Se puede mejorar la reforma tributaria, pero no debe archivarse: Amcham Colombia




En carta enviada a los ponentes, la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, insta a que se logren consensos para garantizar los recursos necesarios para atender la situación social y económica del país.

Bogotá, 30 de abril de 2021 (AmCham Colombia).- La Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, hizo un llamado al Congreso de la República para que no archive el proyecto de ley de reforma tributaria y se den las discusiones y cambios necesarios en su articulado en el entendido de que no dar este paso “traería más riesgos que beneficios para la sostenibilidad fiscal y la política macroeconómica del Estado colombiano”.

En una carta enviada a los ponentes del proyecto de Ley 594/2021 Senado y 439/2021 Cámara, María Claudia Lacouture, directora de AmCham Colombia, advirtió que “promover el archivo de la iniciativa, es un mal cálculo político, en el mediano y largo plazo, que amenaza la institucionalidad, la estabilidad macroeconómica y nuestro sentido de responsabilidad con las familias más vulnerables de nuestro país”.

En la misiva, AmCham Colombia señala que el texto radicado por el Ministerio de Hacienda a consideración del Congreso de la República requiere de una discusión amplia y profunda para avanzar en la consecución de un sistema tributario, progresivo, eficiente y equitativo.

Vea el pronunciamiento de AmCham Colombia sobre el trámite de la Reforma Tributaria

“Entendemos que el Gobierno Nacional fijó una meta de recaudo ambiciosa, pero el objetivo de esta reforma tiene que ser el balance justo entre la sostenibilidad fiscal y la solidaridad con los colombianos más vulnerables, por lo que una propuesta moderada puede responder a este objetivo, sumado a la oportunidad histórica que tiene el Congreso de la República de liderar el proceso de transformación de nuestro sistema tributario que de acuerdo con Fedesarrollo, es un sistema que no es existoso; que es inequitativo horizontalmente y en donde redunda el problema de evasión que tenemos; que no es progresivo y que ineficiente económicamente, en la medida que la carga tributaria recae exclusivamente sobre 5.000 empresas, lo cual afecta la inversión y la generación de empleo, en una coyuntura en donde el desempleo se sigue ubicando en una cifra de dos dígitos (15,9%) de acuerdo con la información del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane)”, dice la carta.

De acuerdo con la Cámara Colombo Americana, si bien el contexto de pandemia y el duro impacto en la economía parecen hacer inviable un proyecto de reforma tributaria, es un acto de responsabilidad su análisis y puesta en marcha, manteniendo el ejemplo de estabilidad macroeconómica a nivel regional.

“La reforma tributaria es una medida económica y socialmente necesaria para robustecer el recaudo fiscal, garantizar los ingresos de las personas menos favorecidas, mejorar los niveles de deuda pública y enviar un mensaje de confianza al mercado”, dice la carta.

Agrega que el mercado internacional está atento al desarrollo de este proyecto sobre el cual recae ahora un manto de incertidumbre que impacta la confianza en los empresarios y de los inversionistas.

“Hay conciencia que de no avanzar en esta reforma tributaria, se generaría un desfase considerable sobre las cuentas de la Nación, profundizando el déficit fiscal y exponiéndonos a una reducción de la calificación internacional de Colombia, a un grado especulativo, derivando en una pérdida de nuestro grado de inversión”, dice la misiva.

Agrega que “la presentación de esta reforma tributaria implica la necesidad de contar con recursos suficientes para atender a todos los colombianos afectados por la declaratoria de emergencia económica y social que trajo consigo la pandemia y que son producto de un mayor endeudamiento público por parte del Estado colombiano”

Concluye diciendo: “pedimos al Congreso de la República que este proyecto de ley no sea archivado en un ejercicio que traería más riesgos que beneficios para la sostenibilidad fiscal y la política macroeconómica del Estado colombiano, y que además pondría en riesgo un mínimo de ingresos para las familias más desfavorecidas de nuestro país. Sabemos que en sus manos está el deber institucional de discutir esta reforma con rigurosidad técnica, hacer las modificaciones necesarias para no afectar a la clase media ni el consumo, para responder con altura a las demandas de un país moderno que invierte en sectores estratégicos como tecnología, agroindustria, comercio, manufacturas, entre otros”