USTR Señala Barreras Comerciales Globales Y Profundiza Cuestionamientos Sobre Colombia -  AmCham Colombia
Contenido exclusivo para afiliados • Contenido exclusivo para afiliados • Contenido exclusivo para afiliados •
INGRESE AQUÍ

USTR señala barreras comerciales globales y profundiza cuestionamientos sobre Colombia

27 de abril de 2026

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos reactivó el debate sobre barreras no arancelarias al publicar en X una serie de ejemplos basados en su más reciente National Trade Estimate Report, publicado el 31 de marzo, en los que expone prácticas de distintos países que, a su juicio, limitan el acceso de exportadores estadounidenses a mercados internacionales. El mensaje, presentado en formato de hilo, recopila casos que van desde requisitos técnicos hasta restricciones administrativas, subrayando que las barreras regulatorias se han consolidado como uno de los principales instrumentos de restricción comercial a nivel global.

Entre los ejemplos citados, el USTR menciona medidas en economías como Costa Rica, Turquía, Corea del Sur, Japón, Nigeria, Australia, Brasil y la Unión Europea. La publicación busca reforzar el argumento de que, más allá de los aranceles, existen múltiples mecanismos regulatorios que afectan la competitividad de los exportadores estadounidenses y distorsionan el comercio.

Colombia ocupa un lugar central en el informe, con especial énfasis en el sector automotor. El USTR señala que el país ha impulsado requisitos de certificación de terceros para componentes de vehículos importados, pese a que históricamente ha aceptado estándares estadounidenses como los Federal Motor Vehicle Safety Standards (FMVSS). Según el organismo, la capacidad limitada para realizar estas certificaciones, tanto en Colombia como en Estados Unidos, dificulta el cumplimiento de la normativa y eleva los costos operativos para los exportadores.

El reporte señala que desde 2021, Colombia ha intentado adoptar múltiples regulaciones técnicas en esta materia, sin demostrar de forma concluyente la necesidad de estos requisitos desde el punto de vista de seguridad. Aunque su implementación ha sido aplazada en varias ocasiones, estudios regulatorios recientes, como el análisis sobre frenos de motocicletas, sugieren que el país podría dejar de aceptar estándares FMVSS en ciertos casos, lo que incrementa la incertidumbre sobre el acceso futuro al mercado colombiano para la industria automotriz estadounidense.

Adicionalmente, el informe identifica posibles restricciones en el segmento de vehículos pesados a partir del Decreto 1017 de 2025, que introduce requisitos como la chatarrización obligatoria o el pago de una tarifa de registro del 25% para la matriculación de nuevas unidades. Aunque estas disposiciones aún no han entrado en vigor por falta de reglamentación, Estados Unidos advierte que su eventual implementación podría limitar sus exportaciones, al modificar de forma sustancial las condiciones de acceso al mercado.

En materia aduanera, el USTR señala rezagos estructurales en facilitación del comercio, destacando la persistencia de procesos basados en documentos físicos y la falta de implementación plena de sistemas digitales, en línea con los compromisos del Acuerdo de Facilitación del Comercio de la OMC. A esto se suma la introducción de nuevos requisitos operativos, como la notificación anticipada obligatoria de al menos 48 horas para importaciones, junto con ventanas limitadas para corregir documentación, lo que incrementa el riesgo de sanciones severas, incluidas multas y posibles confiscaciones de mercancías.

El reporte también cuestiona el programa de “observadores portuarios”, mediante el cual actores privados pueden monitorear importaciones de productos como maíz, soya, etanol y otros bienes agrícolas, con acceso a información comercial sensible. Según el USTR, algunos exportadores han señalado que este mecanismo ha sido utilizado en ciertos casos para retrasar o bloquear el ingreso de mercancías, lo que plantea preocupaciones sobre su potencial uso como barrera indirecta al comercio. Estados Unidos ha instado a Colombia a eliminar o reformar este esquema para evitar abusos.

A estas preocupaciones se suman otras barreras regulatorias en sectores específicos, como los requisitos de Buenas Prácticas de Manufactura para suplementos dietarios, que han generado demoras y costos adicionales para exportadores estadounidenses, especialmente ante la necesidad de inspecciones in situ por parte del INVIMA. También se mencionan disposiciones en servicios digitales, como el impuesto a la presencia económica significativa, que aplica una carga tributaria diferenciada a empresas no residentes, así como restricciones en servicios de distribución que dificultan la terminación de contratos comerciales.

El informe extiende sus observaciones a temas estructurales como prácticas no de mercado, condiciones laborales y cumplimiento ambiental, señalando preocupaciones sobre la aplicación de normas laborales, la persistencia de intermediación laboral abusiva y la ausencia de prohibiciones claras a la importación de bienes producidos con trabajo forzado. En el frente ambiental, se destacan riesgos asociados a la tala ilegal y la minería ilícita, actividades que, según el USTR, generan distorsiones de mercado y afectan la competencia para empresas que cumplen con estándares regulatorios.

Implicaciones para Colombia:  Los señalamientos del USTR trascienden lo técnico para convertirse en un inventario de “irritantes” que Washington puede activar para ejercer presión comercial gradual. El National Trade Estimate Report sirve como trazabilidad oficial para justificar acciones en comités bilaterales o procesos de solución de controversias bajo el TLC.

Riesgo de Litigio Internacional: En el corto plazo, lo más probable es que Washington intensifique el diálogo técnico bajo el Tratado de Promoción Comercial, utilizando estos puntos como base para exigir ajustes regulatorios concretos. El caso automotor es especialmente sensible porque combina acceso a mercado con estándares técnicos. Si Colombia avanza en exigir certificaciones de terceros sin capacidad suficiente y sin reconocer plenamente los estándares estadounidenses FMVSS, Estados Unidos puede argumentar que la medida introduce costos innecesarios y limita exportaciones que históricamente han sido aceptadas.

Si estas discusiones no derivan en ajustes, el siguiente paso natural sería formalizar el desacuerdo. Estados Unidos tiene la capacidad de llevar estas diferencias a consultas bajo el acuerdo comercial y, eventualmente, a un proceso de solución de controversias. En ese escenario, el argumento no giraría únicamente sobre una norma específica, sino sobre un patrón de medidas que, en conjunto, podrían interpretarse como restrictivas o inconsistentes con los compromisos de acceso a mercado, transparencia y facilitación del comercio. El impacto para Colombia no sería solo jurídico; también implicaría una señal negativa para inversionistas y operadores comerciales, al evidenciar tensiones con su principal socio.

Vigilancia Laboral Estricta: El informe deja claro que persisten preocupaciones estructurales en materia de libertad sindical, intermediación laboral y aplicación de la ley, junto con la ausencia de una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso. Este tipo de observaciones encaja directamente con la agenda actual de cumplimiento de Estados Unidos, que ha empezado a utilizar herramientas más agresivas para responder a estas prácticas. Si Colombia no muestra avances claros, podría quedar expuesta a investigaciones más amplias que no se limiten a un sector, sino que aborden condiciones estructurales del mercado laboral y sus efectos sobre la competencia. En la práctica, esto podría traducirse en procesos formales de investigación por parte de Estados Unidos que incluyan solicitudes de información, audiencias públicas y participación de empresas afectadas, y que eventualmente deriven en medidas correctivas como la imposición de aranceles adicionales, restricciones a ciertos productos, mayores exigencias de trazabilidad o incluso la suspensión de beneficios comerciales en sectores específicos, especialmente si se concluye que estas condiciones generan ventajas competitivas indebidas.

Fricciones Operativas y Costos: los temas aduaneros y de facilitación del comercio, aunque menos visibles políticamente, tienen un impacto operativo amplio. La persistencia de procesos en papel, los requisitos estrictos de notificación anticipada y el riesgo de sanciones severas por errores administrativos generan fricciones que afectan de manera transversal a exportadores estadounidenses. Esto abre espacio para que Washington presione ajustes específicos en la implementación de la normativa aduanera, buscando mayor flexibilidad, digitalización y proporcionalidad en las sanciones. Si estas condiciones no se corrigen, el costo no se traduce necesariamente en una sanción directa, pero sí en mayores controles, demoras y exigencias para productos colombianos en el mercado estadounidense.

Otros elementos del informe, como los requisitos sanitarios para suplementos dietarios, el impuesto a servicios digitales o las preocupaciones sobre tala ilegal y minería ilícita, amplían el espectro de riesgos. No necesariamente derivarán en acciones inmediatas, pero contribuyen a una narrativa más amplia en la que Colombia aparece como un mercado con crecientes cargas regulatorias, debilidades de cumplimiento y posibles distorsiones competitivas. Esa narrativa es relevante porque condiciona la forma en que Estados Unidos prioriza sus acciones.

Así, el riesgo más tangible no es una medida única, sino la acumulación de presiones. Colombia podría enfrentar mayores exigencias regulatorias, controles más estrictos sobre ciertos productos, cuestionamientos en escenarios multilaterales o incluso la apertura de disputas formales si no se gestionan estos temas de manera oportuna. Además, la capacidad de negociación del país puede verse limitada si estos irritantes se convierten en condiciones previas para avanzar en otros frentes de la relación bilateral.

Por eso, la respuesta no puede ser fragmentada. Colombia necesita una estrategia coordinada que anticipe los puntos más sensibles y ofrezca soluciones técnicas antes de que escalen. En automotores, la barrera expuesta por la USTR, implica avanzar hacia esquemas de equivalencia que mantengan la aceptación de estándares internacionales; en aduanas, acelerar la digitalización y ajustar la proporcionalidad de las sanciones; en observadores portuarios, reducir riesgos de conflicto de interés; y en laboral y ambiental, mostrar resultados verificables en aplicación de la ley. El objetivo no es solo responder al informe, sino evitar que estos elementos se conviertan en la base de una presión comercial más estructurada por parte de Estados Unidos.

EMBAJADA DE EE.UU. CONDENA ATAQUES EN EL SUROCCIDENTE Y REFUERZA RESPALDO A LA SEGURIDAD EN COLOMBIA

La Embajada de Estados Unidos en Colombia emitió un pronunciamiento en el que rechazó la reciente ola de ataques registrados durante el fin de semana en los departamentos de Valle del Cauca y Cauca, y expresó su solidaridad con las víctimas. A través de su cuenta oficial en X, la misión diplomática calificó los hechos como una “escalada terrorista” y reiteró el compromiso de Washington con la estabilidad del país.

En su mensaje, la delegación estadounidense fue enfática al señalar que “Estados Unidos se solidariza con Colombia y condena la reciente escalada terrorista”, extendiendo además su respaldo a las familias afectadas por los ataques. La reacción se produce en un momento de creciente preocupación por el deterioro de la seguridad en esta región, donde han aumentado las acciones violentas atribuidas a grupos armados ilegales.

El mensaje incluyó además una señal clara hacia los responsables de la violencia, al advertir que las acciones de organizaciones designadas como terroristas por Estados Unidos, así como de otros grupos armados, no deben ser toleradas. Esta referencia refuerza la postura sostenida de Washington frente a las estructuras ilegales que operan en el suroccidente colombiano.

En el plano institucional, la Embajada vinculó la seguridad con la solidez democrática del país, destacando que “un entorno seguro es fundamental para una Colombia libre y una democracia fuerte”. El mensaje concluyó con una reafirmación del respaldo estadounidense al Gobierno colombiano en materia de seguridad, subrayando la continuidad del apoyo en este frente.

Por su parte, La congresista María Elvira Salazar también expresó su solidaridad con Colombia, calificando los hechos como un “brutal atentado terrorista” y advirtiendo sobre el riesgo de desestabilización a pocas semanas de las elecciones presidenciales. En su mensaje, enfatizó que el país enfrenta una escalada de violencia orientada a generar caos, y sostuvo que “los terroristas no decidirán su futuro”.

EE.UU. Y VENEZUELA ACUERDAN AUDITORÍAS EXTERNAS PARA SUPERVISAR USO DE RECURSOS FINANCIEROS

El Banco Central de Venezuela informó que los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela contrataron firmas auditoras externas para supervisar el uso de los recursos financieros del país sudamericano, en un intento por garantizar transparencia y generar confianza sobre la gestión de fondos públicos.

El presidente del BCV, Luis Pérez González, señaló que la participación de consultores externos brinda “tranquilidad e imparcialidad”, al asegurar que los recursos “están pasando por donde tienen que pasar y llegando a donde tienen que llegar”. Sin embargo, no se ofrecieron detalles sobre las firmas contratadas ni sobre el alcance específico de las auditorías, lo que deja interrogantes sobre la implementación concreta del mecanismo.

El anuncio se dio en un encuentro con representantes del sistema financiero venezolano, donde también se abordó la evolución de la política monetaria y cambiaria. En este frente, el BCV destacó una desaceleración tanto en el tipo de cambio oficial como en el paralelo, así como una reducción de la brecha entre ambos, que se ubica en torno al 29%, atribuida a una intervención más activa de la autoridad monetaria.

Este movimiento coincide con el reciente alivio de sanciones por parte de Estados Unidos, tras la decisión del Departamento del Tesoro de flexibilizar restricciones sobre el sistema financiero venezolano, incluyendo al Banco Central. La Oficina de Control de Activos Extranjeros emitió licencias que permiten determinadas transacciones financieras con entidades estatales, facilitando el flujo de recursos y la reintegración parcial del país al sistema financiero internacional.

WASHINGTON BUSCA ALIANZA GLOBAL PARA PROTEGER LA NAVEGACIÓN EN ORMUZ

El embajador de Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Mike Waltz, instó a la comunidad internacional a conformar una coalición que garantice el tránsito seguro de buques por el estrecho de Ormuz, en medio de crecientes tensiones en esta ruta estratégica. Durante su intervención, subrayó la necesidad de coordinar esfuerzos para eliminar minas y restablecer condiciones de navegación seguras.

Waltz señaló que el ejército estadounidense ya ha iniciado operaciones para retirar minas colocadas en la zona, pero enfatizó que se requiere una respuesta conjunta con aliados. “Ha llegado la hora de crear la coalición de asociados afines para redoblar el paso, con capacidad real para brindar ayuda”, afirmó, al tiempo que pidió sumar capacidades internacionales para asegurar la estabilidad en las rutas marítimas.

El diplomático acusó a Irán de haber desplegado minas “de forma indiscriminada” en vías navegables, asegurando que Teherán ha reconocido estas acciones, aunque sin precisar la ubicación de los dispositivos. En este sentido, hizo un llamado “al mundo entero” para defender la libertad de navegación, destacando que estas rutas no solo son clave para el comercio global, sino también para el suministro de ayuda humanitaria.

En paralelo, el presidente Donald Trump ha ordenado intensificar las operaciones militares en la zona, incluyendo ataques contra embarcaciones sospechosas de colocar minas y el fortalecimiento del bloqueo naval sobre Irán. La estrategia busca aumentar la presión sobre Teherán, en un momento en que Washington considera que el cerco económico puede forzar concesiones en el corto plazo.

Este movimiento coincide con un deterioro en las negociaciones entre ambos países. Aunque Irán ha planteado una propuesta para reabrir el estrecho y posponer las discusiones sobre su programa nuclear, las conversaciones permanecen estancadas tras la cancelación de encuentros diplomáticos recientes. En este escenario, la iniciativa estadounidense en la ONU refleja un giro hacia una mayor coordinación internacional para contener los riesgos en una de las principales rutas energéticas del mundo.

PRESIDENTE TRUMP ANALIZA PROPUESTA DE IRÁN PARA REABRIR EL ESTRECHO DE ORMUZ EN MEDIO DE TENSIONES

El presidente Donald Trump sostuvo una reunión con su equipo de seguridad nacional para evaluar una propuesta de Irán que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo. La Casa Blanca confirmó que el tema fue discutido, aunque evitó anticipar si Washington aceptará los términos planteados por Teherán.

La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, señaló que el mandatario revisó la iniciativa junto a sus principales asesores, pero subrayó que no corresponde adelantar conclusiones. “Solo porque se ha reportado públicamente, puedo confirmar que el presidente se reunió esta mañana con su equipo”, indicó, agregando que será el propio Trump quien comunique cualquier decisión oficial.

Desde la Casa Blanca se reiteró que las condiciones de Estados Unidos se mantienen sin cambios: el estrecho debe estar completamente abierto al tránsito internacional y Teherán debe entregar su uranio enriquecido como parte de cualquier acuerdo. Estas líneas rojas reflejan la posición de Washington de no separar la seguridad energética de las preocupaciones nucleares.

De acuerdo con información conocida, la propuesta iraní plantea un levantamiento recíproco de bloqueos en el estrecho, permitiendo la circulación de buques comerciales y petroleros mientras se posponen las negociaciones sobre el programa nuclear. Sin embargo, esta fórmula ha generado escepticismo en la administración estadounidense, que considera insuficiente cualquier acuerdo que no incluya garantías verificables sobre las actividades nucleares iraníes.

El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó esta postura al advertir que Estados Unidos no aceptará que Irán controle el acceso a una vía marítima internacional. “Si lo que quieren decir con abrir el estrecho es que solo estará abierto bajo sus condiciones, eso no es apertura”, afirmó, dejando claro que Washington rechaza cualquier esquema que implique restricciones o tarifas impuestas por Teherán.

El debate se desarrolla en medio de una alta presión sobre los mercados energéticos globales, con el flujo aún afectado por tensiones militares y sin avances claros en la negociación. La incertidumbre persiste tanto en el plano geopolítico como en la estabilidad de los precios internacionales de la energía.

LA FED SE PREPARA PARA MANTENER TASAS EN MEDIO DE PRESIONES INFLACIONARIAS

La Reserva Federal de Estados Unidos se prepara para una nueva reunión de política monetaria en Washington, en un momento marcado por la persistencia de presiones inflacionarias y la incertidumbre geopolítica derivada del conflicto con Irán. Todo apunta a que el comité mantendrá sin cambios la tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75%, nivel vigente desde diciembre, mientras evalúa un entorno económico que se ha vuelto más complejo en las últimas semanas.

El encuentro también adquiere un carácter particular al perfilarse como uno de los últimos bajo el liderazgo de Jerome Powell, cuyo mandato al frente del banco central se acerca a su posible final en mayo. La eventual confirmación de Kevin Warsh como sucesor ha despejado obstáculos recientes, lo que abre la puerta a una transición en la conducción de la política monetaria en los próximos meses, en un momento delicado para la institución.

Más allá de la decisión de tasas, la atención de los mercados estará centrada en el mensaje que entregue la Fed sobre el rumbo futuro de la política monetaria. En particular, se evaluará si el banco central comienza a reconocer explícitamente la posibilidad de nuevas alzas en caso de que la inflación continúe acelerándose, lo que marcaría un giro relevante frente a las expectativas previas de recortes hacia finales de año.

El trasfondo de este debate está estrechamente ligado al impacto del conflicto entre Estados Unidos e Irán sobre los precios de la energía. El aumento cercano al 50% en el precio del crudo Brent desde el inicio de la confrontación ha impulsado los costos de la gasolina y presionado al alza el índice de precios al consumidor, que registró su mayor incremento en casi cuatro años. Este choque ha reintroducido riesgos inflacionarios que la Fed debe calibrar cuidadosamente.

En este escenario, varios miembros del banco central han advertido sobre la posibilidad de enfrentar simultáneamente una desaceleración del mercado laboral y una inflación elevada, una combinación particularmente desafiante para la política monetaria. Autoridades como Christopher Waller han señalado que, si los precios de la energía se mantienen altos, podrían generarse efectos más amplios sobre cadenas de suministro y expectativas de inflación, elevando la probabilidad de un endurecimiento adicional. Aunque el consenso apunta a una pausa prolongada en las tasas, el debate interno refleja una creciente cautela frente a los riesgos al alza en la inflación.

REYES BRITÁNICOS INICIAN VISITA A EE. UU. EN MEDIO DE FRICCIONES POR IRÁN

Los reyes Carlos III y Camila aterrizaron en Estados Unidos para iniciar una visita de Estado de cuatro días, enmarcada en la conmemoración de los 250 años de independencia del país norteamericano. La llegada se produce en un momento de fricciones diplomáticas entre Washington y Londres, derivadas de diferencias en torno al apoyo británico a la ofensiva estadounidense contra Irán.

La pareja real fue recibida en la base aérea de Andrews, en Maryland, con honores protocolarios que incluyeron alfombra roja y la interpretación de los himnos nacionales. La visita busca reforzar los lazos históricos entre ambos países, aunque coincide con críticas del presidente Donald Trump al primer ministro británico Keir Starmer por lo que considera una falta de respaldo en el actual conflicto en Oriente Medio.

La agenda oficial incluye encuentros de alto nivel en la Casa Blanca, donde los monarcas compartirán actividades con Trump y la primera dama, Melania Trump, así como una ceremonia militar de bienvenida. Además, el rey Carlos III sostendrá una reunión en el Despacho Oval y participará en un banquete de Estado, en lo que constituye el núcleo político y simbólico de la visita.

Uno de los momentos más relevantes será el discurso de Carlos III ante el Congreso de Estados Unidos, en sesión conjunta, un hecho que no se registraba desde 1991, cuando la reina Isabel II se convirtió en la primera monarca británica en dirigirse a ese órgano. Este gesto refuerza el carácter institucional de la visita y su importancia en la relación bilateral.

La gira concluirá con una visita a Nueva York, donde los reyes participarán en un homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre, seguido de actividades en Virginia, antes de su despedida oficial en Washington el jueves.

ACUSAN FORMALMENTE A SOSPECHOSO DE INTENTO DE ASESINATO CONTRA PRESIDENTE TRUMP TRAS TIROTEO EN WASHINGTON

El hombre acusado de abrir fuego durante una cena en Washington a la que asistía el presidente Donald Trump fue imputado formalmente por intento de asesinato, en un caso que ha reactivado las preocupaciones sobre la seguridad de altos funcionarios en Estados Unidos. Cole Tomas Allen podría enfrentar cadena perpetua si es declarado culpable, según informaron las autoridades judiciales.

Allen compareció ante una corte federal en Washington, donde fue presentado con uniforme carcelario y esposado, dos días después de que las autoridades frustraran el ataque en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Durante la audiencia, la fiscalía señaló que el acusado ingresó armado con una escopeta de calibre 12 y varios cuchillos, lo que, según el gobierno, evidenciaría la intención de perpetrar un atentado directo contra el mandatario.

Además del cargo principal, enfrenta acusaciones por transporte ilegal de armas entre estados y uso de un arma de fuego durante un crimen violento. El juez ordenó su detención preventiva mientras se evalúa si permanecerá bajo custodia durante el proceso. La defensa indicó que Allen no tiene antecedentes penales y que cuenta con formación académica en ciencias de la computación.

Las investigaciones revelan que el sospechoso viajó desde California hasta Washington y se alojó en el mismo hotel donde se realizaba el evento. También habría dejado un manifiesto en el que se autodenominaba “Friendly Federal Assassin” y detallaba planes para atacar a altos funcionarios de la administración. Este elemento ha intensificado la preocupación por la motivación y el nivel de planificación del intento de atentado.