El Comercio Exterior: Un Canal De Crecimiento En Medio De La Incertidumbre Global -  AmCham Colombia
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El comercio exterior: un canal de crecimiento en medio de la incertidumbre global

1 de agosto de 2022

Las correcciones a la baja frente al crecimiento mundial van a afectar los flujos de comercio internacional en el corto y mediano plazo. Sin embargo, el comercio exterior siempre será una palanca de crecimiento y reactivación económica, por lo cual los empresarios deben continuar viendo en este canal una oportunidad para mantener su actividad productiva.

Bogotá 01 de agosto 2022-. El mundo se encuentra en un proceso de enfriamiento, en donde el crecimiento y la recuperación post pandemia se está debilitando.

Los incrementos de los tipos de interés, las presiones inflacionarias, y el contexto geopolítico derivado del conflicto entre Rusia y Ucrania han implicado correcciones frente a las proyecciones de la economía global para este y el próximo año.

Este escenario tendrá un impacto en el desempeño del comercio mundial, el cual se verá afectado negativamente después de mostrar registros históricos en el 2021 y primer trimestre de 2022.

El nivel de conexión y dependencia global en el que vive el mundo hoy en día hace que el escenario actual impacte de manera negativa el comercio internacional. Hay muchos aspectos para poner en una balanza que logre reflejar las perspectivas de corto plazo del comercio mundial. En definitiva, no es un juego de suma cero, pero una debilidad de la demanda mundial sumado a factores como la continua incertidumbre de las cadenas globales de suministro y la logística internacional, el escenario macroeconómico global, y el conflicto geopolítico, reflejan una ralentización del comercio mundial.

En primer lugar, se continúan observando retos y cuellos de botella de las cadenas globales de suministro, las cuales sufrieron disrupciones desde inicios de pandemia que impactaron los costos y el nivel de certidumbre con el que solía operar el comercio internacional. 


Debido a la congestión en puertos, a mediados de julio alrededor de 30 billones de USD de mercancía se encontraban en buques anclados o atrapada en los puertos de las costas este y oeste de Estados Unidos, y la situación en Europa es similar. La congestión se ha dado por múltiples razones, entre otras, por las protestas del sector férreo y del sector de transporte terrestre o camionero en Estados Unidos, y las negociaciones salariales de los sindicatos y empleados portuarios en Europa. Aunque la disponibilidad de buques no es un problema en estos momentos, la congestión en puertos pronto podrá afectar la disponibilidad de contenedores, principalmente aquellos que regresan por mercancía a Asia.              

De igual manera, los “blank sailings” o cancelaciones de operaciones, escalas en puerto, o de un recorrido mismo, están incrementando. Estas se dan estratégicamente por falta de demanda, o por otras razones como la necesidad de mantener la confiabilidad de cumplimiento de horarios de los buques, la cual sigue en mínimos históricos debajo de 40%. Este fenómeno de los “blank sailings” también evitará que los precios de los fletes continúen bajando o se normalicen, pues aún se encuentran hasta 4 veces por encima de las tarifas prepandemia.

Por otro lado, en Estados Unidos las bodegas y depósitos están operando con capacidad limitada, en algunas regiones portuarias debajo del 1%. Gigantes como Walmart y Target reportan debilitamiento de la demanda y recortes en sus proyecciones de utilidades, pero sus bodegas permanecen en su máxima capacidad, de manera que las compañías continúan adoptando la metodología “just in case” construyendo inventario anticipado para final de año. Un incremento anual de 20% del nivel de ocupación de almacenamiento y bodegaje en Estados Unidos, y la falta de oferta de empleados en este sector, supone un reto que genera más presiones inflacionarias para los usuarios de comercio exterior. 

Finalmente, las restricciones de oferta también tienen un alto nivel de incertidumbre que afecta las cadenas globales de valor. Aunque se presencia un repunte de la apertura de China luego de su confinamiento en el segundo trimestre, las restricciones de movilidad y de actividad productiva por la política cero COVID en China podrían resurgir en cualquier momento.

Por estas razones y situaciones particulares en las regiones que mueven el comercio del mundo, el funcionamiento de las cadenas globales de valor no se normalizará en el corto plazo, y los costos y nivel de incertidumbre continuarán afectando a los usuarios de comercio exterior. Sin embargo, se considera que una menor demanda en general podría ser positivo para aquellos que continúan operando en comercio exterior, ya que una menor presión en el sistema les permitirá contar con una mejor planeación y respuesta de las cadenas de suministro.

En segunda medida, a nivel macroeconómico el incremento de las tasas de interés y la reducción de los paquetes de estímulos económicos comienzan a tener un efecto en los patrones de consumo y gasto, lo cual va a impactar negativamente el volumen del comercio mundial el resto del año y el próximo año. Esto a pesar de la resiliencia que ha tenido la demanda por la fortaleza del empleo y del ahorro acumulado desde el año pasado.

Este semestre se esperan ver los primeros efectos de las subidas de tasas de interés por parte de los bancos centrales, con el objetivo de contener el crecimiento de la inflación. De este efecto esperado depende que los bancos centrales continúen tomando decisiones de política monetaria que repercuten en el comportamiento de las monedas, y su posición relativa, lo cual impacta los términos de intercambio comercial.

A su vez, al disminuir o recoger el exceso de liquidez que se venía presentando en los últimos años para controlar la inflación, incrementa la dificultad de acceso adecuado y oportuno de financiamiento para darle continuidad a la actividad económica y empresarial.

A pesar de los retos que enfrenta la economía global, el comercio mundial no para y continuará siendo indispensable como fuente de crecimiento.

Aquellos empresarios que perciben de manera acertada a los mercados internacionales como canal de diversificación de ingresos y riesgos, así como un canal de productividad, deben fortalecer sus herramientas de planeación, monitoreo, y financiamiento para continuar aprovechando las oportunidades del comercio exterior.      

El acceso a herramientas oportunas, eficientes y sencillas de financiamiento será un aspecto clave y protagónico en la supervivencia de las compañías que operan en el mercado global.  Para conocer más sobre este tipo de herramientas visita Finkargo www.finkargo.com o contacta a la compañía a través de Amcham.