Así avanza la reactivación económica por sectores en Bogotá



La SDDE viene trabajando en los protocolos de seguridad de los sectores que aún no han entrado en reactivación, en conjunto con AmCham Colombia, la ANDI, Fenalco y otros gremios, a través de los cuales los empresarios pueden transmitir sus ideas y sugerencias.

Bogotá, 6 de mayo de 2020 (AmCham Colombia).- La secretaria de Desarrollo Económico, Carolina Durán, presentó los procedimientos para la reactivación económica de las empresas dedicadas a la manufactura y construcción en la capital, así como el estado en que se encuentran los demás sectores, durante un diálogo virtual convocado por la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia.

De acuerdo con Durán, desde que inició la emergencia por el COVID-19, el objetivo de la Secretaría de Desarrollo Económico (SDDE) ha sido mitigar la curva epidemiológica y minimizar el impacto económico mediante medidas como apoyos financieros y, más recientemente, una reactivación gradual.

En línea con lo anterior, se agruparon los sectores económicos según su nivel de vulnerabilidad y la naturaleza de sus operaciones. El primer grupo, que es el menos vulnerable, es el que ya está operando y que ha estado exceptuado desde el inicio de la emergencia, conformado por empresas que prestan servicios básicos relacionados con la cadena de abastecimiento, la salud y, en general, las actividades incluidas en las excepciones de los decretos de aislamiento.

El segundo grupo es el de teletrabajo, donde están principalmente los call centers, funcionarios públicos y grandes empleadores, incluyendo empresas privadas, que pudieron adoptar el trabajo remoto; y en el cual más de 78 mil trabajadores de call centers ya se han relocalizado en sus casas.

El grupo tres lo constituyen sectores que pueden trabajar bajo protocolos de bioseguridad y movilidad, en este caso ya fueron autorizados para retomar su operación las obras de construcción y algunos subsectores de manufactura, de los cuales “ya están operando ocho subsectores, saldrán próximamente otros nueve subsectores y quedan pendientes ocho subsectores que no retomarían labores por ahora”, aseguró.

Para este grupo (3) se definió un protocolo de aprobación de su reactivación que consiste, en primera medida, en inscribir a la empresa a través de https://bogota.gov.co/reactivacion-economica; luego, la SDDE valida la información registrada, la actividad económica, y los requisitos de salud y movilidad. Si la empresa cumple con lo anterior, se le otorga la certificación para retomar labores e ingresa al listado de compañías habilitadas para operar, las cuales son monitoreadas por la Secretaría con el fin de verificar que cumplan los protocolos establecidos y, en caso de no hacerlo, pueden ser sancionadas e incluso cerradas, explicó Durán.

En el grupo cuatro están los sectores más vulnerables, ya que sus actividades económicas se definen por procesos de aglomeraciones y/o alta interacción con los consumidores, tales como el turismo, espectáculos, restaurantes, gimnasios y cines por lo que, según Durán, “muchos de ellos se están preparando para cambiar su modelo de negocio con medidas como la adecuación de paneles plásticos o de vidrio entre los comensales, en los restaurantes; separación de dos metros entre las máquinas de textiles; los gimnasios alquilando las maquinas a domicilio y ofreciendo clases en línea; lo que le implica a las empresas reinventarse, invertir en nuevas adecuaciones y generar cambios en la experiencia de usuario.

Las actividades económicas habilitadas e inhabilitadas para operar

En cuanto al protocolo de reactivación, existen sectores o actividades económicas que están exceptuados de hacerlo, otros que deben o no inscribirse a través de la SDDE y algunos que no están autorizados por ahora para retomar laborales.

Las actividades exceptuadas incluyen obras de construcción, juegos de suerte y azar, manufacturas, bicicletas y parqueaderos públicos. 

Existen otros sectores que no deben inscribirse porque ya están en funcionamiento, como lo son la elaboración de productos alimenticios; elaboración de bebidas; coquización, fabricación de productos de la refinación del petróleo y actividad de mezcla de combustibles; fabricación de productos farmacéuticos, sustancias químicas medicinales y productos botánicos de uso farmacéutico; fabricación de productos de caucho y plástico; fabricación de otros productos minerales no metálicos; y fabricación de productos metalúrgicos básicos.

En cualquier caso, las empresas y personas que laboran allí deben cumplir con los protocolos de bioseguridad para garantizar la protección de las personas en el ejercicio de sus labores y durante los desplazamientos desde y hacia el lugar de trabajo.

Por su parte, los sectores que sí deben inscribirse para poder entrar en funcionamiento son la construcción; fabricación de productos textiles; confección de prendas de vestir; curtido y recurtido de cueros, fabricación de calzado; fabricación de artículos de viaje, maletas, bolsos de mano y artículos similares; fabricación de artículos de talabartería y guarnicionería, adobo y teñido de pieles; transformación de madera y fabricación de productos de madera y de corcho, excepto muebles, fabricación de artículos de cestería y espartería; fabricación de papel, cartón y productos de papel y cartón; fabricación de sustancias y productos químicos; fabricación de productos de metal; fabricación de aparatos y equipo eléctrico; e instalación, mantenimiento y reparación especializado de maquinaria y equipo.

Así mismo, los actividades que aún no están autorizadas para entrar en funcionamiento son la elaboración de productos de tabaco; actividades de impresión y de producción de copias a partir de grabaciones originales; fabricación de productos informáticos, eléctricos y ópticos; fabricación de maquinaria y equipo; fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques; fabricación de otros tipos de equipo de transporte; fabricación de muebles, colchones y sommiers; y otras industrias manufactureras.

Durante el diálogo, la secretaria de Desarrollo Económico también señaló que, “aún no hemos llegado al pico de la enfermedad por COVID-19, pero se estima que ocurrirá en la segunda semana de mayo, por lo que es vital mantener las medidas de bioseguridad y movilidad adoptadas o, de lo contrario, se podrían echar para atrás los procesos de reactivación económica y perjudicar tanto a los sectores que están operando como a los que próximamente entrarán a hacerlo”, advirtió.

La directiva agregó que, actualmente se está trabajando en los protocolos de seguridad de los sectores que aún no han entrado en reactivación, en conjunto con la ANDI, AmCham Colombia, Fenalco y varios gremios, a través de los cuales los empresarios trasmiten sus ideas y sugerencias. “La invitación es a que sean las mismas compañías las que nos entreguen esa información, ya que las especificidades sobre cómo se puede adecuar y autorregular cada sector las conocen precisamente ellas”.

Al respecto, la directora ejecutiva de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, indicó que la Cámara está en contacto con la consejera presidencial para la Competitividad y la Gestión Público-Privada, Clara Parra, a quien le ha trasmitido las solicitudes y sugerencias de diferentes sectores. “Así mismo, estamos trabajando con nuestros afiliados en el desarrollo de algunos protocolos de adecuación y hemos dispuesto en nuestro sitio web www.amchamcolombia.co el ABC de apertura de los sectores de construcción y manufactura, e información de interés para las diferentes industrias”.