adopción de un enfoque basado en regionalización para la influenza aviar, lo que reduciría interrupciones comerciales innecesarias.

Productores de trigo y representantes de marcas alimentarias valoraron el fortalecimiento de la relación bilateral y la cooperación en asuntos comerciales emergentes. El Consorcio para Nombres Comunes de Alimentos (Consortium for Common Food Names) enfatizó la importancia de garantizar que los exportadores estadounidenses puedan continuar utilizando denominaciones reconocidas por consumidores a nivel global, consolidando así su presencia en el mercado taiwanés.

Desde el Congreso, líderes republicanos señalaron que el acuerdo no solo mejora el trato a agricultores y ganaderos estadounidenses, sino que también impulsa inversiones directas desde Taiwán, incluidas inyecciones estimadas en US$250 mil millones en sectores como semiconductores y tecnología avanzada. Legisladores destacaron que el pacto refuerza la alianza económica entre ambas economías, expande oportunidades de exportación y contribuye a la estrategia de reindustrialización y liderazgo tecnológico de Estados Unidos.

En términos estructurales, el acuerdo consolida una arquitectura de comercio e inversión alineada con la estrategia de seguridad económica de Estados Unidos. Más allá de la reducción arancelaria para exportaciones taiwanesas del 20% al 15%, el pacto contempla la eliminación de barreras para exportaciones estadounidenses y un compromiso de incremento sustancial de compras por parte de Taiwán hasta 2029. Esto incluye US$44,4 mil millones en gas natural licuado y petróleo, US$15,2 mil millones en aeronaves civiles y motores, y US$25,2 mil millones en equipos eléctricos y redes, asegurando demanda estructural para sectores energéticos, aeroespaciales e industriales estadounidenses.

Adicionalmente, la parte estadounidense ha identificado ciertos productos contenidos en el anexo “Posibles ajustes arancelarios para socios alineados” (PTAAP) que no estarán sujetos a un arancel recíproco. Este elemento introduce un mecanismo de flexibilidad estratégica que premia el alineamiento político y comercial, reforzando un modelo donde la política arancelaria se integra a objetivos de seguridad nacional.

Para Estados Unidos, el acuerdo fortalece la resiliencia de cadenas de suministro en sectores de alta tecnología y manufactura avanzada, al tiempo que profundiza la relocalización productiva con socios estratégicos. Así, el acceso preferencial, las compras energéticas y la cooperación tecnológica consolidan una interdependencia económica diseñada para reducir vulnerabilidades frente a terceros actores y asegurar insumos críticos para industrias como semiconductores, defensa e inteligencia artificial.

Para Taiwán, el entendimiento no solo reduce costos de acceso al mercado estadounidense, sino que le otorga una ventaja relativa frente a competidores regionales que no cuentan con condiciones similares. La mejora arancelaria y la posibilidad de exclusiones bajo el esquema de socios alineados fortalecen su posición en sectores donde ya posee escala significativa como químicos, plásticos, metales, maquinaria y equipos electrónicos, mientras el incremento de compras energéticas refuerza la dimensión estratégica del vínculo bilateral.

Desde la perspectiva de China, el acuerdo profundiza la integración económica entre Washington y Taiwan en un momento de creciente tensión geopolítica. El énfasis en resiliencia tecnológica, seguridad energética y mecanismos arancelarios diferenciados consolida un eje económico que trasciende el comercio y se inserta en la lógica de disuasión estratégica. Así, el pacto no solo redefine flujos comerciales y de inversión, sino que incrementa el costo geoeconómico de cualquier intento de alterar el equilibrio en el estrecho de Taiwán.

Implicaciones para Colombia

El acuerdo recíproco entre Estados Unidos y Taiwán elimina los aranceles para múltiples capítulos arancelarios donde Colombia también compite, mientras que los productos colombianos continúan enfrentando un arancel del 10%. Esta asimetría genera un diferencial inmediato de precio relativo que puede afectar participación de mercado en sectores industriales, agroindustriales y manufactureros.

En flores cortadas, árboles vivos y plantas, Colombia mantiene una posición dominante con exportaciones por US$1,2 mil millones frente a US$49,4 millones de Taiwán. En minerales, escorias y cenizas, Colombia exportó cerca de US$10,8 mil frente a US$1 millón de Taiwán. No obstante, en químicos inorgánicos, Taiwán supera ampliamente a Colombia con US$249 millones frente a US$18,5 millones. En químicos orgánicos, Taiwán alcanza US$524,2 millones mientras Colombia registra US$68 millones. En productos farmacéuticos, la diferencia es aún mayor, con Taiwán en US$492,4 millones frente a US$6,6 millones de Colombia.

La ventaja taiwanesa se amplifica en manufacturas intermedias y materiales industriales. En plásticos y sus manufacturas, Taiwán exporta US$2,3 mil millones frente a US$251,7 millones de Colombia. En caucho y sus manufacturas, Taiwán alcanza US$662,4 millones frente a US$37,1 millones. En madera y manufacturas de madera, Taiwán registra US$49,2 millones frente a US$9,1 millones de Colombia.

En metales y bienes industriales estratégicos, la brecha es determinante. En perlas, piedras y metales preciosos, Colombia exportó US$1,6 mil millones frente a US$263,8 millones de Taiwán. Sin embargo, en hierro y acero, Taiwán alcanza US$940,5 millones frente a US$18,2 millones de Colombia, y en artículos de hierro o acero, US$2,8 mil millones frente a US$127,3 millones. En Níquel, Taiwán exporta US$59,5 millones frente a US$3,1 millones colombianos, y en zinc, US$40 millones frente a US$260 mil.

En maquinaria y partes, Taiwán exporta US$120,2 mil millones frente a US$62,7 millones de Colombia. En maquinaria eléctrica y equipos electrónicos, la cifra taiwanesa asciende a US$32,3 mil millones frente a US$462,8 millones colombianos. En aeronaves y partes, Taiwán alcanza US$102,5 millones frente a US$616 mil de Colombia.

En este contexto, la eliminación arancelaria para Taiwán consolida su ventaja en sectores donde ya posee escala industrial significativa y refuerza su competitividad en nichos donde Colombia participa con menor volumen. Mantener un arancel del 10% implica un diferencial frente a los países con los que EEUU ha concretado negociaciones.  El riesgo no se limita a perder cuota en sectores donde tiene participación, sino a ampliar la brecha en aquellos donde busca diversificar su canasta exportadora hacia productos de mayor valor agregado.

ARANCELES EN AJUSTE: CUANDO LA VELOCIDAD EXIGE CORRECCIONES

La rapidez ha marcado el segundo mandato de Donald Trump, y en política económica ese ritmo empieza a exigir calibraciones. Doce meses después del impulso inicial, el debate en Washington se centra menos en el anuncio y más en los efectos prácticos: costos acumulados, complejidad operativa y señales políticas que empujan a afinar la estrategia.

La noticia de la semana pasada apuntó en esa dirección: la administración Trump informó que está revisando y recalibrando la aplicación de los aranceles al acero y al aluminio, especialmente por su expansión hacia productos “derivados”. Este ajuste busca contener impactos que ya no se limitan a insumos industriales, sino que se filtran a bienes de consumo y amplían el alcance económico y político de la medida.

Más allá de la discusión sobre si los aranceles han generado un deterioro macroeconómico severo, el consenso que gana espacio es que sí han elevado costos y que su efecto se reparte entre empresas y hogares. A ello se suma un elemento cada vez más determinante: la carga administrativa. Determinar cuánto acero o aluminio contiene un producto, su origen y el método de cálculo aplicable se ha convertido en un desafío para importadores, brokers y compañías, alimentando incertidumbre y controversias.

El momento del ajuste también coincide con un contraste relevante: mientras se endurecen medidas sobre metales, la economía estadounidense vive una expansión acelerada de inversión vinculada a la inteligencia artificial y a centros de datos, en un entorno donde algunos insumos tecnológicos clave han permanecido relativamente fuera del alcance arancelario. Ese contraste reaviva la pregunta sobre cómo equilibrar protección comercial con competitividad e innovación.

Con elecciones de mitad de mandato en el horizonte y creciente escrutinio legal e institucional sobre el alcance de ciertas medidas, la “recalibración” no solo es técnica: es una señal de que la política comercial entra en una fase más exigente. Para empresas y socios comerciales, el mensaje es claro: el entorno seguirá siendo dinámico, y la resiliencia dependerá de anticipar riesgos, fortalecer trazabilidad y mantener flexibilidad en cadenas de suministro y contratos.

PRESIDENTE TRUMP ANUNCIA AVANCE DE INVERSIONES JAPONESAS POR US$550 MIL MILLONES EN EE. UU.

El presidente Donald Trump informó que Japón comenzó oficialmente a ejecutar la primera fase de inversiones comprometidas por US$550 mil millones en Estados Unidos, en el marco del acuerdo comercial ya firmado entre ambos países. Según el mandatario, esta nueva etapa marca el inicio del despliegue financiero efectivo del compromiso japonés y representa un impulso directo a la revitalización de la base industrial estadounidense.

De acuerdo con la publicación presidencial, las inversiones se concentrarán en sectores estratégicos como petróleo y gas en Texas, generación eléctrica en Ohio y minerales críticos en Georgia. También destacó el desarrollo de una planta de gas natural licuado en Luisiana, la cual contribuiría a aumentar las exportaciones energéticas y fortalecer la independencia en minerales considerados clave para la seguridad económica.

Trump enmarcó estos proyectos dentro de su estrategia de reindustrialización y fortalecimiento de la seguridad nacional, señalando que la magnitud de las inversiones permitirá generar cientos de miles de empleos y reducir dependencias externas en sectores sensibles. El anuncio refuerza la narrativa de relocalización productiva y consolidación de cadenas de suministro alineadas con aliados estratégicos.

Desde una perspectiva geoeconómica, el avance de estas inversiones profundiza la integración entre Estados Unidos y Japón en energía, manufactura avanzada y minerales críticos, en un contexto de competencia global por autonomía tecnológica y resiliencia industrial. El énfasis en infraestructura energética y procesamiento de recursos estratégicos consolida un eje bilateral orientado a asegurar insumos para sectores como semiconductores, defensa e inteligencia artificial.

Para Colombia, el fortalecimiento de la producción energética estadounidense y la expansión de capacidad en minerales críticos pueden alterar dinámicas de demanda e inversión en América Latina. Asimismo, la consolidación de esquemas donde socios estratégicos combinan acceso comercial con compromisos masivos de inversión refuerza la necesidad de que Colombia articule una estrategia que integre negociación arancelaria, atracción de capital y posicionamiento en cadenas de valor estratégicas.

En un entorno donde Estados Unidos prioriza acuerdos con componentes de inversión directa significativa y seguridad de suministro, el avance japonés evidencia que la relación comercial se está redefiniendo hacia un modelo de reciprocidad industrial. Para Colombia, el desafío no es solo preservar acceso, sino demostrar relevancia estratégica en sectores donde Washington está concentrando su política económica.

PRESIDENTE TRUMP AFIRMA QUE LOS REEMBOLSOS DE IMPUESTOS SERÁN “SUSTANCIALMENTE MAYORES” ESTE AÑO

El presidente Donald Trump aseguró en su red social Truth Social que los reembolsos de impuestos en 2026 serán “sustancialmente mayores que nunca antes”, atribuyendo el incremento a la aprobación de lo que denominó la “THE GREAT BIG BEAUTIFUL BILL”. Según el mandatario, en algunos casos más del 20% será devuelto a los contribuyentes.

Trump explicó que, cuando los ciudadanos reciban sus devoluciones, incluirán medidas como la eliminación de impuestos sobre propinas, la exención del impuesto al Seguro Social para adultos mayores, la ausencia de impuestos sobre horas extra y nuevas deducciones de intereses en préstamos para automóviles, entre otros beneficios fiscales.

El presidente sostuvo que estas disposiciones forman parte de una reforma integral diseñada para aliviar la carga tributaria y aumentar el ingreso disponible de los hogares. En su publicación, animó a los contribuyentes a “no gastar todo el dinero en un solo lugar”, destacando el impacto positivo que, según afirmó, tendrá la legislación sobre las finanzas personales.

El mensaje se enmarca en la estrategia económica de la administración, que ha defendido reducciones fiscales selectivas como mecanismo para estimular el consumo, fortalecer el crecimiento y reforzar el respaldo político en un contexto de reformas estructurales en política fiscal y comercial.

ESTADOS UNIDOS ESTIMA QUE LAS VENTAS DE PETRÓLEO VENEZOLANO PODRÍAN SUPERAR LOS US$10 MIL MILLONES ANUALES

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que las ventas de petróleo venezolano gestionadas por Washington podrían superar los US$10 mil millones al año, recursos que, según explicó, servirán para iniciar la reconstrucción institucional y económica del país tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. El funcionario sostuvo que estos ingresos permitirán impulsar un proceso orientado al restablecimiento de una prensa libre y de un gobierno representativo.

Wright detalló que hasta ahora se han comercializado alrededor de US$1 mil millones en crudo venezolano y que ya existen acuerdos firmados para vender otros US$5 mil millones en los próximos meses, lo que proyecta un flujo anual superior a los US$10 mil millones. Calificó este volumen como “enorme” y aseguró que será canalizado hacia proyectos de reconstrucción nacional bajo supervisión estadounidense.

La semana pasada, el secretario mantuvo reuniones en Caracas con Delcy Rodríguez para consolidar un acuerdo energético considerado “histórico” por ambas partes. El pacto establece que el petróleo venezolano será comercializado bajo supervisión de Estados Unidos, con el objetivo de garantizar que los ingresos se destinen a desarrollo económico y reformas institucionales en el marco de la transición política.

Wright destacó que el acuerdo también genera beneficios para la industria estadounidense, al señalar que el crudo venezolano es del tipo para el que fueron diseñadas muchas refinerías en Estados Unidos en la década de 1970. Según indicó, el suministro contribuirá a la producción de asfalto y podría abaratar la construcción de carreteras, aprovechando la infraestructura técnica existente y fortaleciendo el mercado energético interno.

El funcionario describió la cooperación como “increíble” y aseguró que la transformación del sector petrolero venezolano se está logrando “sin ningún soldado estadounidense sobre el terreno y sin un solo dólar del contribuyente estadounidense”. Añadió que esta estrategia forma parte de una diplomacia “fuera de lo convencional” impulsada por la administración Trump y representa un cambio estructural en la relación bilateral.

Washington mantendrá el control de la venta del petróleo venezolano por un período “indefinido”, según confirmó Wright, lo que implica que Venezuela dependerá de las decisiones estadounidenses para acceder a los ingresos derivados de su principal recurso de exportación. El manejo de los flujos financieros y la supervisión de las exportaciones se consolidan, así como un instrumento de presión política y como eje central de una nueva etapa en la relación entre ambos países.

EE. UU. EJECUTA ATAQUES CONTRA EMBARCACIONES SOSPECHOSAS DE NARCOTRÁFICO EN EL CARIBE Y EL PACÍFICO

Once personas murieron tras una serie de ataques ejecutados por fuerzas militares de Estados Unidos contra tres embarcaciones sospechosas de narcotráfico en aguas del Pacífico oriental y el Caribe. El ejército reportó que las operaciones se llevaron a cabo durante la noche y precisó que no hubo heridos entre las fuerzas estadounidenses involucradas en los operativos.

Los ataques forman parte de una campaña iniciada en septiembre de 2025, en el marco de la estrategia de Washington para combatir a grupos que identifica como “narcoterroristas” y que, según informes oficiales, operan rutas marítimas de contrabando en América Latina. Desde entonces, las fuerzas estadounidenses han intensificado sus acciones en corredores señalados como habituales para el tráfico de drogas.

De acuerdo con datos oficiales, cuatro personas murieron en la primera lancha interceptada en el Pacífico oriental, otras cuatro en una segunda embarcación en la misma región y tres más en un bote atacado en el Caribe. Imágenes difundidas por el Comando Sur muestran que al menos dos de las embarcaciones estaban detenidas al momento de ser impactadas, mientras que una tercera navegaba a alta velocidad.

Desde el inicio de esta ofensiva, los operativos antidrogas han dejado al menos 145 muertos y más de 40 ataques registrados en distintas rutas marítimas. El comandante Francis Donovan, al frente de la Fuerza de Tarea “Lanza del Sur”, dirige actualmente las operaciones en la región, que se concentran en áreas estratégicas del Caribe y el Pacífico oriental.

El gobierno estadounidense sostiene que estas acciones buscan frenar el flujo de estupefacientes hacia territorio norteamericano y neutralizar redes armadas vinculadas al crimen organizado. El presidente Donald Trump ha calificado la situación como un “conflicto armado” contra carteles en América Latina y ha defendido la necesidad de estos operativos para proteger la seguridad nacional.

El despliegue militar incluye buques y aeronaves en aguas internacionales, así como una presencia reforzada en zonas cercanas a Venezuela, donde recientemente se reportó la eliminación de otra embarcación. Además, la flotilla estadounidense ha respaldado otras operaciones estratégicas en la región, aunque el portaaviones USS Gerald R. Ford, pieza central del dispositivo naval, fue enviado recientemente a Medio Oriente junto con varios destructores, ampliando el radio de acción global de las fuerzas estadounidenses.

LA CASA BLANCA RECHAZA LA ÚLTIMA PROPUESTA DEMÓCRATA PARA PONER FIN AL CIERRE DEL DHS

La Casa Blanca rechazó la más reciente oferta presentada por los demócratas para poner fin al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional, manteniendo el estancamiento en las negociaciones presupuestarias. Según un funcionario de la administración, ambas partes siguen “bastante alejadas” de alcanzar un acuerdo que permita reanudar completamente la financiación.

De acuerdo con el mismo funcionario, “en términos de la oferta escrita transmitida por los demócratas, las partes todavía están bastante distantes”, aunque la administración aseguró que continúa interesada en mantener conversaciones “de buena fe” para poner fin al cierre antes de que más estadounidenses sientan sus efectos. No obstante, reiteró su compromiso con la promesa presidencial de hacer cumplir la ley federal de inmigración.

Los demócratas han condicionado su apoyo a la financiación del Departamento de Seguridad Nacional a la inclusión de mayores mecanismos de supervisión sobre la aplicación de las leyes migratorias. El DHS abarca una amplia gama de agencias federales, entre ellas la Administración de Seguridad en el Transporte y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, lo que amplifica el impacto institucional del cierre parcial.

El cierre lleva varios días sin una solución inmediata a la vista, reflejando la persistente división política en torno a la política migratoria y el financiamiento federal. Mientras continúan las negociaciones, la incertidumbre presupuestaria mantiene en vilo a agencias clave encargadas de seguridad, respuesta a emergencias y control fronterizo.

IRÁN Y ESTADOS UNIDOS ACUERDAN “PRINCIPIOS RECTORES” EN GINEBRA MIENTRAS PERSISTEN LAS LÍNEAS ROJAS SOBRE MISILES Y NUCLEAR

Irán y Estados Unidos acordaron en Ginebra “principios rectores” que servirán como base para futuras conversaciones, según confirmó el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi. El jefe de la diplomacia de Teherán señaló que las conversaciones indirectas fueron más “serias” que la ronda anterior celebrada en Omán y las calificó de “positivas”, aunque advirtió que no se alcanzará un acuerdo “rápidamente” y que la etapa más compleja apenas comienza.

Araghchi explicó que las reuniones, realizadas a través de mediación y con la participación del enviado especial estadounidense Steve Witkoff y Jared Kushner, permitieron avanzar hacia un marco común. “Hemos llegado a entendimientos sobre los principios rectores, pero la fase de redacción del acuerdo será más difícil”, afirmó, subrayando que ahora ambas partes deberán preparar borradores y proceder a intercambiarlos antes de la próxima ronda, cuya fecha aún no ha sido fijada.

El ministro sostuvo que actualmente existe “una imagen mucho más clara de qué trabajo se necesita hacer” y reconoció que ambas partes deberán acercar posiciones. No obstante, el avance procedimental no elimina las profundas diferencias estructurales que ya habían quedado expuestas en declaraciones previas del líder supremo Ali Jameneí, quien cerró la puerta a negociar el alcance y el tipo de misiles iraníes al considerar que un país “sin armamento disuasorio queda a merced de sus enemigos”.

Teherán mantiene como líneas rojas la negativa al enriquecimiento cero y a cualquier limitación de su programa de misiles balísticos, que considera esencial para su capacidad defensiva. Irán posee proyectiles con un alcance de hasta 2.000 kilómetros y ha reiterado que la cuestión del armamento corresponde exclusivamente al pueblo iraní. Al mismo tiempo, ha mostrado disposición a diluir parte de los 440 kilos de uranio enriquecido al 60%, cercano al nivel militar, siempre que Washington avance en el levantamiento de sanciones.

Las conversaciones se desarrollan bajo un clima de presión estratégica. Estados Unidos ha desplegado portaaviones en el golfo Pérsico y reforzado su presencia militar en la región, mientras el presidente Donald Trump ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha advertido que, si el diálogo no resulta productivo, existen otras opciones. No obstante, ha señalado que prefiere un acuerdo “en lugar de enviar” aviones militares “para noquear su potencial nuclear”.

Desde Teherán, Jameneí ha restado importancia a las amenazas militares y afirmó que Trump busca “dominar al pueblo iraní”, algo que, según dijo, no logrará. En un mensaje directo al presidente estadounidense, sostuvo que, así como en 47 años Washington no ha logrado destruir la República Islámica, tampoco lo conseguirá ahora. Además, señaló que, aunque un portaaviones es una máquina peligrosa, “más peligroso que el portaaviones es aquella arma que puede enviarlo al fondo del mar”.

En paralelo, Irán realiza maniobras navales en el estratégico estrecho de Ormuz y ha anunciado el cierre temporal de partes de esta vía por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial, en ejercicios enfocados en la “reacción rápida” frente a amenazas a su seguridad. Este escenario refleja que la diplomacia y la disuasión militar avanzan simultáneamente, aumentando la sensibilidad energética y geopolítica de la región.

El acuerdo sobre “principios rectores” representa un avance formal que otorga estructura al proceso negociador, pero no altera las líneas rojas fundamentales ni la presión militar que rodea las conversaciones. La fase de redacción del eventual acuerdo será determinante para medir si este nuevo impulso diplomático logra traducirse en compromisos verificables o si las diferencias sobre misiles, enriquecimiento y sanciones vuelven a bloquear el entendimiento.

PRESIDENTE TRUMP EXIGE A AUTORIDADES LOCALES QUE PIDAN SU AYUDA POR DERRAME DE AGUAS RESIDUALES EN EL POTOMAC

El presidente Donald Trump intensificó sus críticas contra los líderes de Maryland, Virginia y el Distrito de Columbia por el derrame de aguas residuales en el río Potomac, que podría convertirse en uno de los mayores en la historia de Estados Unidos. El incidente se originó en enero, cuando la ruptura de una tubería vertió desechos al río que atraviesa la capital del país y su área metropolitana.

En una publicación en redes sociales, Trump exigió que las autoridades locales “deben ponerse a trabajar, inmediatamente” para limpiar el derrame y advirtió que, si no pueden resolver la situación, “tienen que llamarme y pedirme, educadamente, que lo arregle”. El mandatario sostuvo además que “el Gobierno Federal no está en absoluto involucrado con lo que ha sucedido, pero podemos arreglarlo”, marcando distancia frente a la gestión inicial del incidente.

El presidente atribuyó la responsabilidad a los gobiernos locales, pese a que la tubería dañada está bajo la jurisdicción de una autoridad hídrica con sede en Washington y bajo supervisión federal de la Agencia de Protección Ambiental. Trump también vinculó el derrame con el actual cierre parcial del gobierno, responsabilizando a los demócratas, aunque la EPA se mantiene plenamente operativa. Ha señalado que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias podría desempeñar un papel clave en la coordinación de la respuesta.

Desde el ámbito ambiental, Betsy Nicholas, presidenta de la Potomac River Keeper Network, expresó que la organización recibe con agrado el interés reciente de la Casa Blanca en la salud de lo que denominó “el río de la nación”. Indicó que, según su entendimiento, el gobierno federal ha estado involucrado desde que ocurrió la fuga el mes pasado, trabajando junto con Maryland, Washington y DC Water en la supervisión de las reparaciones y en las pruebas de calidad del agua.

Nicholas subrayó que el principal aporte que puede hacer el gobierno federal es financiamiento, ya que el incidente fue consecuencia de la falta de inversión en infraestructura envejecida, al tratarse de una tubería de 60 años que colapsó. Por su parte, DC Water informó que el administrador adjunto de agua de la EPA visitó el sitio la semana pasada y recibió información detallada sobre los avances en las labores de reparación.

EL SENTIMIENTO DE LOS CONSTRUCTORES DE VIVIENDA EN EE. UU. SIGUE DEBILITADO POR LOS PROBLEMAS DE ASEQUIBILIDAD

El sentimiento de los constructores de vivienda en Estados Unidos volvió a deteriorarse en febrero, afectado por los persistentes altos costos del suelo y de construcción, así como por precios de las viviendas que siguen siendo elevados en relación con los ingresos de los hogares. Según la encuesta publicada este martes, muchos compradores potenciales permanecen al margen ante las dificultades de asequibilidad, lo que continúa presionando la confianza del sector.

El índice del mercado inmobiliario elaborado por la Asociación Nacional de Constructores de Vivienda (National Association of Home Builders) y Wells Fargo cayó un punto hasta 36 en febrero, manteniéndose por debajo del umbral de 50 que separa expansión de contracción durante 22 meses consecutivos. Economistas encuestados habían previsto un repunte hasta 38, lo que resalta la persistente debilidad del mercado pese a los esfuerzos por estimular la actividad.

La confianza se mantiene deprimida a pesar de las iniciativas impulsadas por la administración de Donald Trump para hacer la vivienda más accesible, entre ellas la compra de valores respaldados por hipotecas y la prohibición a inversionistas institucionales de adquirir viviendas unifamiliares. Sin embargo, los aranceles generalizados han encarecido materiales de construcción y electrodomésticos, mientras que las restricciones migratorias y redadas en obras han afectado la oferta laboral, agravando los costos y limitando la capacidad de expansión del sector.

El debilitamiento de la demanda ha generado un excedente de viviendas nuevas sin vender, otro desafío para los constructores. Aunque el porcentaje de empresas que reportó recortes de precios cayó a 36%, su nivel más bajo en nueve meses, la reducción promedio se mantuvo en 6%. Asimismo, el 65% de los constructores continúa ofreciendo incentivos a compradores, marcando el undécimo mes consecutivo en que esta proporción supera el 60%.

Los indicadores internos del sondeo reflejan un panorama mixto. La medición de las condiciones actuales de ventas se mantuvo en 41, mientras que las expectativas de ventas futuras retrocedieron tres puntos hasta 46 y el tráfico de compradores potenciales cayó a 22. Según el economista jefe de la Asociación Nacional de Constructores de Vivienda (NAHB), la solución pasa por políticas que reduzcan los costos de construcción y faciliten la oferta de vivienda asequible, aunque destacó como factor positivo que la desaceleración de la inflación podría permitir tasas hipotecarias y créditos para constructores más bajos.

JESSE JACKSON, HISTÓRICO LÍDER DE DERECHOS CIVILES Y EXCANDIDATO PRESIDENCIAL DE EE. UU., MUERE A LOS 84 AÑOS

El líder de derechos civiles estadounidense Jesse Jackson, ministro bautista y estrecho colaborador de Martin Luther King Jr., murió a los 84 años, según informó su familia en un comunicado. Figura central del movimiento por los derechos civiles desde la década de 1960, Jackson se consolidó como uno de los activistas más influyentes del país y dos veces aspirante a la nominación presidencial demócrata. “Nuestro padre fue un líder servidor, no solo para nuestra familia, sino para los oprimidos, los sin voz y los olvidados en todo el mundo”, expresó su familia.

Jackson fue diagnosticado con la enfermedad de Parkinson en 2017, tras varios años de síntomas. Su fallecimiento se produce en un contexto político marcado por tensiones en torno a la memoria histórica y los derechos civiles, en momentos en que el presidente Donald Trump ha impulsado cambios en instituciones culturales y espacios públicos bajo el argumento de combatir lo que denomina ideología “antiestadounidense”, medidas que defensores de derechos civiles consideran un retroceso en materia de justicia racial.

Jackson defendió durante décadas los derechos de los afroestadounidenses y otras comunidades marginadas. Fundó en Chicago Operation PUSH y posteriormente la National Rainbow Coalition, organizaciones orientadas a ampliar oportunidades económicas y sociales para minorías, mujeres y personas LGBTQ+. En 1996 ambas iniciativas se fusionaron y Jackson permaneció al frente durante más de cinco décadas hasta dejar la presidencia en 2023.

En el terreno político, Jackson buscó la nominación presidencial demócrata en 1984 y 1988, logrando campañas inesperadamente fuertes que movilizaron a votantes afroestadounidenses y a sectores liberales blancos. En 1984 obtuvo 3,3 millones de votos, equivalentes al 18%, mientras que en 1988 alcanzó 6,8 millones, cerca del 29%, ganó 11 primarias y quedó en segundo lugar en la contienda demócrata. Aunque no logró convertirse en el primer candidato negro de un partido mayoritario a la Casa Blanca, abrió el camino para futuras candidaturas como la de Barack Obama en 2008.

Jackson creció en el contexto de las leyes de segregación racial del sur estadounidense. Inició su activismo siendo estudiante y fue arrestado por intentar ingresar a una biblioteca pública reservada para blancos. Se ordenó como ministro bautista en 1968 y se convirtió en colaborador cercano de Martin Luther King Jr., estando en Memphis el día en que el líder fue asesinado.

A lo largo de su vida también ejerció diplomacia informal, facilitando la liberación de estadounidenses detenidos en países como Siria, Cuba, Irak y Serbia. Fue enviado especial a África durante la presidencia de Bill Clinton y recibió la Medalla Presidencial de la Libertad en 2000. Además, condujo un programa semanal en CNN y mantuvo una activa participación en debates sobre justicia racial, incluyendo su respaldo a las protestas tras la muerte de George Floyd en 2020.

Tras conocerse su fallecimiento, el presidente Donald Trump lo recordó en una publicación en redes sociales como un “buen hombre, con mucha personalidad, determinación y astucia callejera”, y afirmó que era “muy gregario, alguien que realmente amaba a la gente”. Trump envió sus condolencias a la familia y señaló que “Jesse será extrañado”, reconociendo así la influencia nacional que ejerció durante más de medio siglo de a