El liderazgo femenino en Baker McKenzie transforma la práctica legal - Business Mail Digital

Edición 213 - Empoderamiento femenino y liderazgo empresarial 2026          


El liderazgo femenino en Baker McKenzie transforma la práctica legal

Foto: Baker McKenzie.

Por: Baker McKenzie.


Durante décadas, el liderazgo en el sector legal estuvo marcado por estructuras homogéneas y por una presencia limitada de mujeres en los espacios donde se toman decisiones estratégicas. Hoy, ese escenario está cambiando. En firmas globales como Baker McKenzie, el liderazgo femenino no solo ha ganado protagonismo, sino que también ha contribuido a transformar la manera en que se ejerce la práctica jurídica y se construyen las relaciones con los clientes.

Atributos como la empatía, la capacidad de escuchar, la cercanía en la gestión de los equipos y la seguridad para tomar decisiones firmes con una mirada integral del negocio han marcado el sello del liderazgo femenino. Lejos de ser rasgos individuales, estas cualidades han comenzado a influir en la cultura organizacional de las firmas, ampliando la forma en que se toman decisiones, se gestionan los equipos y se construyen relaciones con los clientes.

Más que una cuestión de representación, esta evolución ha demostrado que la diversidad de perspectivas fortalece a las organizaciones. En Baker McKenzie, el crecimiento sostenido de mujeres en posiciones de liderazgo ha sido parte de un proceso natural de transformación de la firma. La combinación de habilidades, estilos de liderazgo y trayectorias profesionales de mujeres y hombres ha ampliado la forma en que los equipos legales acompañan a los clientes, aportando una visión más estratégica, colaborativa y orientada a soluciones.

Como explica Yuliana Salamanca, socia de la práctica de Propiedad Intelectual, uno de los cambios más relevantes ha sido la evolución del rol del abogado dentro de las organizaciones. La profesión ha pasado de ser percibida como un “stopper” del negocio a convertirse en un aliado estratégico de los clientes. Desde su experiencia, este cambio también ha estado acompañado por una mayor capacidad de entender el negocio y trabajar junto a los clientes en la búsqueda de soluciones que permitan que los proyectos avancen de forma responsable.

Mirar esta transformación en perspectiva permite dimensionar el cambio. Tatiana Garcés, socia de la práctica de Empleo y Compensación y con más de tres décadas en la firma, ha sido testigo directo de esta evolución. Cuando inició su carrera, la presencia femenina era mucho más limitada; hoy, la participación de mujeres ha crecido de forma significativa, no solo en número sino también en los espacios de liderazgo dentro de la organización, tanto a nivel local como regional y global.

Esta evolución también ha impactado la manera en que se coordinan los equipos y se abordan los asuntos de los clientes. Angélica Navarro, socia de la práctica de Antitrust and Competition, destaca que la práctica legal se ha vuelto cada vez más global, lo que exige una interacción constante entre profesionales de distintas jurisdicciones y especialidades. En ese contexto, la capacidad de generar confianza, articular diferentes perspectivas y promover el trabajo colaborativo se ha convertido en un elemento clave para abordar asuntos cada vez más complejos.

Para Clare Montgomery, socia de la práctica de Sociedades, el cambio también se refleja en algo que hoy parece natural pero que no siempre lo fue: ver a mujeres liderando grupos de práctica o participando activamente en decisiones estratégicas dentro de la firma. Esa presencia ha contribuido a construir entornos de trabajo más diversos, donde distintas trayectorias profesionales y estilos de liderazgo enriquecen las discusiones y fortalecen la toma de decisiones.

Las trayectorias individuales también evidencian cómo ha evolucionado la profesión. Evelyn Romero, socia del área Laboral, destaca que convertirse en socia representó la confirmación de que existe un camino profesional claro dentro de la firma, basado en la autonomía, la colaboración y la confianza. Desde su práctica, uno de los mayores aportes ha sido fortalecer relaciones de largo plazo con los clientes, entendiendo sus necesidades más allá de los asuntos legales puntuales.

En áreas tradicionalmente exigentes del derecho corporativo, como fusiones y adquisiciones, la presencia femenina también ha ganado terreno. Natalia Ponce de León, socia en esta práctica, considera que cada vez es más evidente que las mujeres pueden destacarse en este campo aportando una visión estratégica y rigurosa del negocio, al tiempo que construyen trayectorias profesionales que dialogan con otros proyectos de vida.

Esa misma reflexión aparece en la experiencia de María Angélica Burgos, socia de Resolución de Conflictos, quien resalta la importancia de reconocer que cada profesional construye su propio camino dentro de la firma. Desde su perspectiva, uno de los aportes más valiosos del liderazgo diverso ha sido demostrar que el éxito profesional puede adoptar distintas formas, siempre que exista un entorno que valore el talento, la disciplina y la autenticidad.

Marzo 2026