Vacuna y Biden generaron fuertes alzas en los mercados




Al optimismo por la victoria de Biden, se unen las noticias por el medicamento de Pfizer. 

Bogotá, 10 de noviembre de 2020 (Portafolio).- El optimismo por la expectativa de la victoria de Joe Biden en las elecciones de Estados Unidos hizo que la semana pasada se registrara el mayor alza desde abril, unas mejores perspectivas que se mantuvieron este lunes para marcar, en algunos casos, la mejor jornada bursátil en años, euforia auspiciada por la confirmación (no oficial) de que el demócrata será el próximo presidente de la principal economía, y las buenas noticias acerca sobre la vacuna contra el coronavirus.

Este lunes fue el primer día de cotizaciones desde que el pasado sábado Biden se convirtiera en presidente electo, por lo que se mantuvo la expectativa de que su mandato pueda ser beneficioso para los mercados mundiales.

Y sumado a esto, se supo que la vacuna que están desarrollando Pfizer y BionNTech ofrece más del 90% de efectividad contra las infecciones derivadas de la covid-19, lo que imprimió optimismo en cuanto a que en 2021 pueda distribuirse el medicamento y este empiece a permitir una reapertura económica más completa en el mundo.

“Yo diría incluso que en el repunte puede haber más aporte al impulso por el lado de la vacuna, pues es un tema muy favorable para la economía mundial y no se esperaba. Claramente, del lado de Biden el mercado también ve con buenos ojos que su gobierno pueda ser más diplomático, con menos confrontaciones y con más certidumbre frente a Trump. No hay que olvidar que antes de las elecciones, el miedo a los rebrotes y restricciones era lo que concentraba el rumbo de las cotizaciones”, explica Camilo Pérez, gerente de estudios económicos de Banco de Bogotá.

Pero, por el lado de Estados Unidos sí hay un aspecto que impulsó a los mercados, y es paradójicamente que se vio de forma positiva que Biden no tenga tanto poder como se esperaba.

Según Kenneth Rogoff, profesor de economía y política pública de la Universidad de Harvard, execonomista jefe del FMI, “los mercados respondieron muy positivamente no porque ganara Biden, lo que no fue una sorpresa, sino ante el hecho de que los republicanos tienen buenas posibilidades de ocupar el Senado, lo que supondrá que se pospongan algunas de las políticas progresistas de los demócratas. Eso sí, su presidencia reduce el riesgo de un evento de ‘cisne negro’ por un comportamiento errático”.

Ante esto, es indudable que la jornada de ayer en los mercados fue muy positiva, aunque en Wall Street el cierre fue menos fuerte de lo esperado. El Dow Jones llegó a ir subiendo más de 1.300 puntos, lo que habría supuesto un récord intradía. No obstante, al termino de la sesión se desaceleró el impulso y repuntó un 2,95% hasta 29.157,97, por lo que no superó sus máximos históricos marcados en febrero por alrededor de 100 unidades, aunque borró las pérdidas generadas por la llegada de la pandemia.

El S&P500 subió 1,17% hasta los 3.550,50 puntos, mientras que el Nasdaq tuvo un día negativo, al caer al cierre de la sesión un 1,53%, según los datos compilados por Bloomberg.

En Europa sí no se llegó a apreciar la desaceleración y algunos de sus índices lograron repuntes no vistos en años, como es el caso de España (+8,57%), Francia (+7,57), Alemania (+4,94%) o Reino Unido (4,67%).

En América Latina también se vio este bien resultado, con alzas de 5,01% en Argentina, 2,57% en Brasil, 2,91% en México, 3,05% en Chile y 3,53% en Colombia, que si bien le ayuda a mejorar en la posición acumulada en lo que va de año, todavía se encuentra con importantes caídas respecto al inicio de la pandemia.

Otro dato con gran impacto en Colombia de la jornada positiva de este lunes fue el repunte en el precio del petróleo, pues la referencia Brent tuvo un incremento de 6,54% hasta los US$42,03 según Bloomberg, mientras que el WTI presentó un alza en el día de 7,3% a US$39.85. En este punto también se vio movido por la posibilidad de que la Opep+ ajuste sus recortes de producción.

Cabe mencionar, a su vez, que el dólar siguió con una tendencia de apreciación del peso, y mientras la semana pasada bajó $122 el precio de la divisa estadounidense, tan solo este lunes ese descenso fue de casi $100 adicionales, por lo que ese valor hoy es de $3.646,15.

Un indicador claro del optimismo en el mercado y la menor aversión al riesgo es que el precio del oro, considerado activo refugio frente a la volatilidad del mercado, cayó 4,58% hasta US$1.862,30 por onza.

PRIORIDADES DEL PRÓXIMO PRESIDENTE DE EE. UU.

Una parte importante de las expectativas en el mercado vienen del lado de qué se puede esperar para la ‘Bidenomics’ una vez que el demócrata asuma su cargo el próximo 20 de enero.

Cabe recordar que entre los planes económicos que planteó Biden, se encuentra un alza de impuestos, programas de inversión pública para impulsar a la industria nacional, los cuáles tendrían un enfoque sostenible e impulso de las energías limpias, así como incrementar otros planes estatales como el ‘Obamacare’.

Esto hace que sean varias las prioridades que se le plantean al próximo presidente. Según Rogoff, “la máxima será introducir una política coherente para hacer frente a la pandemia. A nivel nacional, la principal prioridad será aprobar un de estímulo, que ayude a los desempleados, pymes y estados atrasados, mientras que tendrá que enfrentar elementos a más largo plazo, como mejorar la infraestructura y el acceso a internet. A nivel global, necesita reafirmar el compromiso con las instituciones y normas globales y poner fin a la política errática de la era Trump. Es probable que continúe alguna versión de la guerra comercial con China”.

Por su lado, Edward Stuart, profesor emérito de economía de la Universidad Northeastern Illinois, coincide en que la mayor prioridad será un nuevo paquete de estímulo, pues “EE. UU. todavía enfrenta una segunda recesión, y habrá otra ronda de alza del desempleo y quiebras si esto no se hace rápido”.

Y, de igual forma, Stuart cree que pronto debe empezar a sentar las bases de “una reestructuración de la economía hacia los Acuerdos de París, con una reactivación verde que requerirá inversiones masivas y apoyo federal. La infraestructura es una gran prioridad ante el deterioro que estas han sufrido y la ampliación de la cobertura sanitaria”.

Por último, David Castrillón, docente-investigador de la U. Externado, señala que “Biden ganó por su promesa de ser un presidente de la normalidad. Esto implica dejar atrás el ‘EE. UU. primero’ y trabajar en la restauración del liderazgo y legitimidad en el mundo. Para la reactivación, se habla de un estímulo de US$2,2 billones, con ayudas a vulnerables, subsidios a la nómina y la postergación del pago de ciertos créditos, entre otras, aunque necesitará la aprobación del Senado”.

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