Incremento de impuestos, la gran preocupación del Plan de Reactivación Económica en Bogotá



Varios concejales de la capital coinciden en que  si bien hay incentivos importantes, incrementar impuestos podría generar un retroceso y afectar gravemente a empresarios, comerciantes y las inversiones en la ciudad. 

Bogotá, 27 de agosto de 2020 (AmCham Colombia).- Aunque la propuesta de reactivación económica que presentó la Alcaldía Mayor de Bogotá tiene algunos incentivos positivos para empresarios y comerciantes, el incremento de impuestos que se propone y la destinación de los 11 billones de pesos de endeudamiento solicitado al Concejo, no conduciría al mejoramiento del empleo ni a la recuperación de la economía capitalina. 

En ese sentido se pronunciaron varios concejales de la ciudad quienes dieron a conocer sus puntos de vista sobre la iniciativa de la Alcaldía cuyo estudio avanza en el cabildo distrital al tiempo que se puso fin a las cuarentenas estrictas por localidades y la ciudad se dispone a comenzar la nueva normalidad tras varios meses de aislamiento social.

“Tal como está planteado el uso de esos recursos, la reactivación económica no se va a lograr porque los ingresos fiscales van a caer 4.4 billones en el periodo si estimamos que la carga fiscal de los impuestos, como el predial e ICA, tienen un peso del 8 % sobre los ingresos de una actividad; por ende, la ciudad no está preparada para asumir ese cupo de endeudamiento”, señaló Rolando González, concejal del Partido Cambio Radical, durante el conversatorio convocado por la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia.

Al respecto, Andrés Forero, concejal del Centro Democrático, cuestionó si realmente el endeudamiento servirá para reactivar la economía o para cubrir las necesidades del Plan Distrital de Desarrollo, dado que, aunque hay unos incentivos que pueden ser positivos, los tres grandes proyectos asociados al cupo de endeudamiento -la extensión del metro a Suba y Engativá, la construcción del cable de San Cristóbal y la construcción del corredor por la Séptima- se iniciarán hasta 2022, en el mejor de los casos; y aunque son obras necesarias, no estimularán la reactivación económica en este momento.   

“Adicionalmente, la alcaldesa anunció que con esos 11 billones de pesos iba a crear 500 mil empleos en el cuatrienio, pero la misma administración reconoce que por cada billón se van a crear 13 mil empleos, es decir, solo 143 mil empleos en total. Realmente, lo que se está tratando de hacer es ‘tapar el hueco’ que quedó en la financiación del Plan Distrital de Desarrollo y se espera recaudar 2.4 billones de pesos de manera neta”, aseguró Forero. 

Por su parte, Martín Rivera, concejal de la Alianza Verde, defendió la propuesta asegurando que, el plan de reactivación económica se basa en un principio de solidaridad sobre quienes mejor les esté yendo en este momento difícil puedan asumir unos costos adicionales para subsidiar lo que se deje de percibir por quienes peor les está yendo. “Son cuatro billones de pesos que dejaremos de percibir por las pérdidas en estos seis meses de cuarentena, de ahí la importancia de encontrar esos rubros adicionales para subsanar ese vacío y reactivar económicamente el aparato productivo”, explicó. 

¿Más desincentivos que alivios? 

Para el concejal de Cambio Radical, los comerciantes y empresarios se verán afectados, además, porque una reapertura del 55 %, con un aforo solamente del 25 %, no les brinda un alivio; incluso, muchos necesitarían llevar a cabo aperturas los fines de semana, por lo que tendrían que pagar recargos por los turnos que requieran después de ciertos horarios. 

“En el ‘Plan Marshall’ hay unos incentivos muy mínimos para empresarios y comerciantes. El descuento tributario del 15 % del ICA no ayuda en nada y, peor aún, en segmentos como el comercio electrónico se pretende gravar, aún más de lo que ya viene haciéndose, a quienes hoy vienen desarrollando esta actividad. De modo que, en vez de proporcionarles alivios, podría quebrarlos”, advirtió González.  

En este sentido, el concejal de Alianza Verde aseguró que, si bien, en el documento inicial que se radicó hay un aumento en el ICA a las actividades de comercio electrónico, en una ponencia que llevará a cabo la bancada Alianza Verde se presentarán algunas modificaciones con el fin de unificar los códigos CIIU para que Bogotá en vez de tener doce códigos CIIU, relacionados a la actividad de comercio electrónico, tenga solamente tres; y una vez hecha esa unificación, se pueda tasar la tasa más baja, es decir, que no se cobre el 13 x 1.000 sino que se tase al 4 x 1.000. 

El concejal del Centro Democrático refutó que se podrían unificar esos códigos CIIU sin necesidad de incrementar las tarifas de industria y comercio, y que no es el momento para hacerlo, teniendo en cuenta que no es conveniente gravar a miles de empresas que han logrado sobrevivir en la pandemia a través del comercio electrónico. Además, agregó, “con la Reforma Tributaria se ha logrado que el ICA se pueda descontar el próximo año en la mitad y del 2022 en adelante en su totalidad del impuesto de renta; lo que refleja que, mientras el Gobierno Nacional da este tipo de estímulos, el Gobierno Distrital trata de asfixiar a los sectores que han intentado sobrevivir”. 

González coincidió en que, no son convenientes las altas tasas del régimen simple de tributación porque dificultarán que muchos empresarios pequeños quieran migrar al esquema de monotributo. También, manifestó su preocupación por una posible fuga de empresas, en algunas actividades, a los municipios cercanos aprovechándose de los beneficios tributarios de las tarifas más bajas que ofrecen zonas como Cajicá, Cota, Funza, entre otros municipios aledaños a Bogotá.     

“Si la apuesta del Gobierno Distrital es que segmentos, como el del comercio electrónico, crezcan y se formalicen, cualquier cambio tributario genera un desincentivo a las transacciones digitales, en especial, al comercio al por menor. Este aumento tarifario genera una distorsión entre el comercio tradicional y el electrónico, y desestimula las economías colaborativas y la inversión de estas tecnologías en las pequeñas empresas”, puntualizó el concejal de Cambio Radical. 

Impactos a la inversión 

Para el concejal del Centro Democrático, hay otras empresas que también se verían afectadas, como las que tuvieron que cambiar su producto principal para adecuarse a la crisis y serían gravadas, por lo que se estaría castigando, en cierta forma, la innovación y la capacidad de reacción a esta situación. Así mismo, el sector de Contact Centers es otro segmento que sería gravado, aun cuando son un servicio con alta movilidad dentro del país y en el exterior. 

“Estamos compitiendo como sede de posibles negocios no solamente con los municipios circunvecinos sino con otras regiones del país y de Latinoamérica, por tanto, hay que ser muy cuidadosos con cambiarle ahora las reglas de juego a algunas empresas que decidieron invertir en la ciudad; eso puede afectar las inversiones”, advirtió Forero.    

Un plan más ambicioso y audaz: AmCham Colombia

Hace pocos días la directora de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture sostuvo que si bien el plan propuesto por la Alcaldía de Bogotá al Concejo es positivo y de gran ayuda, se requiere de un “plan más ambicioso y audaz” para la reactivación.

“El Plan de Desarrollo de la Ciudad, que apoyamos desde AmCham Colombia, debería de avanzar rápidamente su ejecución en especial las inversiones grandes de obras, al tiempo que se activa el sector privado de forma consistente y constante”, expresó Lacouture.

Agregó que “varios sectores han visto en las ventas a través de plataformas electrónicas la forma de mantenerse a flote. Aumentar sus impuestos, así sea por poco, se traducirá en un aumento de costos en la cadena que inevitablemente pagará el consumidor. Por el contrario, se debe estimular el uso de plataformas como mecanismos seguros de pago y así aumentar el recaudo sin incrementar la tarifa”:

Vea el conversatorio con los concejales sobre el Plan de Reactivación Económica de Bogotá