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EE. UU. Y CHINA ELEVAN LA TENSION ARANCELARIA, PERO DEJAN ABIERTA LA VIA DE DIALOGO

12 de octubre de 2025

La relación comercial entre Estados Unidos y China vuelve a tensarse tras el anuncio de Washington de imponer un arancel adicional del 100% a las importaciones chinas y de establecer controles de exportación sobre “software crítico” a partir del 1 de noviembre. La medida llega en respuesta a la expansión de los controles chinos sobre tecnologías y materiales asociados a tierras raras, insumos estratégicos para las industrias aeroespacial, automotriz, electrónica y de defensa.

Desde Beijing, el Ministerio de Comercio calificó de “hipócritas” las medidas estadounidenses y defendió sus controles como legítimos y orientados a evitar usos militares indebidos. Aunque el tono fue firme, China evitó anunciar aranceles de represalia y reafirmó que su régimen no equivale a una prohibición total: las exportaciones civiles que cumplan la normativa pueden autorizarse mediante licencias. Este equilibrio sugiere un cálculo estratégico para mantener abierta la posibilidad de reencauzar el diálogo.

En Estados Unidos, el presidente Donald Trump combinó un mensaje de presión económica con señas públicas de distensión, señalando en redes sociales que no busca una crisis y que ambos países comparten el interés de evitar una recesión. Sin embargo, los mercados reaccionaron con ventas masivas el viernes —el S&P 500 registró su peor caída desde abril y el Dow Jones retrocedió cerca de 880 puntos—, antes de un rebote en los futuros tras comentarios más conciliadores.

Un tablero de alto riesgo: tierras raras y cadenas de suministro

China procesa alrededor del 90% de las tierras raras del mundo y, desde el 9 de octubre, amplió su control para abarcar más elementos, equipos y tecnologías, con filtros estrictos para usuarios extranjeros de los sectores defensa y semiconductores. Para los fabricantes globales, esto implica nuevos cuellos de botella y necesidad de planes de contingencia en abastecimiento, tiempos y costos. 

En mayo de 2025 ambos gobiernos acordaron reducir temporalmente aranceles —EE. UU. a ~30% y China a ~10%— para distender el clima y dar espacio a la negociación. Ese paréntesis se ha ido erosionando con medidas y contramedidas en sectores sensibles, culminando ahora con el 100% adicional anunciado por Washington. El episodio refleja una dinámica de coerción y señalamiento combinada con mensajes de apertura. 

Analistas apuntan a que la ausencia de represalias arancelarias inmediatas por parte de China no equivale a debilidad, sino a una apuesta táctica: preservar margen para reanudar conversaciones en las próximas semanas, sin renunciar a herramientas regulatorias de presión. Otros observadores advierten que la confianza para un acuerdo duradero sigue siendo frágil, dada la politización del vínculo y la centralidad de los insumos estratégicos.

BLOQUEO PRESUPUESTAL EN EEUU: LA DEUDA, EL VERDADERO RIESGO IGNORADO

En medio del bloqueo presupuestal en Estados Unidos —que hoy completa su duodécimo día— el debate político ha derivado en acusaciones cruzadas y tácticas de presión, dejando fuera de foco el problema estructural: la trayectoria de la deuda y el costo financiero de sostenerla. El cierre distrae, pero no resuelve; por el contrario, agrava la incertidumbre y posterga decisiones que ya son inaplazables.

Mirar la deuda importa porque el costo de los intereses está desplazando gasto con mayor retorno social. Según la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO), los pagos netos de intereses superan al gasto en defensa desde 2025 y lo harán de forma sostenida a lo largo de la próxima década, comprimiendo márgenes para inversión pública, seguridad y política social. Esa dinámica convierte cada punto adicional de tasa en un recorte silencioso del resto del presupuesto.

El punto de partida es exigente: la deuda bruta se ubica en torno a US$ 37,88 billones (dato al 9 de octubre), tras un ciclo de déficits elevados y mayores costos de financiamiento. No es un fenómeno coyuntural, sino la consecuencia de desequilibrios persistentes que se han acumulado con gobiernos de ambos partidos.

Además, la sostenibilidad de los principales programas sociales está condicionada por el calendario de sus fondos fiduciarios. Los fiduciarios estiman que el fondo de pensiones OASI se agotaría en 2033 y que el fondo hospitalario de Medicare (HI) también se agotaría en 2033; a partir de entonces, de no mediar reformas, solo podrían pagarse beneficios parciales. Cuanto más se retrase el ajuste —por la vía de ingresos, gasto o una combinación— más abrupto será el cambio requerido. 

El contrapunto político actual se concentra en partidas de corto plazo, pero el saldo fiscal se decide con medidas permanentes. De hecho, el Comité para un Presupuesto Federal Responsable (CRFB) advirtió que la propuesta de financiamiento transitorio debatida por demócratas añadiría cerca de US$ 1,5 billones a la deuda en la próxima década, al revertir ahorros en salud y extender subsidios sin financiamiento. La aritmética no es partidista: si nuevas expansiones de gasto o recortes tributarios se aprueban sin “offsets”, el déficit estructural seguirá creciendo.

Tampoco es realista pensar que los aranceles pueden financiar el desbalance. Cálculos de la CBO ubican los ingresos por aranceles en unos US$ 872.000 millones para 2025–2034, alrededor de 1% de los ingresos proyectados, muy lejos de cifras de varios billones que a veces se enuncian en el debate público. Los aranceles pueden reordenar incentivos comerciales, pero no sustituyen una estrategia fiscal.

Persistir en el bloqueo presupuestal como herramienta de negociación también tiene costos de credibilidad. La “gobernanza por brinkmanship” encarece la financiación del Tesoro y transmite señales de riesgo institucional a mercados y contrapartes. En economías emergentes —incluida Colombia— un dólar más fuerte y tasas globales más altas se traducen en primas de riesgo mayores, condiciones financieras más estrictas y, potencialmente, menor apetito por activos de la región.

La salida responsable requiere un ancla fiscal de mediano plazo, con reglas de gasto plurianuales, ingresos suficientes para sostener compromisos y eficiencias en salud que desacoplen el crecimiento del gasto de la mera inercia demográfica. Un calendario claro para Seguridad Social y Medicare, acordado cuanto antes, reduce la magnitud de los ajustes y ofrece visibilidad a hogares y empresas. El bloqueo puede terminar con un voto; la solvencia, solo con un plan creíble y sostenido.

VANCE CRITICA LOS CRÉDITOS DEL OBAMACARE

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, calificó este domingo los créditos fiscales del Affordable Care Act (ACA), conocido como Obamacare, como “vehículos de fraude” dentro de la industria aseguradora y pidió reformas regulatorias profundas. En entrevista con Face the Nation de CBS News, Vance afirmó que “muchos de los subsidios van a personas que realmente los necesitan, pero una gran parte alimenta el despilfarro y el fraude”, subrayando que la administración Trump busca redirigir los beneficios hacia quienes más los requieren.

Las declaraciones del vicepresidente contrastan con la postura de los senadores demócratas, que desde hace dos semanas bloquean el proyecto de financiación temporal para reabrir el gobierno. El cierre, que se acerca a su tercera semana, se mantiene en medio del pulso entre demócratas y republicanos, quienes controlan ambas cámaras del Congreso. Mientras los republicanos proponen un financiamiento corto hasta noviembre, los demócratas exigen incluir en el acuerdo la extensión de los créditos del Obamacare, que expiran a finales de año.

El presidente Donald Trump reiteró la semana pasada que está dispuesto a negociar reformas en materia de salud, pero solo después de que se apruebe la reapertura del gobierno. Vance, por su parte, insistió en que la Ley de Cuidado de Salud Asequible impuso “regulaciones absurdas” al sector asegurador y que su eliminación permitiría “ofrecer servicios médicos de mejor calidad a menor costo”. Actualmente, más de 24 millones de estadounidenses están inscritos en los planes de seguro médico del mercado del ACA, diseñados para quienes no cuentan con cobertura laboral.

Desde la oposición, el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, defendió la negativa de su partido a respaldar los proyectos republicanos mientras no se garantice la continuidad de los subsidios. En declaraciones a Fox News Sunday, advirtió que “millones de personas enfrentan aumentos dramáticos en sus costos de salud debido a la negativa de los republicanos a discutir la extensión de los créditos fiscales”. Según Jeffries, recortar estos apoyos en vísperas del periodo anual de inscripción —que inicia el 1 de noviembre— sería “inaceptable en este momento”.

El enfrentamiento sobre los créditos del Obamacare se ha convertido en un nuevo eje del debate presupuestal y refleja el trasfondo político del actual cierre del gobierno, el decimoquinto en cuatro décadas. Mientras la Casa Blanca busca mostrar control fiscal, los demócratas sostienen que recortar los subsidios de salud afectaría a millones de familias de clase media y trabajadora. Sin un acuerdo en los próximos días, la parálisis administrativa podría prolongarse y complicar la implementación de los programas federales de salud en plena temporada de renovación de coberturas.

TRUMP PROMETE “GRAN REFORMA” EN EDUCACIÓN SUPERIOR

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una “gran agenda de reforma” en la educación superior, con la que busca eliminar lo que calificó como ideologías “woke, socialistas y antiestadounidenses” que, según él, están corrompiendo a la juventud y fomentando prácticas discriminatorias en las universidades. En una publicación en Truth Social, Trump aseguró que su administración está “arreglando esto, y rápido”, para que las instituciones académicas vuelvan a priorizar el mérito y el trabajo duro sobre la identidad de grupo.

Trump advirtió que su gobierno continuará aplicando la ley federal contra aquellas universidades que “discriminen ilegalmente por raza o sexo”, y prometió medidas firmes para hacer cumplir los derechos civiles de estudiantes y profesores. No obstante, ofreció a las instituciones la posibilidad de firmar nuevos acuerdos con el gobierno federal para impulsar una “nueva edad dorada de excelencia académica”, siempre que se comprometan a respetar las leyes y a mantener estándares de alta calidad, neutralidad institucional y un entorno abierto al debate y la libertad de expresión.

El mandatario también anunció que su plan contempla una revisión profunda de las políticas de admisión y contratación en el ámbito universitario, buscando eliminar lo que denominó “discriminación injusta e ilegal”. Asimismo, propuso limitar la influencia de dinero extranjero en las finanzas de las universidades y adoptar medidas que mejoren la asequibilidad para los estudiantes. “Los estadounidenses deben ser tratados de acuerdo con su mérito y logros”, escribió Trump, subrayando que el sistema educativo debe volver a cultivar el amor por el país y la cultura del esfuerzo.

Con esta iniciativa, la Casa Blanca pretende recuperar lo que el presidente describió como los valores fundamentales de la educación estadounidense, centrados en la verdad, la excelencia y el patriotismo. Trump concluyó su mensaje afirmando que su meta es que las universidades formen jóvenes talentosos capaces de liderar “vidas de éxito y realización”, y que esta nueva política hará que Estados Unidos vuelva a ser “orgulloso, próspero y libre”.

TRUMP Y AL-SISI PRESIDIRÁN CUMBRE DE PAZ MIENTRAS ENTRA AYUDA HUMANITARIA A GAZA

Cientos de camiones con ayuda humanitaria comenzaron a ingresar este domingo a la Franja de Gaza desde Egipto, como parte del acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Israel y Hamás en el marco de la primera fase del plan de paz impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump. Según medios egipcios y la agencia EFE, más de 400 vehículos con alimentos, medicinas, combustible y gas de cocina cruzan por los pasos de Kerem Shalom y Al Awja, controlados por Israel. Se trata del mayor envío humanitario desde el inicio de la guerra en octubre de 2023.

La televisión egipcia Al Qahera News reportó que la ayuda proviene de la zona logística de Al Arish, donde Egipto ha acumulado suministros enviados por distintos países y organizaciones internacionales. En Rafah, largas filas de camiones —algunos en colas de hasta cinco kilómetros— esperan autorización para cruzar, mientras las autoridades israelíes inspeccionan cada cargamento. El acuerdo prevé la entrada diaria de hasta 600 camiones operados por la ONU, ONG autorizadas, el sector privado y países donantes, en un esfuerzo coordinado para aliviar la crisis humanitaria.

En paralelo, los servicios de rescate gazatíes informaron haber recuperado 117 cadáveres el sábado, primer día de la tregua. Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, los equipos de emergencia realizaron más de 850 misiones de búsqueda y asistencia, mientras el número total de fallecidos por la ofensiva israelí desde octubre de 2023 asciende a 67.806, incluyendo más de 20.000 niños (29%). Los heridos superan los 170.000 (≈71%), muchos con amputaciones o lesiones permanentes. Las autoridades locales comenzaron además trabajos de reparación en redes de agua y electricidad y la reapertura de calles en Gaza capital y Khan Younis.

El Ejército israelí completó el viernes su repliegue parcial hacia la denominada “línea amarilla” establecida en el plan de paz, manteniendo el control de un 53% del territorio de Gaza. Las fuerzas se retiraron de la capital y de la mayoría de zonas urbanas del norte, aunque continúan desplegadas en Rafah y en las ruinas de urbes como Beit Hanún y Yabalia. La retirada permitió el retorno de cerca de 200.000 desplazados internos hacia la capital, donde barrios enteros como Sheikh Radwan y Sabra han sido destruidos por los bombardeos.

Egipto confirmó que este lunes se celebrará en Sharm el Sheij una cumbre internacional para formalizar la firma del plan de paz. El encuentro estará presidido por Donald Trump y el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi, y contará con la participación de más de 20 líderes, incluidos Emmanuel Macron, Pedro Sánchez, Keir Starmer y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Según la Presidencia egipcia, el evento busca “marcar el inicio de una nueva etapa de estabilidad y seguridad regional”.

El acuerdo alcanzado el pasado miércoles en El Cairo contempla la liberación de todos los rehenes israelíes a cambio de la excarcelación de cientos de palestinos. Hamás tiene hasta el lunes al mediodía para entregar a los cautivos vivos o fallecidos. De cumplirse las condiciones, la segunda fase del plan incluiría la reconstrucción de Gaza con financiación internacional y la creación de un mecanismo de gobernanza provisional supervisado por Egipto, Estados Unidos y Naciones Unidas.

TRUMP NOMBRA A SCAVINO DIRECTOR DE PERSONAL DE LA CASA BLANCA

El presidente Donald Trump anunció hoy que Dan Scavino, su actual subjefe de Gabinete asumirá también la dirección del Presidential Personnel Office (PPO), el equipo de la Casa Blanca que recluta y depura a miles de nombrados políticos en todo el Ejecutivo. La designación se hizo pública en Truth Social y supone que Scavino reemplaza a Sergio Gor, quien fue nominado embajador en India. El PPO es un puesto de alto impacto porque incide en quién ocupa alrededor de 4.000 cargos políticos, unos 1.600 con confirmación del Senado. 

¿De dónde conoce a Trump? Scavino entró en la órbita de Trump en su adolescencia, cuando trabajaba como caddie y asistente en el club Briar Hall de Westchester (hoy Trump National Golf Club Westchester). Con los años pasó a ser gerente general y luego vicepresidente ejecutivo del club, lo que consolidó una relación de cercanía y confianza con el entonces empresario. 

¿Qué ha hecho en política y gobierno? Scavino dio el salto de los negocios al activismo político en 2015–2016 como director de redes sociales de la campaña de Trump. Ya en la Casa Blanca (2017–2021) fue director de redes sociales, después asesor senior para estrategia digital y finalmente subjefe de Gabinete para comunicaciones (2020–2021). En el segundo mandato, desde enero de 2025, volvió como subjefe de Gabinete y ahora queda al frente del PPO. Su sello ha sido moldear la voz digital del trumpismo: es ampliamente citado como el brazo ejecutor y curador del estilo de @realDonaldTrump. 

Controversias y escrutinio. En 2017 la Oficina de Asesor Especial (OSC) lo amonestó por una infracción a la Hatch Act al llamar en Twitter a derrotar a un congresista, recordatorio de los límites al proselitismo de funcionarios en ejercicio. Años más tarde, el Comité del 6 de enero lo citó y la Cámara lo declaró en desacato; el Departamento de Justicia finalmente declinó procesarlo, a diferencia de otros exasesores. 

¿Por qué importa su nuevo rol? El PPO centraliza la identificación, evaluación y depuración de perfiles para todo el gobierno político, define prioridades de contratación y coordina con Asuntos Jurídicos y Ética de la Casa Blanca; su conducción por un colaborador de máxima confianza refuerza la capacidad del presidente para alinear nombramientos con su agenda. El movimiento también cierra el ciclo de Sergio Gor en el PPO, tras su nominación hacia India, lo que sugiere continuidad de la estrategia de colocar leales con experiencia en posiciones clave de personal.

MADURO RECHAZA UNA SALIDA NEGOCIADA Y ESPERA CESE AMENAZAS MILITARES

Fuentes políticas en Caracas sostienen que Nicolás Maduro ha cerrado filas contra cualquier salida negociada que implique su apartamiento del poder y que prefiere resistir la presión externa. Este planteamiento ocurre en un contexto de tensión creciente tras el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe bajo una campaña “antinarcóticos” que ya dejó golpes letales contra embarcaciones sospechosas.

La discusión en Washington incluye opciones de escalamiento—aún no aprobadas—, mientras la Casa Blanca congeló contactos diplomáticos con el chavismo. El cuadro sugiere una fase de señales de fuerza con alto riesgo de errores de cálculo, pero sin una decisión pública de cruzar el umbral de una intervención directa en territorio venezolano.

Desde Miraflores, el poder se concentra en un núcleo que incluye a Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, actores clave en la cohesión del régimen. Sus mensajes combinan disuasión —movilización cívico-militar y despliegues internos— con la narrativa de que Venezuela enfrenta una “amenaza externa”. En paralelo, Caracas insiste en que no es un país productor de cocaína y denuncia usos “políticos” de la agenda antinarcóticos. 

Del lado estadounidense, la administración Trump y el secretario de Estado Marco Rubio enmarcan la operación como parte de una “guerra” contra carteles y narcoterrorismo, con una fuerza conjunta nueva bajo el Comando Sur. Al menos cuatro lanchas han sido destruidas y organizaciones civiles y juristas en EE. UU. cuestionan la legalidad y transparencia de la campaña. Aun así, no hay confirmación de ataques dentro de Venezuela, y la Casa Blanca ha dado marcha atrás en intentos de acercamiento político.

Las condiciones internas de Venezuela —una contracción económica acumulada de 75–80%, desgaste social y migración masiva— alimentan una lógica de supervivencia del alto mando oficialista. Informes de la Misión de Determinación de Hechos de la ONU y del Departamento de Estado documentan abusos graves y una degradación del Estado de derecho, factores que reducen los incentivos a concesiones políticas sustantivas. Maduro alterna periodos de retórica desafiante con llamados esporádicos a “diálogo”, pero las señales recientes apuntan a poco espacio para una mediación efectiva a corto plazo. 

Para los actores externos, la prioridad es evitar escaladas que cierren canales políticos o generen incidentes con víctimas civiles. Las operaciones marítimas de EE. UU. han elevado la percepción de riesgo en la región y abren discusiones sobre derecho internacional, gobernanza de las pruebas y supervisión legislativa en Washington. En Caracas, la cohesión del bloque gobernante y los costos personales de una transición hacen menos probable una salida pactada sin garantías robustas (jurídicas y personales) para los decisores del régimen. En ese marco, el cese de amenazas militares, ampliación del acceso humanitario y pasos verificables en materia de DD. HH. podrían funcionar como gestos puente para descomprimir la crisis.