Edición 215 - Colombia y Estados Unidos: una relación estratégica en evolución 2026
Talento y productividad: la clave para competir en una relación empresarial en evolución

Por: Compensar
Cuando el mercado exige más, la respuesta está en capacidades concretas: procesos, tecnología y habilidades transferibles al desempeño.
En un entorno en el que Colombia y Estados Unidos mantienen una relación empresarial en evolución, muchas compañías se enfrentan a un desafío práctico: elevar su productividad y responder a estándares operativos cada vez más exigentes. En ese escenario, el factor diferencial no suele ser la intención de crecer, sino la capacidad del talento para ejecutar, adaptarse y aprender con rapidez.
La formación empresarial ayuda a cerrar la brecha entre lo que las personas saben hacer y lo que los negocios necesitan para crecer. Cuando existe desalineación entre competencias y demandas del mercado, el impacto se siente en la eficiencia: procesos más lentos, menor innovación y sobrecostes asociados a búsquedas prolongadas de perfiles o a entrenamientos reactivos.
Como señala Carolina Reina, coordinadora de Empleo y Capacitación de Compensar, esta falta de sintonía no solo afecta el crecimiento de los negocios, también frena oportunidades de desarrollo laboral. Y, a nivel individual, la ausencia de habilidades demandadas puede traducirse en trayectorias inestables, subempleo e informalidad.
Aunque capacitar debería ser una prioridad, en la realidad muchas organizaciones —especialmente pymes— encuentran barreras recurrentes. En palabras de Carolina Reina, “estas dificultades hacen que, en muchas ocasiones, no logres priorizar la formación como un eje estratégico, a pesar de que sabes que impacta directamente en tus resultados”. Entre las más comunes están las limitaciones presupuestales, la falta de tiempo operativo, el desconocimiento de rutas formativas pertinentes y la dificultad para medir si la inversión se traduce en mejoras concretas.
Un enfoque de alto impacto combina tres elementos:
- Diagnóstico de necesidades para evitar formación genérica.
- Formación pertinente, diseñada para lo que el mercado exige.
- Medición de la transferencia al desempeño, de modo que lo aprendido se refleje en indicadores operativos.
En la práctica, esto se apoya en estrategias de upskilling (perfeccionar habilidades actuales) y reskilling (entrenar para nuevas funciones) como decisiones sostenidas, no como acciones aisladas.
En ese camino, contar con un aliado facilita reducir barreras y acelerar resultados. Propulsor Compensar plantea un esquema sin costo, con aliados académicos, que parte de un diagnóstico de necesidades, articula formación pertinente y busca medir la transferencia al desempeño para que el aprendizaje se traduzca en mejoras reales de productividad.
En síntesis, competir en un entorno empresarial más conectado implica apostar por capacidades transferibles al desempeño: mejora de procesos, adopción tecnológica y liderazgo operativo. La invitación para las empresas es clara: identificar brechas, priorizar rutas pertinentes y medir resultados. Cuando la formación se gestiona como inversión estratégica, el talento deja de ser un cuello de botella y se convierte en motor de productividad sostenible.
Enlaces de apoyo:
- Compensar lidera red de formación empresarial para la productividad
- Campus 2600: bienestar y ciencia al servicio de la innovación
Mayo 2026