Revitalizar la inversión y el ‘nearshoring’, mayores oportunidades para el tejido empresarial

11 de agosto de 2023

Desde AmCham Colombia se resalta la importancia del relacionamiento público-privado en la atracción de la inversión y el aprovechamiento de oportunidades comerciales relacionadas con el contexto internacional actual.

Bogotá, 11 de agosto de 2023 (AmCham Colombia). – La articulación de los sectores público y privado será un factor determinante para el clima de negocios en el país, particularmente en materia de estabilidad económica, seguridad jurídica, eficiencia logística y productividad.

Así lo aseguró María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia durante el conversatorio “Oportunidades y retos para Colombia en un contexto de geofragmentación global”, realizado por Corficolombiana.

La rentabilidad de las inversiones, la seguridad física, jurídica y política, junto con la eficiencia logística, y el mercado laboral actualmente destacan como las cuatro principales variables de interés para la inversión en Colombia, de acuerdo con la presidenta de AmCham Colombia. Bajo este marco, la creación de un ecosistema para el desarrollo mediante mecanismos de productividad y optimización de costos resulta trascendental para impulsar nuevas oportunidades sectoriales.

El cumplimiento de estándares y la generación de confianza también sobresalen como fundamentales para la atracción de inversionistas, en la medida que permite establecer proyecciones de corto, mediano y largo plazo en el país. Esto conjuntamente a medidas laborales y de mercado interno orientadas a fortalecer el aparato productivo, donde alrededor del 80% del crecimiento económico se explica por factores relacionados con el consumo de los hogares.

Propiciar ambiente estable que genere resultados en empleo y conduzca a un círculo virtuoso de generar oportunidades y reactivar el consumo constituye un panorama favorable para la entrada de capitales. “A nivel mundial, las mayores inversiones están direccionadas a determinados sectores, el 19% al petróleo, minería y gas; el 13% a bienes y servicios, y bienes raíces; seguido después por servicios financieros, comercio y manufacturas”, puntualizó Lacouture.

Vea la intervención de AmCham Colombia en el Foro Corfi aquí

Tendencias favorables, oportunidades por aprovechar

Si bien múltiples variables de decisión internacionales determinan el ritmo de reacomodamiento de las cadenas de producción, más conocido como ‘nearshoring’, las condiciones actuales todavía suponen potenciales negocios. “Hay oportunidades en aquellos sectores donde hay una intermediación o una materia prima que se requiera para producir o vender en mercados cercanos a Estados Unidos”, aseguró la presidenta de AmCham Colombia.

La competitividad de los productos colombianos frente a la proveeduría china en el mercado norteamericano continúa siendo un elemento por considerar. Desde este escenario, hubo énfasis en las 108 partidas arancelarias identificadas por AmCham Colombia en las que Colombia cuenta una ventaja comparativa revelada con respecto a China. De este grupo, el 56% ha presentado tasas de crecimiento superiores al 200% durante los últimos cuatro años.

“Si Colombia hace una alianza público-privada para generar tecnificación, infraestructura y asociatividad que jalone la producción agrícola, podemos crecer un 250% en nuestras exportaciones para los próximos 4 años”, sostuvo Lacouture. Esto acompañado de estrategias diferenciales que permitan agregar valor a productos y sectores colombianos, con un enfoque regional que revitalice los niveles de producción y el potencial de exportación.

Formalidad laboral es imprescindible hacia adelante

De acuerdo con la presidenta de AmCham Colombia, el tejido empresarial desempeña un papel transformador en el desarrollo de ecosistemas que permitan fortalecer el empleo formal y de calidad, “el sector privado no puede perder su rol dentro de una democracia”, aseguró la directiva. Sobre esto, se mencionó la importancia de tomar acciones conjuntas para avanzar hacia un mercado laboral más sólido, “Colombia tiene 1,5 millones de empresas formales, pero tiene 10 millones de micronegocios informales”, indicó Lacouture.

Así mismo, se destacó que la informalidad laboral no responde a un grupo homogéneo, y en cambio, resulta multifactorial bajo tres grupos característicos. En primer lugar, se encuentra la informalidad precaria, cuya actividad económica se da por subsistencia. En segundo lugar, se relaciona la informalidad básica, que supera las actividades de subsistencia, pero que carece de un crecimiento sostenido. Y por último, sobresale la informalidad promedio, la cual se mantiene ante la necesidad de emprendimiento.

De otro lado, se precisó que la formalización de pequeñas y medianas empresas no solo requerirá de un constante acompañamiento empresarial, sino también de un mercado laboral práctico que también brinde mayores oportunidades de reducción de costos y rentabilidad.