Adecco presentó el Índice Global de Competitividad de Talento 2017



Chile, Costa Rica, Panamá, Uruguay, Argentina, Colombia y México son algunos de los países más ranqueados dentro del top ten, de la cuarta edición del Índice.

El Índice Global de conectividad, que se desarrolló en conjunto con la escuela de negocios Insead y el Human Capital Leadership, mide la habilidad de los países para hacer crecer, atraer y retener talento, y se convierte en una herramienta actualizada para la toma de decisiones que impulsan la competitividad del talento en las empresas.

Los países que lideran el ranking del índice global comparten características claves: los sistemas educativos que satisfacen las necesidades de la economía, las políticas de empleo que favorecen la flexibilidad, la movilidad y el espíritu emprendedor, y la alta conectividad entre las empresas y el gobierno.

La investigación muestra el impacto que está teniendo la tecnología en la forma de trabajar, así como la necesidad de cambios en los patrones de educación para preparar mejores profesionales para el futuro.

De los 118 países en todo el mundo incluidos en el índice, el top ten lo ocupan Suiza, Singapur, Reino Unido, Estados Unidos, Suecia, Australia, Luxemburgo, Dinamarca, Finlandia y Noruega. Sin embargo también aparecen ranqueados países latinoamericanos como Chile (34), Costa Rica (39), Panamá (48), Uruguay (51), Argentina (64), Colombia (71), México (74), Ecuador (79), Perú (83), Guatemala (85), Paraguay (94), El Salvador (95), Nicaragua (99), Bolivia (104) y Venezuela (105).

La versión 2017 del estudio presenta los efectos del cambio tecnológico en la competitividad del talento, demostrando que mientras los trabajos a todos los niveles siguen siendo reemplazados por máquinas, la tecnología también está creando nuevas oportunidades. No obstante, las personas y las organizaciones deben adaptarse a un ambiente laboral en el cual el ‘know-how’ tecnológico, las habilidades de los trabajadores, la flexibilidad y la colaboración sean las claves del éxito, en ambientes de trabajo con niveles jerárquicos horizontales, que se presentan como la nueva norma de liderazgo. El índice también refiere que las entidades del gobierno y las empresas, deben trabajar de la mano para construir sistemas educativos y políticas laborales que vayan en línea con este propósito

La tecnología: patrón emergente en todo el mundo

Esta versión del índice ofrece una imagen de cómo las ciudades compiten por el talento: hay muchas ciudades pequeñas entre las mejores del estudio (7 de 10 tienen menos de 400 mil habitantes); los principales resultados combinan lo mejor de ambos mundos (alta calidad de vida combinada con oportunidades de exposición internacional y carreras); y un número notablemente elevado de ciudades escandinavas figuran en el top 5, habiéndose beneficiado de estrategias concertadas para atraer y retener talento.

Las habilidades técnicas más las competencias sociales y técnicas son cruciales para el nuevo perfil de talento ya que la innovación viene evolucionando cada vez más. Dado que el mundo en el que se vive actualmente es tan impredecible, los jóvenes deben apropiarse de la frase ‘aprender a aprender’, aliarse con la creatividad, la resolución de problemas y fortalecer las habilidades de comunicación. Los planes de estudios deben consistir en enfoques experimentales basados ​​en proyectos, incluidas las oportunidades de formación en el trabajo, como los sistemas de aprendizaje. En la era de los profesionales multi-carrera, el aprendizaje durante toda la vida es una necesidad.

“El rápido avance de la automatización y la inteligencia artificial es la fuente de los cambios más drásticos en la manera que se vive y se trabaja. Las reformas en el sistema educativo son urgentes y necesarias, para proporcionar las adecuadas habilidades técnicas y personales que permitan adaptación al cambio”, afirma Marcela Zapata, directora de Adecco Professional.