AmCham Colombia, Cámara de Comercio Colombo Americana

Las oportunidades de inversión extranjera en Colombia en medio de la pandemia



La actual reconfiguración mundial del comercio cambió el concepto de las cadenas globales de valor y abrió paso a las cadenas regionales, donde el país tiene oportunidades, especialmente con EE. UU., ya que sus empresas están buscando nuevos destinos de proveeduría, que sean más cercanos, confiables y de menor riesgo.

Bogotá, 22 de septiembre de 2020 (AmCham Colombia).- A raíz de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, y los efectos de la covid-19, se generó una fragmentación de la globalización que está reconfigurando el comercio mundial. Este panorama le abre oportunidades a Colombia para aumentar sus exportaciones y atraer más inversión extranjera; pero, para aprovecharlas, el país debe insertarse en las cadenas regionales de valor que están sustituyendo sus estrategias de offshoring (países lejanos) por nearshoring (países vecinos) para tener un acceso más rápido y con menores riesgos a la proveeduría que requiere cada país. 

Así lo dio a conocer la directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, durante un diálogo virtual con Juan Gabriel Pérez, director de Invest in Bogota, en el que ella enfatizó en que el riesgo, el costo y la resiliencia serán los tres elementos claves para que el país se inserte de forma efectiva en esas cadenas de valor.   

“En Estados Unidos, por ejemplo, si bien, las empresas han manifestado que seguirán produciendo desde China y otros países de Asia para el mercado asiático, están buscando mercados más cercanos para reducir los tiempos de entrega y tener confianza, certidumbre y una logística eficiente en el despacho, alineadas a las políticas que puedan surgir en materia geopolítica y, al mismo tiempo, la resiliencia para lograr esos procesos productivos”, explicó la directiva de AmCham. 

Oportunidades y retos de Colombia para atraer inversión 

Y es que, hoy, Colombia es partícipe de cadenas de valor muy pequeñas e, igualmente, dentro de los mercados internacionales tiene muy poca participación. De manera que, para que el país logre ser parte de esas cadenas globales de valor, debe mejorar y apostarle a la infraestructura, los bienes intermedios y el comercio electrónico, que son las variables de mayor importancia para los inversionistas en la actual coyuntura. 

“Lo primero que necesita Colombia es una buena infraestructura, no solo a nivel vial y de transporte terrestre, sino tecnológica, así como en el sentido de eficiencia y efectividad. Se requiere que cada uno de los proyectos que se desarrollen tenga una injerencia dentro del ámbito digital y, ahí, Bogotá tiene un gran potencial de ser ese hub logístico digital para generar, no solo dentro de Colombia sino a nivel latinoamericano, las oportunidades que EE. UU. está buscando”, señaló Lacouture.  

El país también debe prepararse para la industria 4.0 y avanzar a nivel de acceso de la mano con la inteligencia artificial, robótica y, en general, las nuevas tecnologías. Al mismo tiempo, debe contar con una mano de obra que esté capacitada pertinentemente versus los costos laborales.  

Otra variable y oportunidad son los bienes intermedios, los cuales Colombia puede producir, sobre todo, en Estados Unidos, aprovechando su materia prima de valor agregado que dejó de exportar a China por la tensión comercial y que nuestro país está en la capacidad de transformar. Además, tanto a la entrada de China como a la salida y llegada a EE. UU. hay nuevos aranceles, mientras que Colombia no cuenta con estos, lo cual también es una oportunidad.  

Los sectores con más potencial exportador y de inversión 

“Desde AmCham Colombia hicimos un estudio en el que identificamos 108 partidas arancelarias entre las que se encuentran productos de la industria química; el reino vegetal; metales comunes y herramientas; piedras, cementos, cerámicos y vidrio; materiales textiles y sus manufacturas, que los empresarios nacionales pueden vender a EE. UU. por contar con una ventaja comparativa revelada frente a China, y que se tratan principalmente de bienes intermedios que forman parte de diversas cadenas regionales de producción”, detalló la Directora de AmCham Colombia. 

La Cámara de Comercio Colombo Americana hizo este mismo análisis en cuanto a las oportunidades de inversión y encontró que, dentro de los sectores en los que Colombia puede atraer inversión extranjera, se encuentran la industria farmacéutica, cosméticos y aseo, manufacturas e insumos para calzado, prendas de vestir y textiles, industria automotriz, alimentos y bebidas, tercerización avanzada de servicios, software e innovación digital, logística y comercio electrónico. 

La tercera y última variable también va muy de la mano con la tecnología y es que, Estados Unidos está comprando, cada vez más, a través del comercio electrónico. “Colombia no puede quedarse atrás y Bogotá está llamada a ser un hub logístico del e-commerce, ya que tiene un aeropuerto reconocido a nivel latinoamericano como el más eficiente, una infraestructura que se viene mejorando, capital humano, vías internas y el espacio para desarrollarlo, pero se necesita de una coordinación interinstitucional para lograr que esto sea una realidad”, aseguró Lacouture. 

Al respecto, Juan Gabriel Pérez, director ejecutivo de Invest in Bogota, señaló que, actualmente, la entidad está enfocada en la retención de la inversión, puesto que en Bogotá hay más de 1.600 empresas con capital extranjero, por lo que están trabajando con varias de ellas para ayudarles a identificar todas sus oportunidades de exportación y de generación de empleo. Agrego que, según los resultados de dos encuestas que realizaron este año, a pesar de la crisis, estas empresas no han pensado irse de Bogotá, pues están bien en la ciudad y entienden que la covid-19 es una problemática universal.   

“También, tenemos un espacio importante para los proyectos nuevos y la reinversión. Muestra de ello es que estamos trabajando con empresas nuevas, principalmente, de los sectores de servicios, tecnologías de la información y de tercerización especializada en temas como salud, los cuales han venido ganando una participación importante, incluso, en esta época de pandemia”, afirmó Pérez.