E-commerce se escribe con E, de eficiencia



La única manera de enfrentar la revolución digital que supone el e-commerce es asumir un camino de altísima eficiencia. Uno que privilegie la hiperproductividad. Uno que tenga una muy baja tolerancia con el error.

Bogotá, julio de 2020 – En tiempos del Covid 19, el futuro se ha volcado sobre las empresas: la digitalización del mercado le está exigiendo a emprendedores de todos los ámbitos que pisen el acelerador de sus reformas y que implementen modelos de alta eficiencia si quieren sobrevivir en el mundo digital. Modelos capaces de suplir la demanda, ya no de unas cuantas grandes superficies y mercados, sino cientos de miles de personas particulares que ordenan bienes y servicios desde sus dispositivos electrónicos y que esperan una respuesta rápida a sus necesidades.

 

Si algo tienen claro los jugadores que están haciéndole frente al comercio electrónico y a su creciente demanda, es que la única manera de enfrentar la revolución digital que supone el e-commerce es asumir un camino de altísima eficiencia. Uno que privilegie la hiperproductividad. Uno que tenga una muy baja tolerancia con el error.

 

Es en este escenario donde han tomado fuerza iniciativas del mundo de la construcción como el Built to Suit (BTS) o Construcción hecha a la medida. ¿En qué se diferencia el BTS de la construcción estándar? Básicamente en su nivel de detalle. Mientras que la construcción estándar se basa en la idea de ofrecer edificaciones sin altos niveles de detalle, el BTS ofrece infraestructuras, plantas y edificaciones hechos a la medida de los procesos industriales que requiere cada cliente.

 

Y es que ¿si todas las empresas son diferentes, por qué deberían usar el mismo tipo de infraestructura? especificaciones como la distribución de las columnas, el material de los pisos, la ventilación, el diseño de rampas no deberían ser los mismos para una empresa de electrodomésticos como LG, que para una que ofrezca, por ejemplo, contenidos por streaming como Amazon Prime Video. Cada empresa necesita un espacio a la medida de su producción.

 

Esa es la diferencia fundamental de BTS: es un modelo en el que se construye pensando en procesos altamente especializados de producción.

 

Esta iniciativa de construir edificaciones pensadas en los procesos logísticos de cada compañía redunda en una efectividad que por estos días marca toda la diferencia en el mercado. Una efectividad logística que se traduce en una mejor producción y por ende, una mejor distribución en días llenos de peticiones y compras digitales: en días en los que el mercado abandonó las esferas de lo físico y encontró un nuevo camino en los celulares de los usuarios: en los días de la compra sin contacto.

Un camino que, desde hace un par de años, han empezado a recorrer empresas en Colombia como las ya mencionadas Amazon Web Services, LG electronics y la chilena Virutex Ilko. Mientras que el gigante de las ventas por internet, tiene una sede en Bogotá, una ciudad ideal a nivel climático y geográfico para la ubicación de servidores y Data Centers de última generación, LG y Virutex Ilko están operando en infraestructura BTS construida por Grupo ZFB en el Valle del Cauca: una zona privilegiada por su ubicación cercana al Puerto de Buenaventura y al corredor comercial del Pacífico.

De acuerdo con cifras de Invest Pacífico, en los últimos siete años, 80 proyectos de inversión extranjera se han asentado en el Valle del Cauca. Dichas empresas han generado US$791 millones y 8.000 empleos para toda la región, lo que cual deja una reflexión importante y es que la eficiencia del BTS no solo trae dividendos para los empresarios, sino que además redunda en empleo para las habitantes de las regiones en las que estas infraestructuras se instalan.

En los días del Covid 19, el BTS, que fue opcional en el país, y que ha atraído a gigantes del comercio exterior en los últimos años, ha pasado de ser una opción a convertirse en una necesidad para quienes quieran sobrevivir a la revolución de las compras en línea. Esto porque aunque las ventas sean digitales, la logística y la producción de bienes y servicios siguen ocurriendo en infraestructuras físicas. Y ante ese panorama, nada mejor que tener una planta aliada y no una llena de tropiezos que dificulten la efectividad, un valor preciado en los días del e-commerce.